miércoles, julio 17, 2024
 

Estudio de la Universidad de Málaga encuentra que ciertos biocombustibles reducen 90% las emisiones de humo negro

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En un estudio innovador llevado a cabo por la Universidad de Málaga, se ha revelado que el uso de ciertos biocombustibles podría conducir a una reducción drástica de más del 90% en las emisiones de humo negro de los vehículos. Esta investigación, realizada en colaboración con el Grupo de Sistemas de Energía Futura de la Universidad de Birmingham, marca un descubrimiento significativo en el ámbito de las emisiones vehiculares.

Enfoque de la Investigación

El profesor Francisco Javier Martos, líder de los esfuerzos investigativos en la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad de Málaga, encabezó el análisis de nanopartículas de hollín producidas por motores que utilizan diversos biocombustibles. Entre ellos se incluyen bioalcoholes como butanol, pentanol y ciclopentanol, así como biocetonas como ciclopentanona. El equipo empleó la Microscopía Electrónica de Transmisión de Alta Resolución (HR-TEM), llevada a cabo en los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación de la UMA (SCAI).

Posible Cambio de Juego

El núcleo del estudio se centró en la mezcla de biocombustibles oxigenados con diésel, específicamente con un 20% de concentración volumétrica de esta combinación. Esta mezcla particular demostró reducir significativamente la producción de hollín, el humo negro comúnmente emitido por los automóviles. El hollín es conocido por sus efectos perjudiciales tanto para el medio ambiente como para la salud pública.

Producción Sostenible

Un aspecto clave de estos biocombustibles es su proceso de producción sostenible. Pueden derivarse de residuos de biomasa de bajo carbono, como aceites de cocina usados, algas y residuos agrícolas o forestales. Esto no solo los hace respetuosos con el medio ambiente, sino también un potencial cambio de juego en la industria de combustibles automotrices.

El profesor Martos destacó la eficiencia y practicidad de estos biocombustibles: «Nuestra investigación muestra que los biocombustibles estudiados, obtenidos en el laboratorio, además de producir muy poco hollín, se comportan en el motor de manera similar al combustible de cualquier gasolinera, lo que significa que no habría necesidad de realizar cambios para que funcione normalmente.»

Implicaciones para la Salud Pública

Las implicaciones de la investigación son de gran alcance. Las partículas de hollín, según explicó el profesor Martos, representan una seria amenaza para el medio ambiente y la salud pública. «Las partículas de hollín emitidas por los motores se expulsan al medio ambiente y permanecen suspendidas en el aire, afectando al clima al aumentar el efecto invernadero, y a la salud pública, ya que no se depositan en el suelo, siendo muy probable que sean inhaladas por los seres vivos», afirmó el profesor Martos.

Al reducir las emisiones de hollín, el uso de biocombustibles podría mitigar significativamente estos riesgos para la salud pública.

El estudio no solo destaca un posible camino para reducir la huella ambiental de los motores térmicos, sino que también «abre la puerta al uso de combustibles no derivados del petróleo que podrían reducir la emisión de contaminantes en los vehículos».

Los expertos detrás de la investigación ya están trabajando hacia la comercialización de estos biocombustibles, habiendo establecido acuerdos con varias marcas.

 
 
 

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