sábado, febrero 24, 2024
 

A 15 años de la inauguración de la pastera de Fray Bentos, la cadena foresto-industrial argentina invita a reflexionar sobre las oportunidades que aún mantiene el sector

Compartir

 
 

A 15 años de la inauguración de la primera planta de celulosa en la R.O. del Uruguay, el Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR), una entidad conformada por toda la cadena de valor forestal: forestación, madera y muebles; celulosa y papel; maquinarias y herramientas, hizo publico un comunicado donde expone las oportunidades que el país aún mantiene para crecer en un sector clave de la agenda que requiere una transición productiva y una transición energética que permitan alcanzar los objetivos de descarbonización comprometidos internacionalmente de una manera inclusiva y sostenible.

Según Confiar, quince años después de la inauguración de la primera planta de celulosa en Uruguay es posible constatar que los temores ambientales y de salud que se agitaron esos días fueron equivocados. La planta de Fray Bentos no solo aumentó su producción de 1 millón a 1,3 millones de Tons por año, sino que además en Uruguay se está por inaugurar la tercera planta de celulosa, que llevará la producción anual a 4,7 millones de tons anuales.

Estas plantas producen, a su vez, bioenergía que le ha permitido a Uruguay ser uno de los pocos países en los que su matriz energética llega a ser 100% renovable durante varios períodos del año. También en ese país avanza la construcción con madera con la primera planta de CLT que permite sistemas constructivos innovadores y en altura.

La escala de las plantas de celulosa ha permitido la inversión en puertos, rutas y sistemas logísticos competitivos que benefició a otras actividades productivas. En el país se ha modificado el sistema de educación técnica con acuerdos internacionales para que los jóvenes tengan oportunidad de insertarse laboralmente en este contexto de inversiones globales.

Lectura sugerida

En este contexto, el 100% de las plantaciones forestales uruguayas se encuentran certificadas por gestión sostenible y están avanzando a sistemas foresto-ganaderos con carne carbono neutral.

En definitiva, encontraron en estas inversiones un motor de desarrollo en diversas cadenas de producción que son carbono negativas y con trazabilidad a sistemas sostenibles, un requisito que requiere la agenda de mitigación del cambio climático y de soluciones renovables basadas en la naturaleza.

Confiar asegura que en los últimos años pasó un tren de desarrollo del sector foresto-industrial que produjo inversiones en Chile, Brasil y Uruguay de alrededor de 30.000 millones de dólares. Recientemente, se incluyó Paraguay en el grupo, con inversiones por 4.400 mil millones de dólares en una planta de biorrefinería.

La entidad muestra un gráfico donde se puede ver la evolución de la producción de celulosa en Argentina, Chile, Brasil, Uruguay, desde 1980 con una proyección que incluye a Paraguay para el año 2024. Allí se aprecia que en 1990 Argentina producía unas 800.000 tons de celulosa al año, que representaba el 12% del total del conjunto. Actualmente, produce prácticamente lo mismo, representando el 0,4% del total regional.

A 15 años de la inauguración de la pastera de Fray Bentos, la cadena foresto-industrial argentina invita a reflexionar sobre las oportunidades que aún mantiene el sector_grafico

La oportunidad de inversiones y crecimiento todavía está disponible para Argentina, afirma Confiar. «Tenemos un mercado interno insatisfecho en papeles y embalajes, con un déficit en comercio internacional histórico», asegura la entidad y afirma que Argentina puede crecer en productos tradicionales como la madera y el mueble, la construcción con madera, la bioenergía, pero además, sumar a través de la innovación nuevos productos más sostenibles, como los textiles en base a celulosa (que evitan los microplásticos); bioproductos químicos, bioplásticos, materiales nanocelulósicos, fibra de carbono y nanolignina, entre otros, con aplicación en industrias como la de biocombustibles, cosméticos, productos farmacéuticos y de la salud, automotriz, baterías, computación, etc.

Lectura sugerida

Todas estas oportunidades están detalladas en el Plan Estratégico Foresto-Industrial 2030 (https://forestoindustria.org.ar/wp-content/uploads/2021/03/PLANESTRATEGICO.pdf) que muestra que se pueden atraer inversiones por 7 mil millones de dólares y duplicar el empleo y la producción, colaborando con la mitigación del cambio climático y la descarbonización de varias cadenas de productos.

¿Cómo se puede lograr?, pregunta Confiar.

La entidad dice que además de la estabilidad macroeconómica, es necesario recrear situaciones de inversión similares a la que ofrecen nuestros países vecinos. «Tenemos ejemplos concretos de marcos legales y regulatorios, acuerdos internacionales, sistemas de monitoreo y control basados en las mejores prácticas disponibles en sistemas productivos, entre otros marcos, que permiten inversiones que respeten el triple impacto que se espera en lo económico, pero también en lo ambiental y social».

Confiar dice que los hechos son elocuentes. Y que la organización está al servicio para acompañar y promover todas las iniciativas que permitan sumar a la Argentina a este polo de desarrollo foresto-industrial global que se ha convertido la región y retomar la oportunidad de ser un motor de crecimiento y empleo.

 
 
 

Lo más leído

 

Imperdible

Más noticias