lunes, abril 22, 2024
 

Enzima desarrollada por científicos del Conicet promete revolucionar el proceso de refinación de aceites vegetales

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Especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en colaboración con el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR) y el Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos de Rosario (IPROBYQ, CONICET-UNR), han logrado un avance revolucionario en el campo de la biotecnología con el diseño y la síntesis de una nueva enzima fosfolipasa C termoestable. Esta innovación promete transformar el proceso de desgomado en la industria de refinamiento de aceites vegetales, brindando una solución más eficiente y económica para este importante paso en la producción de aceites comestibles.

La investigación, recientemente publicada en la prestigiosa revista Biochemistry, ha demostrado que esta nueva enzima es capaz de resistir temperaturas de hasta ochenta grados Celsius, manteniendo su actividad por más tiempo y superando a sus contrapartes disponibles hasta el momento. Este logro representa un ejemplo destacado de vinculación tecnológica entre el CONICET y el sector productivo, gracias a la colaboración con la empresa Keclon.

Los aceites de cocina se producen a partir de semillas o frutos. En Argentina el podio de la producción lo ocupan las semillas de soja, superando los cuatro millones de toneladas exportadas el pasado año. En cuanto a los frutos, las aceitunas colocan al país como el principal productor y exportador de aceite de oliva de Suramérica con unas cuarenta mil toneladas anuales.

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“El aceite se obtiene a partir del prensado y extracción de las semillas” indica Rodolfo Rasia, director del laboratorio de Biofísica del reconocimiento molecular en el IBR e investigador del CONICET, y explica: “De la mezcla obtenida se separa una fase compuesta principalmente por triglicéridos –la molécula grasa más abundante en los organismos vivos- pero también contiene otro tipo de moléculas llamadas fosfolípidos –una molécula grasa que forma parte de las membranas celulares- que es importante remover para obtener el aceite refinado. El proceso para eliminarlas se conoce como desgomado”.

El proceso de desgomado es esencial en la producción de aceites vegetales comestibles, y su eficiencia impacta directamente en la calidad y el rendimiento del producto final. Tradicionalmente, este proceso se realiza mediante la mezcla del aceite con agua y su posterior exposición a altas temperaturas. Sin embargo, el uso de la nueva enzima fosfolipasa C termoestable ofrece ventajas significativas, ya que permite realizar el desgomado de manera más efectiva, aumentando el rendimiento del proceso y reduciendo los costos asociados.

Rasia explica que este avance representa la culminación de una década de investigación en el campo de las enzimas termoestables. La colaboración entre científicos y tecnólogos ha sido fundamental para alcanzar este hito, destacando el papel crucial de la ciencia básica en la generación de soluciones prácticas para la industria.

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El desgomado de aceites vegetales es un proceso fundamental en la cadena de producción, especialmente en países como Argentina, donde la producción de aceites de soja y oliva ocupa un lugar destacado en el mercado internacional. La capacidad de la nueva enzima para resistir altas temperaturas y mantener su actividad durante más tiempo ofrece un potencial significativo para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de esta industria clave.

El desarrollo de esta enzima termoestable ha sido posible gracias a una metodología innovadora que utiliza la secuencia consenso de aminoácidos para diseñar variantes mejoradas de la enzima. Este enfoque ha permitido identificar los aminoácidos clave responsables de la estabilidad y la actividad de la enzima a altas temperaturas, abriendo nuevas vías de investigación en el campo de la biotecnología. Ahora Keclon se encuentra optimizando varios aspectos para su producción porque “se tiene que poder producir a gran escala y con un costo adecuado para la industria”, aclara Rasia.

El avance en la síntesis de esta nueva enzima fosfolipasa C termoestable representa un hito significativo en el campo de la biotecnología aplicada. Su potencial para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad del proceso de desgomado en la industria de aceites vegetales ofrece nuevas oportunidades para el desarrollo económico y tecnológico en este sector clave. Con el continuo trabajo y la colaboración entre científicos, tecnólogos y empresas, este avance podría impulsar aún más la innovación y el crecimiento en la industria de la bioeconomía.

 
 
 

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