10.3 C
Buenos Aires
domingo, julio 3, 2022
 

Calculando la huella ambiental del trabajo remoto

Lo más leído

 
00:15:06

La mirada de IVECO sobre la movilidad sostenible

Bioeconomía TV dialogó con Francisco Spataro, director comercial de IVECO Group. La marca es una de las que más fuerte está apostando a la movilidad sostenible.
 
 

El cambio masivo al trabajo remoto que impuso el COVID-19 ha resultado en una gran reducción de las emisiones en el transporte. Pero según un nuevo estudio publicado en la revista Resources, Conservation and Recycling, el trabajo a distancia tiene sus propios costos ambientales.

Investigadores de las universidades de Purdue, Yale y MIT, intentaron analizar los costos tentativos de carbono, tierra y agua en la conectividad y la infraestructura de datos que hacen posible trabajar desde casa, y nos da una excusa para mantener la cámara apagada.

“Para construir un mundo digital sostenible, es imperativo evaluar cuidadosamente las huellas ambientales que tiene Internet e identificar las acciones individuales y colectivas que más afectan su crecimiento”, dice la introducción del documento.

El uso de una sola métrica es demasiado reductivo, argumentan: las emisiones de carbono son una métrica útil, pero también es importante rastrear las fuentes de energía, el costo del agua derivado de lo que se necesita para enfriar y operar los equipos en los centros de datos y el costo de la tierra asociado.

“En cualquier cálculo de este tipo a esta escala global, deben realizarse muchas suposiciones y faltan muchos datos”, dijo el autor principal del estudio, Kaveh Madani de Yale, a TechCrunch. «Pero es un buen comienzo y lo mejor que podemos hacer con los datos disponibles». Madani agregó que la falta de transparencia en la industria, en lugar de la falta de rigor estadístico y científico, es el mayor obstáculo para la precisión del estudio.

Un ejemplo de sus hallazgos es que una hora de transmisión de video HD puede generar hasta 440 gramos de emisiones de dióxido de carbono, o hasta 1.000 g a través de YouTube o 160 g en Zoom y videoconferencias debido a la diferente calidad de video. A modo de comparación, la EPA dice que un automóvil moderno provoca 2.350  gramos por litro de gasolina que consume. Si tomando una hora de videoconferencias al día en lugar de viajar 35 km hasta el lugar de trabajo, definitivamente estamos en verde en un orden de magnitud o más.

Pero nadie está argumentando que el trabajo desde casa o el aumento del consumo digital sea algo malo. «Por supuesto, una reunión virtual es mejor para el medio ambiente que conducir hasta cierto lugar, pero aún podemos hacerlo mejor», dijo Madani.

El problema es que pensamos que mover bits tiene un costo ambiental marginal; pero para que puedan transmitirse por fibra óptica hacen falta enormes centros de datos, infraestructura de transmisión y, por supuesto, el derrochador ciclo eterno de reemplazar nuestros dispositivos, aunque ese último ítem no figura en las estimaciones del estudio.

Lectura sugerida

Si no conocemos los costos de nuestras elecciones, no podemos tomarlas de manera informada, advierten los investigadores.

“Los sistemas bancarios le informan sobre el impacto ambiental positivo de dejar de usar papel, pero nadie le dice el beneficio de apagar la cámara o reducir la calidad de la transmisión. Entonces, sin su consentimiento, estas plataformas están aumentando su huella ambiental”, dijo Madani en un comunicado de prensa de Purdue.

Si deja la cámara apagada para una llamada para la que no necesita estar visible, se obtienen ahorros pequeños, pero no triviales, en las emisiones de carbono. De manera similar, reducir la calidad de su programa de transmisión de HD a SD podría ahorrar casi el 90% de la energía utilizada para transmitirlo, aunque su monitor y sus altavoces no consumirán menos energía.

Ese hábito, que ya es un problema, empeora cada vez que utilizamos el emoji del pulgar, que conduce indirectamente a una bocanada de aire caliente que sale de un centro de datos en algún lugar y a un ligero aumento en la factura del aire acondicionado. Las redes sociales en general no usan tanta información como la transmisión HD, pero el aumento del tráfico en las redes, como los videos de TikTok significa que pronto podrían ponerse al día.

Madani explicó que, dejando de lado los artículos que escriben resúmenes engañosos de su investigación, el estudio no prescribe ningún remedio simple como apagar la cámara. Claro, puede y debe, argumenta, pero el cambio que deberíamos buscar es sistémico, no individual.

Al respecto, el periodista especializado en tecnología, Devin Coldewey dice que las posibilidades de que millones de personas decidan de forma independiente y regular apagar sus cámaras o reducir la calidad de transmisión de 4K a 720p son mínimas. Y sugiere que si se aclaran los costos de estos servicios, como Madani y su equipo intentan hacer de manera preliminar, quizás se pueda presionar a las empresas en cuestión para que hagan cambios en el lado de la infraestructura que ahorren más energía.

Lectura sugerida

“Los consumidores merecen saber más sobre lo que está sucediendo. Actualmente, las personas no saben qué está pasando cuando presionan el botón Enter en sus computadoras. Cuando no lo saben, no podemos esperar que cambien su comportamiento”, dijo Madani.

«[Los formuladores de políticas] deberían intervenir, plantear preocupaciones sobre este sector, tratar de regularlo, forzar una mayor transparencia, imponer impuestos a la contaminación y desarrollar mecanismos de incentivos si no quieren ver otro sector insostenible e incontrolable en el futuro».

El cambio hacia la digitalización ha creado algunas eficiencias asombrosas y ha reducido o eliminado muchas prácticas derrochadoras. Pero en el proceso ha introducido otras nuevas. Y es así es como funciona el progreso: esperar que los nuevos problemas sean mejores que los anteriores.

 
 
 
 
 
 
 

Últimas Noticias

New Holland demuestra la productividad de sus equipos en el campo

Catpro Maquinarias, concesionario oficial de la marca en Córdoba, desarrolla una nueva edición de las jornadas dinámicas.