Las lluvias que cayeron sobre el norte argentino en las últimas semanas vienen demorando el arranque pleno de la zafra 2026. Varios ingenios debieron frenar la molienda y otros aún ni siquiera han podido encender sus calderas. Aun con ese comienzo parcial y a la espera de que el tiempo acompañe , lo molido hasta el 8 de junio permite un primer balance: entre Tucumán, Salta y Jujuy los ingenios llevan procesadas más de 1,5 millones de toneladas de caña, que rindieron alrededor de 87.600 toneladas de azúcar físico y más de 38 millones de litros de alcohol, de los cuales casi 22 millones se deshidrataron para producir el bioetanol que se mezcla con las naftas.
El registro lo consolida el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT). A través de APIZAFRA, un sistema web desarrollado y administrado por el propio instituto , las usinas de las tres provincias norteñas declaran de forma unificada sus rendimientos. Esta herramienta tecnológica permite al organismo provincial coordinar el seguimiento técnico y armar, semana a semana, la foto precisa de la evolución de la campaña.
El complejo sucroalcoholero se reparte entre tres provincias del noroeste y reúne 19 ingenios que muelen durante un período que, según el año, se extiende entre seis y ocho meses. Tucumán concentra el grueso, con catorce usinas: Aguilares, Bella Vista, Concepción, Cruz Alta, Famaillá, La Corona, La Florida, La Providencia, La Trinidad, Leales, Marapa, Ñuñorco, Santa Bárbara y Santa Rosa. A ellos se suman dos en Salta —San Isidro y Seaboard— y tres en Jujuy —Ledesma, Río Grande y La Esperanza—. Buena parte de esa caña, además, no termina en azúcar: catorce destilerías completan el complejo, nueve de ellas en suelo tucumano y las cinco restantes repartidas entre Salta y Jujuy, donde los azúcares de la caña se transforman en el alcohol que abastece desde la industria hasta el tanque de combustible.
Brasil estrenó el primer motor del mundo que genera electricidad de red con bioetanol
Tucumán, donde la campaña marca el pulso
La provincia que reúne la mayor parte de los ingenios es también la que define el ritmo de la zafra. La campaña tucumana comenzó en mayo con una sola planta en actividad y, al 8 de junio, ya son once las que están moliendo: La Providencia, La Florida, La Corona, Santa Rosa, La Trinidad, Aguilares, Bella Vista, Cruz Alta, Leales, Marapa y Concepción. Las restantes se preparan para incorporarse en los próximos días, en la medida en que el clima lo permita.
En estos 34 días que lleva la zafra, los ingenios tucumanos molieron 1.349.160 toneladas de caña bruta y produjeron 84.424 toneladas de azúcar físico, un total que reúne las variedades de blanco, refinado, crudo y orgánico.
La campaña de alcohol avanza en paralelo. Seis de las nueve destilerías de la provincia ya están activas y produjeron 29.262.414 litros de alcohol hidratado. De ese volumen, 16.092.603 litros se deshidrataron para convertirse en alcohol anhidro, el bioetanol que se mezcla con las naftas dentro del corte obligatorio de combustibles.
Salta y Jujuy, un paso atrás en el calendario
Más al norte, la zafra también se puso en marcha, aunque con menos días de actividad. En Jujuy ya muele el ingenio Ledesma; en Salta lo hacen Seaboard y San Isidro. En conjunto, ambas provincias acumulaban 27 días de zafra al 8 de junio, a la espera de que el resto de las plantas se sume en lo inmediato.
Con estos tres ingenios operando, Salta y Jujuy llevaban molidas 217.111 toneladas de caña bruta y producidas 3.192 toneladas de azúcar físico. En el frente alcoholero, dos destilerías —las de Ledesma y Seaboard— ya estaban activas, con 8.819.871 litros de alcohol hidratado, de los cuales 5.867.136 se deshidrataron para destinarse a la mezcla con biocombustibles.
Cuánta caña queda por moler
El volumen procesado hasta ahora es solo una porción de lo que la región espera transformar a lo largo de la campaña. En mayo, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) estimó que la superficie cosechable de caña en la provincia de Tucumán alcanzaría las 302.320 hectáreas. Al sumar las áreas limítrofes que aportan los productores de Santiago del Estero y Catamarca, el área de influencia de la cuenca tucumana se eleva a 305.480 hectáreas.
A partir de ese relevamiento, la EEAOC calculó una disponibilidad total de 20.150.000 toneladas de caña bruta. Descontadas las 500.000 toneladas reservadas como caña semilla, la materia prima efectiva destinada a molienda en los ingenios tucumanos se ubica en 19.650.000 toneladas. Frente a esa cifra, el millón y medio de toneladas ya procesado en todo el el norte argentino dimensiona el largo tramo que resta por recorrer, en una campaña cuyo ritmo definitivo seguirá sujeto a la mejora del clima y a la activación de las plantas que todavía esperan para iniciar su molienda.


