Shell invierte en la primera planta que convertirá residuos en biocombustibles en Quebec

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La filial canadiense de la compañía multinacional de origen anglo-holandes, Royal Dutch Shell, tendrá una participación del 40% en la planta de conversión de residuos en combustibles y químicos que se construirá en la localidad de Varennes, en la provincia de Québec, anunciada por la compañía local Enerkem en diciembre pasado.

Enerkem es una empresa de tecnología limpia con sede en Montreal, que ha desarrollado una tecnlología patentada para producir combustibles bajos en carbono y productos químicos renovables a partir de desechos no reciclables.

La nueva planta demandará una inversión de C$ 875 millones (U$S 687 millones) se tiene prevista su puesta en servicio de la primera fase en 2023. La inversión crítica en la planta estará provista por Shell, Enerkem, Suncor, Proman e Hydro-Québec, así como de los gobiernos de Québec y Canadá.

“La construcción de una planta de combustibles bajos en carbono a escala comercial es una de las formas en que Shell está impulsando combustibles más limpios y evolucionando para cumplir con las expectativas cambiantes de nuestros clientes”, dijo Michael Crothers, presidente y director nacional de Shell Canadá.

“Canadá está bien preparado para capitalizar la transición energética gracias al ingenio de los canadienses y nuestra voluntad de trabajar juntos. Estamos agradecidos por la colaboración entre la industria y el gobierno que ha sido fundamental para hacer realidad este proyecto”, agregó Crothers.

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Una vez finalizada, la planta procesará más de 200.000 toneladas de residuos no reciclables y de madera al año, con una producción anual de casi 125 millones de litros de combustibles bajos en carbono.

“La planta de reciclaje de carbono de Varennes demuestra nuestro compromiso y capacidad de utilizar los desechos como materia prima para proporcionar a nuestros clientes productos asequibles, de alta calidad y con bajo contenido de carbono”, agregó Crothers.

«Shell ha sido un importante productor de etanol como combustible bajo en carbono durante los últimos diez años a través de Raízen, nuestra empresa conjunta en Brasil. El bioetanol es una forma efectiva de reducir las emisiones del transporte por carretera en la actualidad, sin la necesidad de invertir en nuevos vehículos o infraestructura y ya juega un papel importante en ayudar a descarbonizar el transporte por carretera en América y Europa», dijo la compañía en un comunicado.

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La ambición de Shell de convertirse en una empresa de energía con cero emisiones netas para 2050 o antes, en sintonía con las demandas de la sociedad, incluye reducir la intensidad de carbono de los productos energéticos de la empresa. La estrategia de producción de combustibles bajos en carbono de Shell se basa en su acceso a materias primas competitivas, la comercialización de tecnología avanzada y el desarrollo de capacidades internas.

Además de desviar los desechos de los vertederos, la planta de reciclaje de carbono de Varennes ampliará el suministro general de combustibles alternativos y aumentará la producción de combustibles bajos en carbono en Quebec, acelerará la reducción de gases de efecto invernadero en el sector del transporte y aumentará el liderazgo de Quebec en energía renovable e innovación.

 
 
 
 
 

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