sábado, junio 15, 2024
 

Científicos de la India editaron el genoma de la mostaza y dicen que ahora podría reemplazar a la soja en la nutrición animal

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La mostaza, un cultivo de importancia significativa en la agricultura de la India, ha estado en el centro de una investigación innovadora que podría cambiar la forma en que se produce y utiliza este cultivo. Investigadores del Instituto Nacional de Genómica Vegetal de Nueva Delhi, encabezados por Naveen C. Bisht, han logrado un avance notable en la modificación genética de la mostaza, lo que podría revolucionar tanto la agricultura como la industria alimentaria.

Desde hace siglos, la mostaza ha sido una parte esencial de la cocina india, especialmente en el norte y el este del país. Sin embargo, un problema recurrente con la mostaza es su pungencia, causada por los compuestos conocidos como glucosinolatos. Para algunos consumidores, este sabor picante es deseado, pero para otros, resulta desagradable.

La investigación liderada por Bisht se enfocó en resolver este dilema. Utilizando la tecnología de edición genómica, el equipo de científicos logró desarrollar una variedad de mostaza con bajos niveles de glucosinolatos en las semillas, preservando al mismo tiempo los niveles normales en el resto de la planta. Esto es un logro crucial, ya que los glucosinolatos actúan como defensa contra plagas y patógenos en las plantas de Brassica, la familia a la que pertenece la mostaza.

El aceite de mostaza con menos de 30 micromoles de glucosinolatos por gramo de peso de semilla se clasifica como de calidad Canola y es preferido por aquellos que no tienen afinidad por el sabor picante. Además, los altos niveles de glucosinolatos en la torta de aceite de mostaza son rechazados por los animales de granja. Cuando se eliminan estos compuestos, la torta de aceite de mostaza puede ser un sustituto rico en proteínas de la harina de soja.

Los científicos del Instituto Nacional de Investigación del Genoma de Plantas se propusieron abordar este problema utilizando la tecnología de edición genómica. Identificaron dos genes, GTR1 y GTR2, que transportan los glucosinolatos desde las hojas y las paredes de las vainas a las semillas. Estos genes tienen seis variantes similares cada uno. El equipo editó con precisión 10 de estas variantes utilizando agrobacterias para entregar enzimas que actúan como tijeras genéticas en los sitios genéticos de los genes transportadores.

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Los resultados fueron sorprendentes. En la primera generación de plantas autopolinizadas después de la edición genómica, los niveles de glucosinolatos en las semillas variaron desde 6.21 hasta 145.88 micromoles por gramo de peso de semilla, en comparación con un promedio de 146.09 micromoles en las plantas no editadas. En la segunda generación, los compuestos eran tan bajos como 3.40 micromoles en algunas de las plantas mutadas. En la tercera generación, los niveles oscilaron entre 17.72 y 30.46 micromoles. En 14 de las mutantes de segunda generación, el nivel de glucosinolatos era similar o mayor que en las plantas no editadas en las hojas después de 30 días. Los niveles en las raíces también eran similares a los de las plantas no editadas.

Este avance es crucial, ya que podría abrir nuevas oportunidades en la industria alimentaria y agrícola. Las variedades de mostaza de bajo glucosinolato podrían reducir la dependencia de la India de aceites comestibles importados, como el aceite de girasol y de soja. Además, la torta de aceite de mostaza, rica en proteínas, podría utilizarse como alimento animal, reemplazando a la soja y reduciendo así los costos de producción.

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Sin embargo, se debe tener en cuenta que este desarrollo también plantea desafíos. La edición genómica y la comercialización de cultivos modificados genéticamente están sujetas a regulaciones y patentes. En India, se requerirá la aprobación de licencias de detentores de patentes que poseen tecnología de edición genética CRISPR-Cas9. Además, el proceso de aprobación para la comercialización de productos editados genéticamente sigue siendo riguroso y está sujeto a supervisión gubernamental.

La investigación de Bisht y su equipo también abordó la reducción de los niveles de ácido erúcico en la mostaza de bajo glucosinolato editada genéticamente. Esto podría ofrecer aceite de mostaza aún más saludable y versátil para los consumidores.

Este logro del equipo de científicos de Delhi promete una nueva dirección en la producción de mostaza y en la alimentación animal. Con la posibilidad de reducir los costos de cultivo, mejorar la calidad del aceite de mostaza y proporcionar alternativas a los aceites importados, este logro representa un emocionante paso adelante en la bioeconomía y la seguridad alimentaria de la India.

 
 
 

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