Destacan fortalezas del modelo cooperativo para dar mayor impulso al sector agrícola de las Américas

Lo más leído

Columna semanal

La bioeconomía como modelo de desarrollo industrial sostenible

El enfoque de la bioeconomía se ha instalado como una de la formas más eficaces para contrarrestar los efectos del calentamiento global, causante del cambio climático, y a la vez, contribuir al desarrollo de las naciones. Fundamentalmente, en aquellas donde la agricultura y sus encadenamientos productivos están más desarrollados.
 
 

Representantes de cooperativas, gobiernos y organismos internacionales, entre ellos el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), se dieron cita en la XXI Conferencia Regional de Cooperativas de las Américas para encontrar sinergias y debatir cómo el sector puede consolidarse como un modelo asociativo y productivo para el desarrollo social, económico y ambiental.

El encuentro se sustenta en un acuerdo firmado en el 2014 entre el IICA y Cooperativas de las Américas, para desarrollar acciones conjuntas en áreas como el desarrollo productivo basado en cadenas de bioeconomía, la formulación de políticas y programas de desarrollo territorial y agricultura familiar, la promoción del comercio agroalimentario, la mitigación de los efectos del cambio climático y acciones vinculadas a género y juventud.

La reunión se produjo en el marco de una sesión del Consejo de Administración de Cooperativas de las Américas, en la sede central del IICA, en Costa Rica.

Lectura sugerida

Destacan fortalezas del modelo cooperativo para dar mayor impulso al sector agrícola de las Américas

Bioeconomía y asociativismo

 

Graciela Fernández, presidenta de Cooperativas de las Américas, destacó el interés del sector cooperativo por trabajar y aportar de manera significativa al decenio de la agricultura familiar y unir esfuerzos para poner fin a la pobreza, reducir la desigualdad y luchar contra el cambio climático.

“Las cooperativas agrícolas son una parte importante de la solución para lograr un mundo libre del hambre y la pobreza y su contribución al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles”, aseguró.

Lloyd Day, subdirector general del IICA, agradeció la convergencia de agendas de trabajo de ambas organizaciones.

“Somos líderes estratégicos que buscamos ayudar a las poblaciones rurales y agrícolas con herramientas que promuevan modelos de desarrollo sostenible. Somos aliados estratégicos por naturaleza, las cooperativas son la esencia original de la agricultura tradicional”.

Cooperativas de las Américas y el Instituto construirán un plan de acción para acelerar su trabajo conjunto. Se estima que hay cerca de 30.000 cooperativas en el continente americano.

En la conferencia, el coordinador del IICA para la región Sur, Caio Rocha, destacó ejemplos exitosos de cooperativas que han apostado por sinergias existentes entre ellas mismas.

Lectura sugerida

 

“El rol del IICA debe ser de órgano articulador de los procesos y apoyar la búsqueda de financiamiento externo para colocar tecnología y conocimiento a disposición del sector cooperativo”, aseguró Rocha.

Por su parte, José Arze, gerente del programa de Desarrollo Territorial y Agricultura Familiar del IICA, quien también participó en la reunión, dimensionó el Plan de Acción Mundial del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar 2019-2028.

En ese sentido, destacó el papel central que pueden jugar las cooperativas nacionales y regionales como fuerza de cambio y acción colectiva para contribuir en los aspectos económicos de dicho plan, así como en aspectos sociales y ambientales que impulsen una oferta de productos competitiva con inclusión productiva.

 
 
 
 
 

Últimas Noticias

Una ‘caminata’ por los senderos de la bioeconomía ancestral

Con motivo de la celebración de la 'Semana de la Movilidad Sostenible', el autor relata su experiencia de transitar diferentes trayectos del ‘Camino Inca’. Un legado de conocimientos sobre ingeniería agrícola, experiencias en el uso y aprovechamiento de plantas como fuentes de alimentos y medicamentos, y destrezas en el uso de materiales locales para la construcción de viviendas.