Ryu Jong-dae, un reconocida artista surcoreano de 40 años, es famoso por sus modernos diseños en la fabricación de muebles de madera. Sin embargo, en un intento por hacer sus obras de arte de forma más sustentable, en los últimos años ha reemplazado la madera por un bioplástico a base de maicena.
«Los recursos que usamos son limitados, así que creo que los artistas deberían preocuparse por la forma de reducir el desperdicio cuando diseñan y fabrican productos para el público», dijo Ryu a Reuters.
Esta semana se cumplirá el 50 aniversario del Día de la Tierra, un hito en la aparición del movimiento ambiental y un recordatorio de los numerosos desafíos ambientales que enfrenta el mundo, incluidos los desechos plásticos.
En 2016, los humanos generaron 242 millones de toneladas de residuos plásticos, según el Banco Mundial. En Corea del Sur, se produjeron más de 8,2 millones de toneladas de residuos plásticos en 2018, según la Corporación del Medio Ambiente de Corea.
Ryu dice que los bioplásticos pueden ser una forma de ayudar a reducir ese desperdicio.

Para su proyecto llamado «Artesanía digital», utilizó el ácido poliláctico (PLA), un bioplástico que se elabora de recursos renovables, incluyendo almidón de maíz o caña de azúcar, y puede degradarse después de unos meses en entornos particulares. Por el contrario, el plástico generalmente está elaborado de productos petroquímicos, no es biodegradable y puede tardar cientos de años en descomponerse.
«Como diseñador, quería presentar la nueva posibilidad de utilizar materiales ecológicos para diseñar y crear obras de arte», dijo Ryu.
Hace varios años, Ryu dijo que fue detenido por los funcionarios de la aduana del aeropuerto Narita, en Tokio, luego de que un perro que buscaba productos agrícolas ilícitos olfateó los muebles de PLA que llevaba para una exposición.
Ryu dijo que fue liberado después de explicar que los muebles estaban hechos con maíz. Combina el PLA con la tecnología de impresión 3D para lograr detalles delicados.
«La creación digital es significativa porque amplía el alcance del trabajo de las artesanías existentes mediante el uso de nuevos materiales, como los bioplásticos», dijo Ryu. «También reduce el desperdicio que proviene del proceso creativo y utiliza materiales ecológicos, lo que ayuda al medio ambiente global».


