viernes, mayo 29, 2026
 

Bionbax construye la primera planta para producir bioplásticos a partir de soja en Argentina

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La producción de plásticos convencionales, derivados en su mayoría del petróleo, enfrenta un creciente escrutinio a nivel global debido a su impacto ambiental. Las regulaciones internacionales, cada vez más estrictas, buscan limitar su uso en diversos sectores. En este contexto, la bioeconomía emerge como una alternativa prometedora, y Bionbax, una empresa ubicada en la localidad de Roldán, Argentina, se posiciona como pionera en la producción de bioplásticos biodegradables a partir de aceite de soja, un insumo local de alto valor agregado.

Con una inversión cercana a los 10 millones de dólares, Bionbax está construyendo la primera planta de Latinoamérica que fabricará bioplásticos desde cero, transformando aceite de soja en un polímero biodegradable que puede utilizarse en una variedad de aplicaciones, desde envases de alimentos hasta insumos médicos.

Un proceso innovador: del aceite de soja al bioplástico

La planta de Bionbax está diseñada para llevar a cabo todo el proceso productivo, desde la materia prima hasta la obtención del polímero biodegradable. El uso de aceite de soja como fuente de carbono para la producción de bioplásticos no solo representa un avance tecnológico, sino que también aporta un enorme valor económico a un insumo que tradicionalmente se exporta a bajo costo. Mientras que el precio FOB del aceite de soja se úbica en torno a los 900 dólares por tonelada, el bioplástico producido por Bionbax podría alcanzar un valor de mercado cercano a los 10.000 dólares por tonelada.

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Este bioplástico se presenta en forma de pellets, que luego pueden ser transformados en productos como envases, botellas de bebidas, prótesis médicas e incluso piezas para el sector farmacéutico. En un contexto donde las regulaciones internacionales exigen alternativas sostenibles a los plásticos convencionales, las perspectivas para este tipo de productos son cada vez más prometedoras.

Fases del proyecto

Gabriel Fernández, uno de los fundadores de Bionbax, explicó que el proyecto ha atravesado varias etapas hasta llegar a la fase actual. La primera fase implicó la construcción de la nave industrial, mientras que la segunda se centró en la investigación y el desarrollo del bioplástico. Con la ingeniería de la planta ya finalizada, Bionbax se encuentra en la tercera fase, que consiste en el montaje final de los equipos y la automatización del proceso productivo.

«Estamos festejando el comienzo del montaje final de la planta de producción y como eso va a ser restringido, aprovechamos este momento para abrir la empresa a amigos, colegas y demás profesionales», detalló Fernández en un evento reciente donde se abrió la planta al público. Las primeras pruebas piloto de producción están programadas para febrero o marzo de 2025, y se espera que la planta esté operativa al 100% para septiembre de ese mismo año.

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Un modelo exportable

Además de la producción local, Bionbax tiene un ambicioso plan de expansión para replicar su modelo de fábrica en otros países de Latinoamérica. La idea es ofrecer «plantas llave en mano» que permitan a otras regiones desarrollar sus propias capacidades de producción de bioplásticos, aprovechando el proceso innovador desarrollado por Bionbax. Este enfoque no solo posiciona a la empresa como un actor clave en la región, sino que también podría convertirla en un referente global en el sector de los bioplásticos.

Biodegradable y sostenible: el bioplástico de Bionbax

El bioplástico producido por Bionbax tiene dos características clave: es bioplástico, porque está hecho a partir de una fuente biológica, en este caso aceite de soja; y es biodegradable, lo que significa que se degrada de forma acelerada en el medio ambiente, reduciendo su impacto ecológico. «Este plástico se degrada en un período de 3 a 12 meses, dependiendo de los aditivos que se le incorporen para ajustarse a las necesidades de cada producto», explicó Fernández.

El proceso de fabricación del bioplástico comienza con la utilización de bacterias que transforman el aceite de soja en un polímero. Estas bacterias, seleccionadas cuidadosamente en laboratorios especializados, convierten la fuente de carbono en el material base del bioplástico. La naturaleza biológica de estas bacterias permite que el polímero resultante sea completamente biodegradable, una ventaja significativa frente a los plásticos tradicionales, cuya degradación puede tardar siglos.

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Un futuro sostenible para la industria del plástico

La producción de bioplásticos representa solo una pequeña fracción del mercado global de plásticos, pero su crecimiento es exponencial. Según datos proporcionados por Bionbax, la cantidad de bioplástico producida actualmente en todo el mundo podría reemplazar apenas el consumo de plástico de una provincia mediana como Córdoba. Esto subraya el enorme potencial de crecimiento para esta industria en un contexto donde la demanda de soluciones sostenibles es cada vez mayor.

Fernández también enfatizó que, aunque el costo de producción del bioplástico es actualmente entre tres y seis veces mayor que el del plástico convencional, esto es solo el comienzo de un proceso que, con el tiempo, se volverá más competitivo a medida que aumente la escala de producción y mejoren las eficiencias tecnológicas.

Bionbax está dando los primeros pasos en lo que promete ser una verdadera revolución para la industria de los plásticos en América Latina. Con su planta en Roldán, no solo están creando una alternativa sostenible a los plásticos tradicionales, sino que también están impulsando una nueva forma de agregar valor a los recursos locales, como el aceite de soja, que hoy se exportan a bajo costo.

A medida que las regulaciones internacionales sigan restringiendo el uso de plásticos convencionales y que la demanda de bioplásticos crezca, el modelo de Bionbax podría convertirse en un referente no solo para la región, sino para el mundo. Con su enfoque innovador y su apuesta por la sostenibilidad, esta empresa argentina está marcando un camino que muchos otros seguirán en los años por venir.

 
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