Durante años, el automovilismo ha servido como campo de pruebas para tecnologías que luego transforman la experiencia de conducción en las calles. Ahora, esa lógica se extiende a los materiales sostenibles. En un anuncio conjunto con BMW Group, la startup suiza Bcomp —especializada en biomateriales de alto rendimiento— confirmó que sus compuestos de fibras naturales comenzarán a utilizarse por primera vez en piezas exteriores e interiores de vehículos de producción en serie. Es un hito mundial: nunca antes estos materiales habían reemplazado al carbono en partes visibles de la carrocería de un auto producido en masa.
Una colaboración nacida en la competición
La historia de esta innovación comenzó en 2019, cuando BMW Motorsport adoptó por primera vez los materiales ampliTex™ y powerRibs™ de Bcomp para fabricar el conducto de refrigeración del BMW iFE.20 de Fórmula E. Desde entonces, la alianza se consolidó a través de múltiples programas de competición, incluyendo DTM y GT4. En 2022, el BMW M4 GT4 se convirtió en el auto de carreras con más componentes de fibra natural hasta ese momento.
Lo que parecía una curiosidad de laboratorio o una extravagancia ecológica limitada al automovilismo, se convirtió en una verdadera revolución tecnológica gracias al trabajo conjunto entre equipos de ingeniería, materiales y sostenibilidad de ambas compañías.
Del carbono al lino: la transformación de un ícono
El próximo BMW M3 será uno de los primeros modelos en utilizar techos fabricados con estos materiales naturales. La pieza se producirá mediante un proceso completamente automatizado de moldeo por transferencia de resina (RTM), una técnica que asegura consistencia, eficiencia y adaptación a la escala industrial. El resultado no solo es una pieza visualmente atractiva, sino también más liviana y significativamente más sostenible. Según BMW, reemplazar el carbono por fibras de lino en esa sola pieza permite reducir las emisiones de CO₂e en alrededor de un 40% durante la producción.
Además, otras partes del vehículo, tanto en el interior como en el exterior, se fabricarán mediante el proceso prepreg, en el que las fibras, previamente impregnadas con resina, se moldean y curan en autoclaves para lograr la rigidez y precisión requeridas. Estos métodos ya son estándar en la industria, pero adaptarlos a fibras naturales ha sido un desafío técnico que ahora se supera con éxito.
Una nueva piel para el deporte: indumentaria de alto rendimiento 100% biobasada
Un diseño a medida y homologado
Para garantizar el cumplimiento de los exigentes estándares automotrices, Bcomp y BMW desarrollaron juntos un patrón de tejido y un color únicos para las fibras, capaces de soportar las condiciones más estrictas, incluyendo los requerimientos de homologación estructural para techos. Este material ya se mostró al público en el proyecto conceptual BMW M Visionary Materials Seat, galardonado por su diseño y enfoque sostenible.
El salto de prototipo a producción es el resultado de una visión compartida y un proceso de innovación riguroso. “Transformar una idea audaz en un producto listo para el mercado exige excelencia técnica y compromiso para desafiar lo establecido”, afirmó Christian Fischer, CEO de Bcomp. “BMW adoptó una actitud orientada a la solución, y juntos empujamos los límites de lo posible. Esta colaboración no termina aquí: los grandes innovadores nunca se detienen.”
La bioeconomía, un puente que une al deporte con la sostenibilidad
Apoyo estratégico e inversión
El avance industrial de estos biomateriales fue posible también gracias al respaldo financiero del propio Grupo BMW. A través de su brazo inversor, BMW i Ventures, la automotriz participó en las rondas de financiación Series B (2022) y Series C (2024) de Bcomp. Marcus Behrendt, Managing Partner de BMW i Ventures, lo resume así: “Invertimos en empresas jóvenes con potencial para escalar innovaciones hacia la producción masiva. Eso es exactamente lo que vimos en Bcomp”.
La inversión permitió ampliar la capacidad de producción, optimizar procesos y garantizar que los compuestos cumplan con los estrictos requisitos de durabilidad, seguridad y estética exigidos para piezas visibles del exterior del automóvil.
Los vehículos de alta gama incorporan fibras naturales para ser más sustentables
Un faro para la industria automotriz
Johann Wacht, responsable de desarrollo de negocio en Bcomp, destacó la importancia simbólica del proyecto: “Muchos creían imposible usar fibras naturales en el exterior de autos de serie. Pero gracias al trabajo conjunto con BMW M, lo logramos. Este proyecto actúa como un faro para toda la industria automotriz, demostrando que los límites pueden superarse con pasión, resiliencia y trabajo en equipo.”
Del otro lado de la alianza, Franciscus van Meel, CEO de BMW M GmbH, agregó: “Las fibras naturales son clave en nuestras soluciones de aligeramiento sustentable en competición. Representan perfectamente el espíritu de BMW M: ‘Nacido en la pista. Hecho para la calle’. Hoy confirmamos que estos materiales están listos para la producción en serie, y eso marca un antes y un después.”
Una nueva era para los biomateriales en movilidad
El caso de BMW y Bcomp confirma que los biomateriales ya no son una promesa futurista, sino una solución real y escalable para una industria que busca reducir su huella ambiental sin comprometer el rendimiento ni el diseño. La bioeconomía, a través de la innovación en materiales, comienza a ocupar un lugar central en el sector automotor. Y con esta alianza, queda claro que la revolución verde también puede ser de alta velocidad.


