Uruguay busca completar la transición energética con hidrógeno verde

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El Gobierno uruguayo presentó H2U, el proyecto piloto de hidrógeno verde, que incluye la articulación de esfuerzos de actores públicos —el Ministerio de Industria, Energía y Minería, el Ministerio de Economía y Finanzas, Ancap y UTE— y privados.

Las empresas interesadas en sumarse al proyecto, centrado en el transporte pero abierto a otras posibilidades, recibirán información de primera mano en reuniones con los técnicos, mientras que, en paralelo, el país avanza en una hoja de ruta que busca que Uruguay se consolide como proveedor y exportador del hidrógeno verde y sus derivados.

H2U constituye el primer paso en la agenda que busca consolidar a Uruguay como un proveedor y exportador de primera línea de este producto y sus derivados, explicaron desde el gobierno.

Una primera etapa de este proyecto se centrará en un plan piloto para transporte pero abierto a otras posibilidades. Las empresas interesadas dialogarán de forma directa con los técnicos, en un intercambio a través de citas privadas con estrictas normas de confidencialidad. Posteriormente, se desarrollará un proceso licitatorio abierto y competitivo para la selección del proyecto ganador.

Mientras avanzan las etapas de H2U, el gobierno elabora una hoja de ruta (con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo) en la que se incorporará todo el know how que se adquiera durante el proceso, tanto a través del intercambio nacional como a nivel internacional.

Política de desarrollo

Durante el evento, el ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini agradeció el trabajo del sector público en el proyecto y el interés del sector privado, ya que con H2U se pretenden sentar las bases de una participación público-privada de largo aliento. El funcionario destacó que el hidrógeno verde es uno de los ejes para la descarbonización mundial y un elemento clave para la segunda transición energética de Uruguay.

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Paganini recordó que Uruguay finalizó con éxito la primera etapa de su transición energética, y ahora se embarca a una segunda instancia en la que se pretende reducir el uso de combustibles fósiles. En ese marco, el hidrógeno verde, producido estrictamente a partir de fuentes renovables, resulta fundamental.

El ministro dijo que Uruguay presenta diversas potencialidades para convertirse en productor y exportador de hidrógeno verde. Entre ellas se destaca la abundancia de fuentes de energía renovables, que ha llevado a que el promedio de su matriz eléctrica provenga en un 97 % de estos orígenes. Además, explicó, a diferencia en lo que ocurre en otros países, la energía eólica y la solar son complementarias, por lo que una planta de producción de hidrógeno verde podría funcionar tanto de día como de noche, lo que otorga a Uruguay ventajas competitivas frente a otras naciones.

Paganini agregó que otro factor relevante es el posicionamiento estratégico-logístico de Uruguay, que se encuentra equidistante de Europa y Asia, y subrayó que su solidez institucional, el respeto estricto de los contratos, su prestigio y su consolidación democrática, que lo posicionan dentro de una región del mundo “llamada a ser exportadora de energía verde”.

La prueba de que Uruguay tiene enormes posibilidades de consolidarse como proveedor mundial de hidrógeno verde se obtuvo en un estudio elaborado por el MIEM y el puerto de Róterdam, en el que se reafirma que cuenta con diversas condiciones que le permiten ser competitivo a nivel internacional, recordó el ministro. El objetivo, señaló, es apostar a la descarbonización local a través de esta estrategia, para luego avanzar hacia la exportación.

“Estamos embarcados en desarrollar una hoja de ruta del hidrógeno verde en Uruguay, hoja de ruta que se complementa con otras iniciativas que forman parte de la política energética, como son el impulso de la movilidad sostenible, la economía circular, las redes inteligentes para la gestión de la demanda eléctrica […], en definitiva, una política integral energética que se tiene que articular con una política nacional de desarrollo”, resumió Paganini.

En esta hoja de ruta son relevantes, además de las necesarias inversiones en infraestructura, los aspectos financieros. Al respecto el secretario de Estado recordó que Uruguay es uno de los cuatro países del mundo que recibirá financiamiento del SDG Fund-Fondo de Naciones Unidas para el financimiento de acciones hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles. Con este fondo no reembolsable, podrán disminuirse los riesgos y, en asociación con el financiamiento nacional, y con apoyo tanto del Estado como del financiamiento internacional —por ejemplo, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)—, se abrirá un nuevo camino para las inversiones privadas.

Para finalizar, Paganini dijo que el proyecto piloto H2U permitirá obtener conocimientos imprescindibles para continuar avanzando en una hoja de ruta clave para el desarrollo nacional.

Por su parte, la ministra Arbeleche, además de reafirmar las potencialidades nacionales subrayadas por el ministro Paganini, reafirmó el compromiso del Gobierno en integrar los criterios ambientales en las decisiones de política económica, en particular en el frente fiscal.

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En tanto, Alejandro Stipanicic, presidente de la petrolera estatal Ancap recordó que la compañía ya produce hidrógeno en su refinería y, de hecho, con ella podría sustituir la cuarta parte del gasoil consumido por el transporte capitalino. Añadió que la empresa cuenta con un importante expertise en instalaciones industriales complejas, y que posee espacios libres y escalables, tanto en el predio de la refinería de La Teja como en la planta de Capurro.

El presidente de Ancap enfatizó que esta apuesta es parte de la visión a futuro de la empresa nacional de petróleo, ya que la conversión al hidrógeno verde, pensando en un escenario a 20 años, “es parte de una política de Estado”.

Finalmente, Silvia Emaldi, presidente de la compañía eléctrica pública UTE, dijo que la empresa cuenta con energía eléctrica disponible y sobrante para que el proyecto piloto H2U se desarrolle sin inconvenientes. Las empresas que participen de este proyecto podrán discutir de forma directa el modelo de precios que podrían obtener de acuerdo al plan que presenten, a su consumo y a los horarios en que podrían desarrollar su producción.

Qué es H2U

María José González, coordinadora del Proyecto de economía circular BIOVALOR, explicó que la apuesta de Uruguay al hidrógeno verde se complementa con otras que buscan dar respuesta a los desafíos energéticos actuales, como la dependencia de los combustibles fósiles en los sectores de transporte e industria. Se trata de los pilares de la segunda transición energética que está comenzando a transitar el país.

Respecto al transporte pesado, González explicó que el 4% de los vehículos es responsable del 36 % de las emisiones de carbono provenientes del transporte. Este es uno de los motivos por los que el proyecto piloto H2U se concentrará en propuestas enfocadas en este sector, si bien está abierto a que empresas interesadas en otras líneas de acción presenten ideas diferentes, por ejemplo relacionadas con la producción de amoníaco o fertilizantes verdes.

El modelo de negocio de H2U será completamente privado, ya que las empresas deberán proveer de una flota vehicular de ómnibus y camiones a los consumidores, y mantener acuerdos de demanda energética para satisfacer sus necesidades. Se apunta a una flota de al menos diez ómnibus de nueve metros de largo o camiones de 17 toneladas, lo que se adecua a los requerimientos del mercado nacional. Se calcula que la distancia mínima que recorrerá esta flota es de 3500 kilómetros por día.

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La energía eléctrica por la que pagarán las empresas que se integren al proyecto —con una capacidad mínima requerida de 1,5 MW— podrá ser entregada por UTE, a través de un modelo de precios que negociarán de acuerdo a su demanda y horarios de consumo.

Los privados deberán instalar una planta propia, si bien también se les ofrecerá la posibilidad de utilizar las instalaciones de Ancap en la planta de Capurro, lo que incluye aprovechar las capacidades humanas y en infraestructura existentes y así reducir costos.

Podrán recurrir a la Ley de Promoción de Inversiones y a otros apoyos públicos que se están estudiando. Los oferentes deberán presentar sus proyectos y se exigirá que cuenten con una probada trayectoria y que cumplan con otras condiciones, entre ellas la entrega de informes.

González destacó el papel que la academia cumplirá en este proceso. Por ejemplo, el hidrógeno verde fue uno de los desafíos planteados en el Fondo Sectorial de Energía. Además, ya se está apoyando a estudiantes de posgrado cuyos proyectos de tesis se centran en el hidrógeno verde.

Después de que finalice el proyecto piloto, el objetivo es continuar avanzando en la consolidación de la infraestructura necesaria, lo que incluye inversiones costeras y estudios de factibilidad de producción asociada a química verde. Los resultados se incorporarán a la hoja de ruta que ya se está elaborando.

 
 
 
 
 

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