Brasil: biogás de caña de azúcar podría reemplazar la totalidad de las importaciones de gas boliviano

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Brasil podría alcanzar un potencial para producir entre 19 y 43 millones de metros cúbicos por día de biogás a partir de derivados de la caña de azúcar (vinaza y cachaza) para 2030, según proyecciones presentadas por la directora de investigación de petróleo y gas de la empresa de investigación energética EPE, Heloísa Borges, en un foro sobre bioenergías.

La cifra más alta representa más del doble del volumen de gas natural que el país importa desde Bolivia, unos 19 millones de metros cúbicos diario.

Borges estimó que la producción brasileña de caña de azúcar podría crecer a un ritmo anual de 1,5% durante la próxima década, llegando a 802 millones de toneladas en 2030. En el mismo período, la producción de vinaza y cachcaza, un residuo que se produce durante el proceso de filtrado del jugo extraído de la caña, podría llegar a 471 mil millones de litros y 33 millones de toneladas, respectivamente, afirmó.

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La experta destacó que uno de los mercados potenciales para el biogás derivado de la caña de azúcar es el sector agrícola, que puede demandar para el año 2030 hasta 11.400 millones de metros cúbicos, el equivalente a 6,3 mil millones de metros cúbicos de biometano, que podría reemplazar entre el 45% y el 70% del combustible diésel estimado para el sector en 2030. «El sector agrícola consume entre el 12% y el 15% de la demanda nacional de diésel, y Brasil es un importador de este combustible», dijo Borges.

Según EPE, Brasil produjo 294 toneladas de petróleo equivalente de biogás en 2019, lo que representó el 0,09% del suministro total de energía y el 2% de la generación de energía eléctrica en el país. El año pasado el país contaba con 533 plantas de biogás en operación o en proceso de reforma o renovación, con una capacidad de producción de 3,8 millones de metros cúbicos por día combinados. Las plantas se concentran principalmente en las regiones sureste y sur.

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Bioenergías a fondo

Las unidades de producción que sustituyan el diésel por biogás incrementarán su eficiencia energética ambiental, lo que les permite acceder a una mayor cantidad de créditos de descarbonización, conocidos como CBIOs, a través del programa federal RenovaBio, dijo durante el evento José Mauro Ferreira, secretario de Petróleo, Gas y Biocombustibles del Ministerio de Minas y Energía.

Recientemente, Raízen inauguró en Brasil la planta de biogás de caña de azúcar más grande del mundo. Ubicado en el estado de São Paulo, la central tiene capacidad para generar 138.000 MWh/año, suficiente para abastecer a 62.000 hogares. La jefa de transición energética y renovables de la compañía, Raphaella Gomes, dijo que en el futuro el predio se convertirá en algo más que una planta de caña de azúcar y biogás, para convertirse en una refinería integrada de etanol, bioenergía de bagazo de caña de azúcar, biogás y etanol celulósico, entre otros insumos.

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“Algún día llegaremos a producir biomateriales y químicos renovables. Es un gran cambio de lo que hacemos hoy con los combustibles fósiles a la biomasa”, dijo Gomes, y agregó que el biogás es una especie de «plataforma de petróleo y gas rural”, pero más cercano a los consumidores.

Borges, Ferreira y Gomes participaron en la 7ª edición del foro de biogás de la Asociación Abiogás.

 
 
 
 
 

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