10.3 C
Buenos Aires
lunes, julio 4, 2022
 

EEUU: Caída en los precios de los commodities agrícolas pone en jaque la salud financiera de los farmers

Lo más leído

 
00:15:06

La mirada de IVECO sobre la movilidad sostenible

Bioeconomía TV dialogó con Francisco Spataro, director comercial de IVECO Group. La marca es una de las que más fuerte está apostando a la movilidad sostenible.
 
 

El coronavirus (COVID-19) ha reducido la perspectiva de ingresos en las granjas agrícolas de EEUU para esta campaña, según un el estudio titulado «Lo que sabemos sobre las perspectivas de ingresos para las granjas de cultivo con COVID-19» realizado por un equipo de economistas de la Universidad de Illinois y la Universidad Estatal de Ohio.

«Los ingresos esperados por las ventas de cultivos de campañas anteriores y los proyectados para 2020 se reducirán en magnitudes significativas», dijeron los economistas. «El impacto será levemente atenuado por las contratos de futuros a precios más altos y por la caída de precios de algunos insumos, como combustibles y fertilizantes nitrogenados. Aún así, las perspectivas de ingresos para los productores de granos se han oscurecido desde la introducción de las medidas de control de COVID-19”.

Los economistas señalaron que incluso antes de COVID-19, existían preocupaciones acerca de los flujos de efectivo e ingresos agrícolas de 2020, especialmente dado que los ingresos agrícolas por la venta de granos en Illinois disminuyeron considerablemente en 2019 en comparación con 2018. Sin embargo, en 2019 los ingresos netos alcanzaron el promedio de cinco años, aunque gracias al aporte de los pagos del Programa de Facilitación del Mercado, la cobertura del seguro de cosechas y la asistencia del Programa de Indemnización por Incendios y Huracanes, según el estudio. De lo contrario, los ingresos habrían estado en niveles muy bajos, agregaron los economistas.

Lectura sugerida

 

La crisis sanitaria del COVID-19 puede resultar en precios más bajos para el maíz y la soja. En ese caso, sólo una combinación de rendimientos superiores al promedio en esta campaña y una ayuda gubernamental adicional serán cruciales para que los ingresos de 2020 sean lo suficientemente altos para que la mayoría de las granjas pueda hacer frente a los compromisos financieros, dijeron los economistas.

Señalaron que una proporción considerable del maíz y la soja de la cosecha anterior (2019) probablemente aún deba ser comercializada antes de la cosecha del otoño boreal. Esto se hará a niveles de precios más bajos. Del 2 de enero al 28 de febrero, los precios del maíz en el mercado spot en el centro de Illinois promediaron U$S 3,78 por bushel (U$S/ton 149), pero el precio promedio en la última semana de marzo fue de U$S 3,30 por bushel (U$S/ton 130). En el caso de la soja, en el centro de Illinois entre el 2 de enero y el 28 de febrero el promedio estuvo en U$S 8,89 por bushel (U$S/ton 327), en comparación con U$S 8,31 por bushel (U$S/ton 305).

«Los caminos de los precios en el mercado spot del maíz y la soja en el futuro son inciertos», dijeron los economistas. “Obviamente, comercializar cultivos de campañas anteriores en este entorno presenta desafíos, para los cuales no tenemos respuestas fáciles. Es seguro decir que el flujo de efectivo esperado de la cosecha anterior se ha reducido».

Lectura sugerida

 

Los precios más bajos de las cosechas para el resto del año comercial, y quizás para el próximo, pueden generar pagos más grandes bajo los programas de Cobertura de pérdida de precio y cobertura de riesgo agrícola.

Otra circunstancia atenuante puede ser la disminución de los precios de los fertilizantes nitrogenados, producto del menor costo de la energía, que también reducirán los costos de secado de granos.

 
 
 
 
 
 
 

Últimas Noticias

¡Canibalismo para combatir el cambio climático! La propuesta de un falso documental sueco que gana el primer premio en el Festival de Cannes

Encargado por la Federación Sueca de Alimentos y creado por McCann Estocolmo, el falso documental de 18 minutos utiliza un valor impactante para promover el consumo de proteínas alternativas y amigables con el planeta y resaltar el impacto ambiental negativo de la producción mundial de alimentos.