Harvard no quiere saber más nada con el petróleo

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La bioeconomía como modelo de desarrollo industrial sostenible

El enfoque de la bioeconomía se ha instalado como una de la formas más eficaces para contrarrestar los efectos del calentamiento global, causante del cambio climático, y a la vez, contribuir al desarrollo de las naciones. Fundamentalmente, en aquellas donde la agricultura y sus encadenamientos productivos están más desarrollados.
 
 

El presidente de la Universidad de Harvard, Lawrence Bacow, acaba de enviar una carta pública dirigida a la comunidad universitaria en la que revela que la institución de educación superior más antigua de Estados Unidos se ha desprendido de la totalidad de sus activos en inversiones directas en la industria de los combustibles fósiles.

Un fondo de U$S 41.000 libre de fósiles

Harvard Managment Company (HMC) fue creada en 1974 para administrar las donaciones y los activos financieros de la institución educativa con el objetivo de garantizar que la Universidad de Harvard tenga los recursos financieros para mantener y expandir su liderazgo en educación e investigación para las generaciones futuras. Se trata de la dotación académica más cuantiosa del mundo, con activos valuados en 41.000 millones de dólares.

En su carta, Bacow comienza vinculando explícitamente la decisión de desinvertir en empresas fósiles con el reciente informe del IPCC sobre el cambio climático. «El cambio climático es la amenaza más importante que enfrenta la humanidad. Los últimos meses han puesto a nuestros pies pruebas innegables del mundo venidero: incendios masivos que consumen pueblos enteros, inundaciones sin precedentes que azotan las principales áreas urbanas, olas de calor récord y sequías que devastan los suministros de alimentos y aumentan la escasez de agua. Pocas partes del mundo, si es que hay alguna, se están salvando a medida que se destruyen los medios de subsistencia, se pierden vidas y las regiones se vuelven inhabitantes. Además, como sugiere el último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU , sin una acción concertada, esta terrible situación solo empeorará«.

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El presidente de HMC dijo que ya no poseen inversiones directas en activos en empresas que exploren o desarrollen mayores reservas de combustibles fósiles y que tampoco tienen la intención de realizar tales inversiones a futuro. «Dada la necesidad de descarbonizar la economía y nuestra responsabilidad como fiduciarios de tomar decisiones de inversión a largo plazo que respalden nuestra misión de enseñanza e investigación, no creemos que tales inversiones sean prudentes».

Bacow dijo que también se están desprendiendo de las inversiones indirectas heredadas de en varios fondos de capital privado con participación en la industria de combustibles fósiles, y que esas inversiones constituyen menos del 2% de sus activos totales. «HMC no ha asumido ningún compromiso nuevo con estas sociedades limitadas desde 2019 y no tiene intención de hacerlo en el futuro. Estas inversiones heredadas están en modalidad de escorrentía y terminarán cuando se liquiden estas asociaciones».

El compromiso de Harvard con la neutralidad en carbono y el apoyo la transición hacía una economía verde

Bacow agregó que HMC está construyendo una cartera de inversiones en fondos que apoyan la transición a una economía verde y destacó que la Universidad ha realizado inversiones junto al MIT en The Engine, un fondo que, entre otras cosas, busca acelerar el desarrollo de tecnologías que prometen abordar los desafíos que plantea el cambio climático.

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En la carta, el presidente de HMC mencionó que fue el primer fondo educativo del país en comprometerse a alcanzar cero emisiones netas en toda la cartera de inversiones para 2050 y que sirvió de ejemplo que otros fondos educativos adopten la misma medida. «Desde que anunciamos este compromiso, varias otras donaciones han seguido nuestro ejemplo. Trabajaremos con ellos y otros para lograr una mayor transparencia en la huella de gases de efecto invernadero de todos nuestros administradores de inversiones, junto con el desarrollo de protocolos para evaluar y reducir la huella de carteras de inversión completas. Debemos continuar trabajando con nuestros administradores de inversiones y con la industria si queremos lograr la transformación de nuestra economía que exige el cambio climático», dijo.

Bacow agregó que HMC se ha comprometido a convertir sus propias operaciones en gases de efecto invernadero neutrales para el 30 de junio de 2022. Resaltó también las fortalezas de Harvard en ciencias ambientales, medicina, salud pública, ingeniería, políticas, ética, negocios y derecho y los esfuerzos que la universidad está realizando en pos de las sostenibilidad. «A través de esfuerzos como el Centro para el Medio Ambiente de la Universidad de Harvard y el Fondo de Soluciones para el Cambio Climático, hemos logrado un progreso importante hacia la conexión y amplificación de los esfuerzos distribuidos, pero debemos hacer más si esperamos avanzar con la velocidad y el enfoque que exige el momento».

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«A principios de esta semana, anunciamos el nombramiento de nuestro primer vicerrector de Clima y Sostenibilidad. El profesor James Stock trabajará más allá de las fronteras de la Universidad para acelerar y coordinar la investigación y la educación, y para acelerar nuestra estrategia en toda la Universidad con el potencial de transformar la capacidad de Harvard para producir nuevos conocimientos cruciales sobre el clima y la sostenibilidad. He proporcionado recursos significativos para sembrar este esfuerzo y me he comprometido a trabajar con Jim y nuestra facultad para recaudar recursos incrementales sustanciales para apoyar nuestro trabajo sobre el cambio climático. Harvard debe estar entre los líderes mundiales para abordar este desafío».

Campus sin combustible fósil

El presidente de la casa de estudios destacó que Harvard  fue una de las primeras organizaciones en anunciar en 2018 un objetivo para eliminar el uso de todos los combustibles fósiles para calentar, enfriar y alimentar edificios y vehículos de campus para 2050, junto con un objetivo a corto plazo de ser neutros en combustibles fósiles para 2026. En ese sentido, «…el campus de Harvard sirve como un banco de pruebas para la experimentación que evoluciona con nuestro conocimiento sobre el cambio climático y el desarrollo sostenible. Desde la construcción y mantenimiento de nuestros edificios; al diseño de nuestros sistemas de transporte, al abastecimiento y preparación de nuestra comida y más. Harvard utiliza nuestras fortalezas para traducir la investigación y la enseñanza en la práctica para poner a prueba, probar e implementar soluciones que se pueden replicar y escalar a nivel local y global».

Bacow cerró su carta diciendo «Ninguno de nosotros se librará de las realidades del cambio climático, lo que significa que estamos todos juntos en esto. El progreso global dependerá de un esfuerzo colectivo para vernos unos a otros no como adversarios sino como socios, no como caricaturas sino como personas. Antes era más fácil decirlo que hacerlo —ahora parece más fácil pensarlo que decirlo—, pero debemos encontrar una manera de trabajar codo a codo para tener alguna esperanza de cambiar comportamientos, adoptar políticas y descarbonizar la economía. Después de una carrera entre algunas de las personas más creativas y talentosas del mundo, creo que cualquier problema causado por las personas también puede ser resuelto por las personas. Si eso parece demasiado optimista, que así sea. Necesitaremos un poco de optimismo para preservar la vida en la Tierra como la conocemos y apreciamos hoy».

Para acceder a la carta en inglés haga click en el siguiente enlace:
https://links.repoint.harvard.edu/servlet/MailView?ms=MzM2NzA0MDUS1&r=MTYxNjUxMDM3NzE0S0&j=MjAyNDE3MjgwMgS2&mt=1&rt=0

 
 
 
 
 

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