Brasil: concluye la zafra en la región Centro-Sur con récord en la producción de bioetanol

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La zafra 2019/2020 en la región Centro-Sur de Brasil concluyó con una cifra de 590,36 millones de toneladas de caña de azúcar procesada, un aumento de casi el 3% sobre los 573,17 millones de toneladas registradas en la temporada 2018/2019, informó la Unión de Industrias de Caña de Azúcar (UNICA) .

Según Antonio de Pádua Rodrigues, director técnico UNICA, “esta expansión de la molienda, junto con la mejor calidad de la materia prima, quedó reflejada en la mayor disponibilidad del producto fianal, principalmente convertido en etanol».

Según UNICA, la calidad de la materia prima aumentó a 138,57 kg de azúcares recuperables totales (ATR) por tonelada de caña de azúcar, contra los 137,88 kg en el ciclo 2018/2019. Este crecimiento, en línea con la mayor molienda, resultó en un aumento de 3,43% en la cantidad global de productos disponibles, lo que sumó 81,74 millones de toneladas de ATR.

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Solo el 34,32% de esta cantidad se usó para la producción de azúcar, el porcentaje más bajo de los últimos 22 años. La fabricación del endulzante alcanzó las 26,76 millones de toneladas, similar a los 26.51 millones de toneladas de la campaña 2018/2019.

De acuerdo a UNICA, la producción de etanol fue la más grande en la historia del sector sucroenergético: 33.260 millones de litros – 9.950 millones de litros de etanol anhidro y 23.310 millones de litros de etanol hidratado. El récord anterior, registrado en la campaña anterior habías sido de 30.950 millones de litros.

Este volumen incorpora la producción de 1.620 millones de litros de etanol de maíz, un valor que también es el más alto de la historia. En la cosecha 2018/2019, esta cifra alcanzó los 791.430 millones de litros.

En cuanto al número de unidades en operación en el Centro-Sur, UNICA informa que 267 plantas registraron actividad productiva en la temporada 2019/2020.

UNICA informa que en ciclo 2019/2020, que comenzó el 1 de abril de 2019 y concluyó el 31 de marzo de 2020, el volumen vendido de etanol por la región Centro -Sur totalizó 33.260 millones de litros, un aumento del 7.08% en comparación con los 31.060 millones de litros registrados en 2018/2019. Las exportaciones alcanzaron una cifra de 1.910  millones de litros (un crecimiento del 17% respecto al año anterior) y se comercializaron 31.350 millones de litros en el mercado interno, de los cuales 22.350 millones de litros, un 7.02% más que el observado en la temporada 2018/2019 (20.880 millones de litros), correspondieron a etanol hidratado.

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Rodrigues explica que «las medidas para contener la propagación del coronavirus y la disputa que involucra a Rusia y Arabia Saudita en el mercado del petróleo han promovido una caída en los precios internacionales del petróleo y una reducción drástica en el consumo interno de combustible». A pesar del récord en el ciclo 2019/2020, estamos comenzando la cosecha 2020/2021 en un contexto de total incertidumbre y preocupación, advierte Rodrigues.

De hecho, los datos obtenidos por CEPEA-ESALQ / USP indican que el precio neto del etanol hidratado en el estado de São Paulo cayó, en promedio, un 35% en poco más de un mes. “Las plantas estaban preparadas para garantizar un suministro completo de etanol en la temporada baja, con altos niveles de consumo. El cambio brusco en el escenario y la caída en la demanda de combustible sorprendieron a todos, creando una situación muy difícil, ya que el productor necesita vender etanol para enfrentar los desembolsos típicos al comienzo de la cosecha”, explica Rodrigues. Si no se hace nada, podemos considerar 2020/2021 como un año de cosecha perdido, concluye el ejecutivo.

«En este contexto, las medidas de emergencia para aumentar la competitividad del etanol y los instrumentos financieros que facilitan el almacenamiento del producto son esenciales para ofrecer el menor aliento a la industria de la caña de azúcar. Si la situación actual persiste, las compañías pueden detener sus actividades, impactando severamente a la comunidad local, sus empleados, proveedores y toda la cadena. Es un sector esencial para la economía, con la producción de azúcar, combustible etanol, bioelectricidad y, más recientemente, alcohol para desinfección y asepsia», advierte UNICA.

 
 
 
 
 

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