Francia: 100 empresas de transporte se benefician del uso de biodiesel puro

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La bioeconomía como modelo de desarrollo industrial sostenible

El enfoque de la bioeconomía se ha instalado como una de la formas más eficaces para contrarrestar los efectos del calentamiento global, causante del cambio climático, y a la vez, contribuir al desarrollo de las naciones. Fundamentalmente, en aquellas donde la agricultura y sus encadenamientos productivos están más desarrollados.
 
 

Desde fines de 2018, Saipol, una compañía del grupo Avril que es la mayor productora de biodiesel de Europa, ofrece un combustible para vehículos pesados ​​fabricado 100% con colza producida en Francia.

Bajo la marca Oleo100, Saipol produce biodiesel que contiene únicamente ésteres metílicos de colza. El biocombustible se comercializa exclusivamente a granel, a empresas de transporte equipadas con tanques de almacenamiento. Oleo100 es la única versión francesa de B100, la denominación que se utiliza en la normativa europea desde hace unos quince años para el biodiesel puro y está autorizado en Francia desde el 29 de marzo de 2018. Puede ser utilizado directamente en vehículos homologados. Según Saipol, aquellos vehículos que funcionan con diésel, pero no que están homologados para B100, requieren solo unas pocas modificaciones para poder consumirlo.

Energía francesa

Oleo100 se ofrece a un precio equivalente al del diésel, con la ventaja de ser una energía renovable, de producción local y que se beneficia de una huella de carbono muy baja. Tres características que buscan las empresas como parte de sus programas de RSE, la responsabilidad social corporativa. “Oleo100 permite reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 60% en comparación con el diésel fósil, que tiene una huella de carbono 2,5 veces mayor”, especifica Marie Tournois de Saipol. «También permite reducir las emisiones de partículas finas y ultrafinas hasta en un 80%.»

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Desde la compañía aseguran que Oleo100 tiene la ventaja de sustituir importaciones de biodiesel de Sudamérica o biocombustibles producidos a partir de aceite de palma, que en este último caso, son menos sostenibles. Su coproducto, después de la extracción del aceite, la harina de colza, es rico en proteínas vegetales, una insumo para la nutrición animal que escasea en Europa. Los transportistas pueden promover estas fortalezas del Oleo100 a sus clientes. «Cada uno de ellos recibe un certificado sellado de Bureau Veritas sobre el porcentaje de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero vinculado al consumo de Oleo100», subraya Saipol.

Cliente número 100

Este nuevo combustible interesó rápidamente a los transportistas, ya que este verano boreal, apenas dos años después de su lanzamiento, Saipol anunció que cerró un acuerdo con su centésimo cliente de Oleo100. El grupo también ha ampliado su oferta a las autoridades locales. La oferta de Oleo100 creció de 6.000 metros cúbicos en 2019 a 35.000 este año. Y según las previsiones del grupo, incluso podría llegar a 250.000 metros cúbicos en 2023.

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La oportunidad de la carinata

«Con un rendimiento similar al diesel fósil para un nivel de costo competitivo, la adopción de Oleo100 es particularmente simple y no genera costos adicionales para los operadores», agrega Marie Tournois. Proporciona una respuesta inmediata, ampliada y pragmática a los desafíos medioambientales relacionados con el transporte ”… y una salida para la colza producida por los agricultores franceses.

En julio de este año, Saipol firmó un acuerdo con la compañía de semillas Nuseed para importar Carinata sembrada en Argentina que será utilizada como materia prima para aceite certificado como de bajo contenido de carbono para la producción de combustibles renovables y para harina rica en proteínas, libre de organismos modificados, para la nutrición ganadera.

 
 
 
 
 

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