Kazajstán expirementa un boom ganadero

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La bioeconomía como modelo de desarrollo industrial sostenible

El enfoque de la bioeconomía se ha instalado como una de la formas más eficaces para contrarrestar los efectos del calentamiento global, causante del cambio climático, y a la vez, contribuir al desarrollo de las naciones. Fundamentalmente, en aquellas donde la agricultura y sus encadenamientos productivos están más desarrollados.
 
 

En los últimos tres años, Kazajstán casi ha duplicado su producción de alimentos ganaderos y se espera aún un salto mucho mayor ya que el país hará todo lo posible para convertirse en el mayor exportador de proteína animal en Asia Central y necesitará mucho más alimento para lograr ese objetivo.

La producción de alimentos ganaderos en Kazajstán aumentó de 735.000 toneladas en 2016 a 1.27 millones de toneladas en 2018, dijo Louisa Tochieva, analista de la agencia de consultoría local ID-Marketing. Tochieva estimó que alrededor del 71% del alimento se produjo para aves de corral, 18% para ganado vacuno y 6% para cerdos.

Se espera que la producción crezca aún más, ya que en los últimos meses se han instalado varias fábricas de alimentos balanceados en el país, incluida la planta de Kazmeal, en el norte de Kazajstán, con un potencial de producción de 360.000 toneladas por año. Esta es la unidad más grande de Kazajstán, dijo Kumar Aksakalov, gobernador del norte de Kazajstán, en la ceremonia de inauguración en mayo de 2019.

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En la región de Kazajstán del Norte se cosecha en promedio 5,5 millones de toneladas de grano por año, por lo que existen enormes reservas para aumentar la producción de alimentos ganaderos, dijo Aksakalov. Añadió que la nueva fábrica procesará trigo local más algunas semillas oleaginosas. Una característica importante de este proyecto es que está configurado para satisfacer la demanda de alimentos de los agricultores locales, así como también para el mercado de exportación, informó Kazmeal.

El gobierno espera que se ejecuten proyectos similares en los próximos años, ya que el atractivo de la inversión de la industria agrícola kazaja está claramente en aumento.

Las inversiones en la industria agrícola del país vienen creciendo sostenidamente en los últimos años con inversiones de U$S 427 millones en 2015, U$S 647 millones en 2016, U$S 902 millones en 2017 y U$S 1 mil millones en 2018, estimó el Ministerio de Desarrollo de la Economía de Kazajstán. En el primer semestre de 2019, las inversiones aumentaron un 50% en comparación con el año anterior, a U$S 673 millones, agregó el ministerio.

La industria de nutrición animales en Kazajstán se concentra en tres regiones, según ID-Marketing. En 2018, el 29% de todos los alimentos en el país se fabricaron en el Óblast de Almata, el 15% en el Óblast de Akmola y el 12% en el Óblast del Norte de Kazajstán, comentó Tochieva. Hay 14 regiones en Kazajstán.

Más carne, más alimento.

El crecimiento de la producción en los últimos años no es más que un preludio de la expansión que viene teniendo la industria cárnica de Kazajstán, que tracciona la demanda de alimentos.

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«La Unión de Criadores de Aves de Corral de Kazajstán ha adoptado recientemente un plan de desarrollo de largo plazo, con el objetivo principal de cuadriplicar la producción doméstica de aves de corral respecto al nivel actual, para alcanzar las 740.000 toneladas en 2027», comentó Ruslan Sharipov, presidente de la Unión de criadores de aves de corral de Kazajstán. «Esperamos que la producción de alimentos domésticos crezca a un ritmo similar».

Estos sueños no son poco realistas ya que hay cuatro grandes granjas avícolas actualmente en construcción en el país, y aumentarían significativamente tanto la producción avícola como la alimentación, enfatizó Sharipov.

«El modelo común es que todas las granjas avícolas nuevas construidas en nuestro país tienen sus propias instalaciones de producción de alimentos», dijo Sharipov. “Esto es necesario para reducir los costos de producción. Hay pocas fábricas de alimentos independientes en la industria avícola, pero en su mayoría satisfacen las necesidades de granjas de autoconsumo, no granjas comerciales”.

El aumento en la producción avícola debería permitir a Kazajstán dejar de ser un importador neto de carne de aves de corral para pasar a ser un exportador neto, dijo Sharipov. El reemplazo de importaciones en el mercado interno está en curso, ya que las nuevas granjas avícolas están sacando del mercado interno los productos importados baratos y de baja calidad de origen estadounidense, pero esto es solo un logro a corto plazo. El objetivo a largo plazo, agregó Sharipov, es debutar en el mercado internacional y comenzar a exportar a los países asiáticos vecinos, incluidos Tayikistán, Turkmenistán y China, así como a Oriente Medio.

«Creemos que el crecimiento en la producción de alimentos durante este período (entre 2018 y 2027) correspondería al aumento en la producción doméstica de aves de corral», dijo. «No creo que veamos un fuerte aumento en las exportaciones de alimentos ganaderos porque tenemos una gran demanda interna que satisfacer, y los fabricantes generalmente establecen capacidades de producción para satisfacer sus propios requisitos».

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Los criadores de cerdos kazajos también están aumentando la producción. El 25 de septiembre, el país firmó un importante acuerdo comercial con China para la exportación de carne de cerdo y cerdos vivos. Kazajstán es un país predominantemente musulmán, y la demanda interna de carne de cerdo se ha reducido en la última década, informó el Ministerio de Agricultura. El nuevo acuerdo es una piedra angular de la estrategia de desarrollo industrial recientemente aprobada.

«Tomemos a la India como ejemplo», dijo Victor Lim, presidente de la Unión de criadores de cerdos de Kazajstán. “La población local no consume carne bobina y, sin embargo, aprovechando las buenas condiciones climáticas y los recursos naturales, se convirtió en el segundo mayor exportador de este tipo de carne en el mundo. Esto es a lo que debemos apuntar”.

Con el nuevo acuerdo, Kazajstán podría aumentar la población de cerdos en un factor de 2.5 veces y exportar hasta 100.000 toneladas de carne por año, pronosticó la Unión de Criadores de Cerdos. El país tiene todos los recursos necesarios para lograr ese objetivo. Hay un fuerte excedente de granos en el mercado interno y, sobre todo, es uno de los pocos países de la región que todavía no tiene peste porcina africana (PPA).

La Unión de Criadores de Cerdos y el Ministerio de Agricultura de Kazajstán creen que no tiene sentido vender granos a países extranjeros, donde se utilizan para elaborar alimentos y obtener algunos productos con alto valor agregado, dijo Lim a la prensa local a principios de este año. Los productores de cerdos estimaron que el beneficio neto de usar trigo y cebada para producir alimento y luego exportar carne de cerdo tiene un beneficio 19 veces mayor que simplemente exportando granos, agregó Kim.

La imagen es similar en la industria de la carne bobina, donde el gobierno está invirtiendo una cantidad significativa de dinero para expandir los suministros de exportación.

«En 2018, Kazajstán exportó 20.000 toneladas de carne bobina, aumentando esta cifra casi 4 veces más en comparación con el año anterior», dijo Umiezak Shurkeev, Ministro de Agricultura de Kazajstán, en una conferencia de prensa a principios de este año. “El objetivo a largo plazo es llegar a 60.000 toneladas. El gobierno asigna subsidios estatales y préstamos blandos a granjas familiares y negocios de pequeña escala”.

Los alimentos ganaderos agregan valor

El objetivo clave de la política agrícola del gobierno de Kazajstán es generar más productos con alto valor agregado. En 2018, Kazajstán fue el décimo mayor exportador mundial de granos por valor, generando U$S 965 millones por la venta de trigo a clientes extranjeros, según las principales exportaciones del mundo. Sin embargo, el país ya no quiere ser lo que los políticos locales solían llamar una «colonia de materias primas».

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«Kazajstán necesitará fabricar alrededor de 7 millones de toneladas de alimento por año para satisfacer la creciente demanda interna», estimó un portavoz del gobierno kazajo que no quiso ser identificado. “Vemos un crecimiento extremadamente rápido en la industria de la carne gracias a algunos grandes inversores de China que están considerando a nuestro país como un puerto seguro, ya que todo el continente está literalmente en llamas debido a la continua propagación de la PPA. También hay algunos inversores de Rusia y nuestras propias empresas, por supuesto”.

Básicamente, Kazajstán está cambiando a un nuevo modelo de producción agrícola en el que el alimento es un puente entre las exportaciones a bajo precio y los productos con alto valor agregado, enfatizó la fuente. Es especialmente importante con respecto al cambio climático, que es un enorme desafío para la industria agrícola kazaja, agregó.

La producción de granos de Kazajstán puede reducirse en un 37% para 2030 debido al cambio climático, dijo el Banco Mundial a principios de este año. Se estimó que el 66% del territorio de Kazajstán es vulnerable a la sequía. El aumento de las temperaturas puede causar escasez de agua en Asia Central, interrumpiendo el riego de grandes territorios. Si no se toman medidas efectivas, Kazajstán podría ver que su cosecha nacional de granos se reduciría hasta en un 50% para 2050, advirtió el Banco Mundial.

Erlan Zhymabaev, director técnico del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas en Kazajstán, dijo que los fondos internacionales y las autoridades locales ya han gastado U$S 14 millones para abordar ese desafío. Zhymabaev dijo que el objetivo principal es educar a los agricultores sobre cómo se podrían manejar las malas condiciones climáticas, además las autoridades están instando a los agricultores a pasar del trigo y la cebada a cultivos más resistentes a la sequía.

 
 
 
 
 

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