EEUU: Legisladores Demócratas presentaron planes para instalar un impuesto fronterizo al Carbono. Contarían con el ‘visto bueno’ del presidente Biden

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Un grupo de legisladores Demócratas de alto rango relevaron planes para que EEUU imponga un impuesto fronterizo al carbono que contaría con el apoyo del presidente Joe Biden.

La medida que podría representar un ingreso adicional a las arcas de EEUU de hasta U$S 16.000 millones, está impulsada por el senador Chris Coons, representante por Delaware, el estado natal de Joe Biden y un aliado muy cercano presidente, y el congresista de California Scott Peters.

Según el plan, las tarifas se aplicarían sobre los productos importados que sean intensivos en carbono. Inicialmente abarcaría a las importaciones de aluminio, cemento, hierro, acero, gas natural, petróleo y carbón. La lista de bienes se expandirá con el tiempo.

El New York Times informó que la propuesta se desarrolló con aportes del Departamento del Tesoro, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y otras partes de la administración Biden. Los demócratas esperan aprobar su paquete presupuestario este año y utilizarlo como una forma de expandir los programas sociales, educativos y de atención médica, así como para financiar una transición a energías limpias y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, agregó el medio.

Coons y Peters dijeron que su objetivo era crear una legislación para «reformular el comercio en torno a los valores climáticos». Según los legisladores, la medida está diseñada para equilibrar los costos que enfrentan las empresas estadounidenses bajo las regulaciones ambientales estatales y federales.

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Los legisladores dijeron que las empresas estadounidenses merecían protección mientras la administración Biden avanzaba con políticas agresivas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por la quema de combustibles fósiles.

“El ajuste de carbono en la frontera recaudará miles de millones de dólares para apoyar a las comunidades a medida que se adaptan a eventos climáticos cada vez más severos e invierten en nuevas tecnologías para eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero”.

El senador John Barrasso de Wyoming, el principal republicano del Comité Senatorial de Energía y Recursos Naturales, calificó el plan como un «tren de carga al socialismo» y dijo que el plan de los demócratas para un arancel fronterizo iniciaría una guerra comercial. Wyoming es uno de los mayores estados productores de carbón, gas natural y petróleo crudo, cuya quema produce las emisiones de carbono que, según los científicos, están impulsando el cambio climático.

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“Están proponiendo un impuesto fronterizo porque saben que las regulaciones e impuestos llevarán a las empresas estadounidenses al extranjero”, dijo Barrasso en un comunicado. Dijo que, en cambio, Estados Unidos debería trabajar para hacer que la energía sea «más limpia y más asequible».

El arancel comenzaría a regir en 2024 y se aplicaría sobre alrededor del 12 por ciento de las importaciones que ingresan a los EEUU. Los países en desarrollo quedarían excluidos de los aranceles, al igual que los países que se considera que tienen políticas ambientales «al menos tan ambiciosas» como las de Estados Unidos.

El plan llega una semana después de que la Unión Europea propusiera su propio impuesto fronterizo al carbono sobre las importaciones de países con controles laxos de contaminación.

 
 
 
 
 

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