Una cortina de bioplástico con olor a maíz

Lo más leído

Columna semanal

La bioeconomía como modelo de desarrollo industrial sostenible

El enfoque de la bioeconomía se ha instalado como una de la formas más eficaces para contrarrestar los efectos del calentamiento global, causante del cambio climático, y a la vez, contribuir al desarrollo de las naciones. Fundamentalmente, en aquellas donde la agricultura y sus encadenamientos productivos están más desarrollados.
 
 

Dos compañías internacionales de diseño: Crafting Plastics y Office MMK, se han unido para desarrollar un particular separador de ambientes, combinando bioplásticos y tecnología de impresión 3D con infusión de fragancias que le da un toque más de encanto al material sostenible. El novedoso mobiliario se está exhibiendo en el Salone del Mobile de Milán.

BreaZea, como lo han bautizado los creadores, consta de módulos en dos diseños diferentes que se pueden combinar como desee el usuario.

El separador de ambientes está imprimió en 3D utilizando uno de los bioplásticos Nuatan, de Crafting Plastics. Nuatan se elabora a partir de los biopolímeros biodegradables PLA y PHA, que se obtienen en su totalidad a partir de materiales biológicos como el maíz.

El aroma: una nueva identidad para los bioplásticos

BreaZea fue diseñado como parte de un proyecto más grande para permitir que la gente huela los bioplásticos, que normalmente son inodoros.

Lectura sugerida

«Todo este proyecto, Breathe In/Breathe Out, comenzó en 2018», dijo el cofundador de Crafting Plastics, Vlasta Kubušová, al portal de diseño Dezeen. «Nos preguntábamos, junto con el arquitecto alemán Moritz Maria Karl de Office MMK, cómo aportar una nueva identidad a los bioplásticos, ya que normalmente se perciben estos materiales a través de su visualidad y estructura, no a través de su olor».

Queriendo crear un aroma para bioplásticos que hiciera que la gente lo asociara con algo agradable, similar a la madera fresca, Crafting Plastics comenzó a pensar en cuál podría ser un olor apropiado para este nuevo material.

Bioplástico a partir de maíz y azúcar

El bioplástico utilizado para BreaZea está elaborado a partir de almidón de maíz y azúcar y cuando se calienta, tiene un «olor a almidón, dulce, similar al de pan horneado» que, según el estudio, es único para las mezclas de biopolímeros a base de almidón y azúcar.

Por lo tanto, Crafting Plastics trabajó con el científico Karol Červenčík para desarrollar un olor para BreaZea que recordara los orígenes del material. «Huele a maíz, a caramelo y a azúcar», dijo Kubušová. «Este es en realidad el olor que sentimos cuando se procesa el material y podemos olerlo porque se calienta, pero de lo contrario, normalmente no lo olerías».

Lectura sugerida

Para crear el divisor de ambientes perfumado, el estudio está experimentando con aromas a base de aceite y agua, que se agregan al material bioplástico antes de que se imprima en 3D, o cuando el producto está terminado. «Lo estamos imprimiendo en 3D y colocando el aroma en el material terminado, mientras que otra opción es encapsular los aromas en el material», dijo Kubušová. «Esto haría que permanezca en el material por más tiempo. Actualmente estamos desarrollando este proceso y parece que funcionará».

La forma en que huele el bioplástico

La forma de BreaZea, un diseño orgánico que recuerda los corales y las hojas, se creó para evocar la forma en que huele. «Realmente queríamos encontrar una manera de expresar el olor en sí», explicó Kubušová. «Para nosotros, el aroma era algo que no tiene una forma regular, sino que va desde lugares muy pequeños y se esparce, y que se puede conectar de diferentes maneras. Así que esa era la idea, pero está realmente esbozada libremente».

Cuando haya llegado al final de su ciclo de vida, BreaZea se puede colocar en un abono industrial, donde se biodegradará en 60 a 120 días, dijo Kubušová. Crafting Plastics espera que el diseño esté disponible al mercado en un mes.

 
 
 
 
 

Últimas Noticias

Leonardo DiCaprio invierte en compañías de carne celular

El actor de cine estadounidense Leonardo DiCaprio  ha invertido en Mosa Meat y Aleph Farms, dos startups que desarrollan tecnologías para producir carne cultivada a partir de células que no requieren el sacrificio de animales.