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domingo, julio 3, 2022
 

El gobierno de España invierte 5,2 MM de euros en un proyecto de carne celular

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La mirada de IVECO sobre la movilidad sostenible

Bioeconomía TV dialogó con Francisco Spataro, director comercial de IVECO Group. La marca es una de las que más fuerte está apostando a la movilidad sostenible.
 
 

Luego de que a finales de 2020 Singapur se convirtiera en el primer país en autorizar la comercialización de carne producida a través del cultivo de células en biorreactores, la carne celular parece haber encontrado un impulso que podría extenderse por todo el planeta.

En España, BioTech Foods, una startup biotecnológica que cuenta con el proyecto más avanzado en el desarrollo de estos alimentos en el país, acaba de recibir financiación europea y del Gobierno en un consorcio en el que participan reconocidos fabricantes de productos cárnicos.

El proyecto fue seleccionado por el Centro Español para el Desarrollo de la Tecnología Industrial (CDTI), que apoya financieramente proyectos de I+D de empresas españolas. Igualmente, la empresa ubicada en San Sebastián, acaba de conseguir otra subvención de la Comisión Europea a través del programa Horizonte 2020. En este caso, la ayuda es por 2,7 millones y es la primera ocasión en que el Ejecutivo comunitario financia un proyecto de carne cultivada.

Según la empresa, la carne cultivada se posiciona como una de las mayores innovaciones de nuestro siglo, integrando la seguridad alimentaria, el bienestar animal y la sostenibilidad en un producto único dirigido a todo tipo de consumidores.

“El objetivo general del proyecto CULTUREDMEAT es investigar la carne producida a partir de agricultura celular que, junto con el desarrollo de grasas saludables e ingredientes funcionales, permite la obtención de productos cárnicos para la prevención del cáncer de colon y dislipidemias (aumento de concentración de colesterol y lípidos en la sangre)”, dijo la compañía.

La producción de carne cultivada ha despertado un gran interés en la industria y muchos actores están trabajando en esta carne del futuro que reduce el impacto ambiental y protege el bienestar de los animales.

Los partidarios del incipiente sector de la carne cultivada (o cultivada en laboratorio) creen que podría ayudar a superar los problemas éticos y ambientales de la agricultura animal, al mismo tiempo que permite que los consumidores disfruten comiendo carne.

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Pero el mayor desafío para el sector en este momento es la escala industrial que permite producir volúmenes suficientes para su comercialización.

Y aunque el sector de la carne cultivada o basada en células también promete poner fin a los problemas ambientales y de salud asociados con la carne tradicional, existen todavía dudas sobre el alto consumo energético potencial que requiere el proceso y las emisiones de carbono asociadas.

Tampoco hay consenso con respecto a las declaraciones de las propiedades saludables de este alimento. Los estudios han especulado sobre los posibles beneficios y desventajas para la salud de la carne cultivada.

Un estudio concluyó que “A diferencia de la carne convencional, las células musculares cultivadas pueden ser más seguras, sin órganos digestivos adyacentes. Por otro lado, con este alto nivel de multiplicación celular, es probable que exista cierta desregulación, como ocurre en las células cancerosas. Del mismo modo, el control de su composición nutricional todavía no está claro, especialmente para los micronutrientes y el hierro“.

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Según el proyecto CULTUREDMEAT, el consumo de carnes rojas está asociado a enfermedades importantes en los países occidentales como el cáncer de colon y la dislipidemia. En España, en concreto, el cáncer de colon es el más común en la población teniendo en cuenta ambos sexos, dice la compañía. “La investigación sobre ingredientes funcionales que pueden ayudar a prevenir estas enfermedades de alto impacto social relacionadas con la dieta es, por tanto, muy relevante. El proyecto trabajará en lípidos saludables que se incorporan en la elaboración del producto de consumo final (hamburguesa, embutido, etc.). La reducción de la exposición del consumidor a la grasa saturada podría potencialmente prevenir el cáncer de colon y dislipidemia “.

El proyecto incluye otras siete entidades: Argal, Martínez Somalo, DMC Research, BDI Biotech, Neoalgae, BTSA y Agrowingdata. El consorcio también cuenta con la colaboración de 10 organismos de investigación: CTIC CITA; Universidad de Oviedo; Universidad Autónoma de Madrid – FUAM; TECNALIA; Parque Científico de Barcelona; Universidad de Sevilla – FIUS; VICOMTECH; Universidad de Granada; BIODONOSTIA y CIC BIOMAGUNE.

 
 
 
 
 
 
 

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