La industria automotriz japonesa lleva años reduciendo las emisiones de sus líneas de producción. Energía renovable en planta, procesos más eficientes, menos residuos. Pero una vez que el auto sale terminado de la fábrica, empieza otro problema: hay que moverlo. Y el transporte de vehículos terminados —en camiones, trenes, buques— funciona casi en su totalidad con gasoil convencional, sin alternativas claras a la vista. Es el eslabón de la cadena que menos atención recibió, y uno de los más difíciles de abordar.
Mazda Motor Corporation, el cuarto fabricante de automóviles de Japón, y Nippon Express Co., Ltd. —la empresa de logística más grande del país, con operaciones en más de 45 países— decidieron empezar a cambiar eso. Desde mayo de este año, han iniciado una prueba piloto conjunta con HVO (Hydrotreated Vegetable Oil), un biodiesel renovable producido a partir de aceites vegetales o grasas animales, en los camiones que trasladan vehículos terminados desde la planta de Nishinoura, en Hofu, hasta la playa de entrega de Nakanoseki. El ensayo está previsto hasta el cierre del año fiscal 2026 y tiene un propósito concreto: acumular datos operativos reales antes de decidir si se expande.
Qué es el HVO y por qué es relevante para el transporte pesado
El HVO es un combustible biológico que se obtiene sometiendo aceites vegetales, grasas animales o aceites de cocina usados a un proceso de hidrogenación que elimina el oxígeno de sus moléculas y las transforma en hidrocarburos prácticamente idénticos al gasoil de origen fósil. El resultado es un combustible que entra directo en cualquier motor diésel sin modificaciones, se distribuye por la misma infraestructura existente y puede mezclarse con gasoil convencional en cualquier proporción.
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Condiciones reales, datos reales
La prueba opera dos trailers en el tramo entre Nishinoura y Nakanoseki —doce kilómetros de ida y vuelta— bajo las mismas condiciones que cualquier operación convencional: misma carga, mismo programa de mantenimiento e inspección, sin ajustes técnicos sobre los vehículos. Isuzu Motors Limited, fabricante de los camiones utilizados, participa como socio técnico. El combustible es provisto por NX Shoji Co., Ltd., la filial de comercio e insumos del grupo Nippon Express.
Ambas compañías buscan con el ensayo medir consumo, rendimiento y eventuales desafíos operativos en condiciones reales, para tener una base sólida sobre la que decidir una expansión. En la logística de vehículos terminados, donde los márgenes son ajustados y la operación no admite interrupciones, los datos de campo tienen más peso que cualquier proyección teórica.
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El combustible como punto de partida de una red más amplia
Más allá de los resultados técnicos del ensayo, Mazda anticipó que el paso siguiente será ampliar el círculo de participantes: sumar proveedores de combustible locales y operadores con presencia en la zona industrial de Hofu. El objetivo es construir un sistema de abastecimiento estable que permita sostener el uso del HVO en el tiempo, no como experimento puntual sino como práctica regular dentro de la operación logística.
Tanto Mazda como Nippon Express tienen comprometida la neutralidad de carbono en toda su cadena de valor para 2050. Kazuhiko Sumi, Director y Chief Supply Chain Officer de Mazda, subrayó que el valor del ensayo está en acumular conocimiento operativo real, de manera gradual, en colaboración con socios regionales. Osamu Sasaki, Director Ejecutivo de la División de Ventas de Movilidad de Nippon Express, sumó que la empresa evaluará con rigor el impacto del cambio de combustible sobre la calidad del transporte, para que la reducción de emisiones no se consiga a costa de la operación.


