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domingo, noviembre 27, 2022
 

La iniciativa de restauración Suelos Vivos en las Américas mostró en la COP27 de Egipto las soluciones climáticas que aportó a la agricultura del continente

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Suelos Vivos en las Américas, el programa que el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el laureado científico Rattan Lal vienen desarrollando hace dos años, fue presentado en la COP27, el ámbito de mayor relevancia global en el que se discute sobre lucha contra el cambio climático y protección de los recursos naturales.

Los logros de esta iniciativa, que ha articulado con éxito esfuerzos públicos y privados para combatir la degradación de los suelos, fueron contados por varios de sus protagonistas durante una actividad que tuvo lugar en la Casa de la Agricultura Sostenible de las Américas, el pabellón que el IICA instaló en el Centro de Convenciones de Sharm El Sheikh, con el apoyo de sus países miembros y de sus socios internacionales.

Rattan Lal, considerado la máxima autoridad mundial en ciencias del suelo y Director del Centro de Manejo y Secuestro de Carbono (C-MASC) en la Universidad Estatal de Ohio, puso el énfasis en que el 40% de la tierra en el mundo es usada para agricultura y en que los sistemas agroalimentarios son fuente del 33% de los gases de efecto invernadero totales, a pesar de lo cual cientos de millones de personas en el mundo sufren hambre y malnutrición.

“Por eso el objetivo de este programa que iniciamos con el IICA es contribuir a detener los procesos de degradación de la tierra por el manejo de los suelos. Esa es la única manera de garantizar la salud de los ecosistemas y de las sociedades”, apuntó.

Lal, ganador del Premio Mundial de la Alimentación en 2020, Embajador de Buena Voluntad del IICA y Enviado Especial del Instituto a la COP27, señaló que el suelo puede ser utilizado como sumidero de carbono, por lo que la agricultura es una solución para el cambio climático y la crisis ambiental.

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“Soy optimista cada vez que escucho el compromiso de los pequeños agricultores y de los formuladores de políticas públicas. Con el liderazgo del IICA vamos a resolver el dilema de proteger nuestros recursos naturales y garantizar al mismo tiempo la seguridad alimentaria”, agregó Lal.

Manuel Otero, Director General del IICA, dio detalles del programa y explicó que su idea central es sensibilizar a países y productores rurales acerca de la importancia de cuidar la salud de los suelos, como una acción indispensable para contribuir a un futuro de prosperidad.

Alianza público-privada como eje

El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos, y el Secretario Adjunto de Innovación y Tecnología del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, Cleber Soares, fueron dos de los oradores de la actividad, que también tuvo un segmento dedicado a las empresas que se sumaron a la iniciativa.

Participaron Mauricio Rodrigues, Presidente de Bayer Crop Science América Latina, y Daniel Vennard, Jefe de Sustentabilidad de Syngenta. La Representante del IICA en Estados Unidos, Margaret Zeigler, fue la moderadora. La iniciativa cuenta con el respaldo de Bayer, Syngenta y PepsiCo.

“No hay producción si no tenemos suelos vivos. Por eso, constantemente tenemos que estar cuidando y entendiendo los suelos. Uruguay tiene una larga historia en la materia”, afirmó Mattos.

El ministro uruguayo explicó que en este país sudamericano todos los productores agropecuarios tienen la obligación de presentar un plan de manejo de suelos y que su Ministerio tiene la posibilidad de sancionar las conductas inadecuadas, por lo que realiza una fiscalización constante.

“Los productores tienen una fuerte conciencia de la necesidad de proteger el suelo, que es su principal recurso”, apuntó.

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Por su lado, Cleber Soares, ex Director de la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (EMBRAPA), dijo que en Brasil casi todos los suelos son muy pobres, a diferencia de Argentina y Uruguay, donde tienen una fertilidad natural muy buena. “Por eso -reconoció- hace 40 o 50 años invertimos mucho en fertilización y en combate a la acidificación. Sí no, Brasil no sería lo que es en temas agropecuarios”.

Soares explicó que Brasil ha hecho una verdadera revolución en fertilización y que hoy siembra 40 millones de hectáreas utilizando fijación biológica de nitrógeno. “Investigamos permanentemente y tenemos 17 millones de hectáreas con tecnologías altamente descarbonizantes”, reveló.

Daniel Vennard, a su turno, se refirió a la contribución que hace la industria al cuidado de los suelos. “Podemos aportar innovación y conocimiento para entender mejor al suelo. Estamos trabajando en nuevas variedades que requieren menos nutrientes, de manera de favorecer una reducción del uso de fertilizantes y ayudar a los agricultores a optimizar el uso de insumos”, contó.

“Nuestra industria es un actor muy importante para tomar esta agenda y ver cómo podemos acelerarla”, agregó.

Mauricio Rodrigues, con 20 años de experiencia en América Latina, contó las alianzas de su compañía para impulsar proyectos de cultivos de papa en Argentina, de café en Brasil y de producción de leche en Chile, entre otros.

“Seguimos enfocados en la combinación entre innovación y sostenibilidad y vamos a continuar avanzando en colaboración con instituciones científicas públicas, como EMBRAPA en Brasil, y con universidades”, concluyó.

 
 
 
 
 
 
 

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