Tecnologías, sustentabilidad y perspectivas para una nueva campaña de maíz con Paco Perez Brea

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La bioeconomía como modelo de desarrollo industrial sostenible

El enfoque de la bioeconomía se ha instalado como una de la formas más eficaces para contrarrestar los efectos del calentamiento global, causante del cambio climático, y a la vez, contribuir al desarrollo de las naciones. Fundamentalmente, en aquellas donde la agricultura y sus encadenamientos productivos están más desarrollados.
 
 
 
 
Emiliano Huergo
Manager BioEcomomia
 

El maíz es por lejos el principal cultivo del planeta. Pero apenas una pequeña fracción de las 1.100 millones de toneladas aproximadas que se producen cada año son consumidas por los humanos en forma de grano. El grueso, recibe algún tipo de proceso industrial. Por eso hablar de maíz, es hablar de bioeconomía.

La necesidad de buscar fuentes de energía alternativas al petróleo, que sean más limpias y sustentables, encontró al maíz como su gran aliado. La producción de bioenergía se ha convertido en el driver que da sostén a la mayor producción de maíz.

En EEUU, responsable de más del 30% de la producción global, la industria de bioetanol representa el principal destino del maíz, absorbiendo casi el 40% de la producción total. Los productores ganaderos -que, asustados por la competencia en la demanda del grano dieron una fuerte batalla contra el bioetanol hace unas décadas – hoy se benefician de la burlanda, un alimento superador que sale de esta industria y que ha desplazado el 25% del consumo de maíz en la nutrición ganadera.

La introducción de etanol de maíz en la matriz energética argentina ha sido el disparador para la construcción de un clúster de bioindustrias con un fuerte acento en la economía circular y la producción sustentable. De las nuevas industrias de maíz se obtienen biocombustible con el mayor contenido de octanos, alimento de la más alta calidad para la nutrición ganadera, energía eléctrica renovable, dióxido de carbono para usos como gases industriales o de grado alimenticio para carbonatar bebidas, aceite para elaborar biodiesel, alcohol para las industrias de bebidas y farmacopeas y fertilizantes biológicos.

Muchas industrias y sectores dependen hoy del abastecimiento de los productos elaborados en base a maíz. Por eso, su producción se ha vuelto crítica para el desarrollo del país. Aprovechar al máximo su potencial en la fase de cultivo es el primer paso para asegurar el abastecimiento exitoso.

De cara a una nueva campaña, invitamos a conversar a Paco Perez Brea, gerente de Marketing de NK Semillas – un semillero que relanzó sus actividades en Argentina hace un año. Dialogamos sobre las nuevas tecnologías, la sustentabilidad en la producción de maíz y las perspectivas de siembra para este año.

Prepará los pochoclos y sentate a escuchar esta jugosa entrevista.

 
 
 
 
 
 
 

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