La Argentina produce soja que cultiva en praderas naturales de clima templado. El gobierno nacional captura parte de la renta generada, aplicando derechos de exportación, que gravan de manera decreciente los productos derivados de mayor valor agregado del complejo soja (el poroto de soja tributa el 30%, la harina y aceite el 27% y el biodiésel, que está sometido a un régimen de retenciones móviles, tributa el 0%).


