CEO de la mayor compañía naviera del mundo pidió que se prohíba la construcción de barcos impulsados por combustibles fósiles

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El CEO de Maersk, la mayor compañía de transporte marítimo, Soren Skou, dijo que la Organización Marítima Internacional debería prohibir la construcción de barcos que sean impulsados con combustibles fósiles y un impuesto al carbono para aquellos existentes que utilicen combustibles fósiles para alcanzar los objetivos climáticos establecidos en el Acuerdo de París.

El transporte marítimo es un gran emisor de gases de efecto invernadero

El transporte marítimo representa aproximadamente el 80 % del transporte mundial de mercancías entre los pueblos y comunidades de todo el mundo. Con las marcas cada vez más enfocadas en reducir la huella de carbono final de sus producto y siendo el transporte marítimo responsable del 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, hay una fuerte presión para descarbonizar este sector.

Los dichos de Skou llegan a pocos días de que Maersk encargue una flota de 8 buques portacontenedores transoceánicos a Hyundai Heavy Industries capaces de operar con biometanol, un combustible neutro en carbono.

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El ejecutivo realizó sus comentarios en su cuenta de Linkedin, que fueron ampliamente replicados en las redes sociales y generaron mucha atención en una industria que aún busca finalizar su estrategia para reducir y eventualmente eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero de la flota mercante mundial.

El posteo de Skou muestra un video que comienza con una inscripción que dice «Combinados, un impuesto global al carbono y una fecha de finalización para los barcos impulsados por combustibles fósiles serían una fuerte señal para el ecosistema del transporte naviero, incluidos los astilleros y los productores de combustible, sobre la dirección en la que sopla el viento. Necesitamos acelerar los esfuerzos para cumplir con los objetivos globales de reducción de emisiones».

Luego la inscripción desaparece para dar lugar a una nueva frase que dice “Una ‘fecha límite’ global abordaría la construcción de los nuevos buques, complementando el impacto en los existentes con impuestos al carbono. Con una incorporación paulatina que llegue a 450 USD / t de combustible, este impuesto abordaría la brecha de precios entre los combustibles fósiles de hoy y los combustibles neutros en carbono del mañana».

La tercera y última inscripción dice “A medida que se reduce la brecha de precios, el Índice de Diseño de Eficiencia Energética de la OMI en sus próximas fases podría ser el instrumento para hacer que la fecha de finalización de los barcos de combustibles fósiles sea una realidad global”.

La estrategia de descarbonización de la Organización Marítima Internacional 

La OMI se encuentra actualmente en el proceso de finalizar su estrategia inicial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), que se reveló por primera vez en 2018 y establece la ambición de reducir los GEI anuales del transporte marítimo internacional al menos a la mitad para 2050 en comparación con los niveles de 2008, y trabajar para eliminar por completo las emisiones de GEI del transporte marítimo lo antes posible para finales de siglo. Aún se están elaborando detalles específicos de la estrategia y el plan finalizado no se espera hasta 2023.

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Un elemento clave de la estrategia es el Índice de Diseño de Eficiencia Energética (EEDI), una medida que busca mejorar la eficiencia de combustible de los buques de nueva construcción. El EEDI se hizo obligatorio en 2011 con la adopción de enmiendas al Anexo VI del MARPOL y se ha aplicado a la construcción de nuevos buques desde 2013. La primera fase, a partir de 2015, buscaba reducir los niveles de CO2 de los nuevos buques en un 10%, con ajustes graduales cada cinco años. A partir de 2025, se exige una reducción del 30% para los tipos de barcos aplicables en función de la eficiencia media de los barcos construidos entre 2000 y 2010.

Maersk está en proceso de construir sus primeros barcos neutros en carbono, el primero de los cuales saldrá en 2023. A principios de este verano, Maersk firmó un contrato de construcción naval para la construcción de lo que se convertirá en el primer portacontenedores del mundo propulsado por metanol neutro en carbono. En agosto, la compañía anunció una inversión de 1.400 millones de dólares en otros ocho portacontenedores de 16.000 TEU también capaces de funcionar con metanol neutro en carbono.

Los comentarios de Skou no son la primera vez que Maersk pide un impuesto al carbono.

 
 
 
 
 

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