viernes, octubre 16, 2026
 

Michelin y Axens preparan una alianza para escalar la producción de una molécula clave para la química verde

La tecnología, desarrollada con IFPEN a partir de fructosa, ya tiene una planta de 60 millones de euros en construcción en Francia. Axens aportaría su capacidad de licenciamiento e ingeniería para replicarla en el mundo.

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Cuando se habla de descarbonizar la industria, la atención suele concentrarse en la energía: cómo se genera, cómo se transporta, cómo se almacena. Pero hay otro frente enorme, menos visible y bastante más difícil de abordar: la química industrial. Las resinas que pegan la madera, los polímeros que envuelven los alimentos, los adhesivos que sostienen los neumáticos, los solventes que limpian superficies —todos, en su inmensa mayoría, dependen de moléculas derivadas del petróleo. Entre ellas, una de las más ubicuas y problemáticas es el formaldehído, un compuesto clasificado como cancerígeno que la industria lleva décadas intentando reemplazar sin resignar rendimiento ni competitividad.

Frente a ese desafío, una molécula de nombre complejo pero de origen simple viene ganando terreno: el 5-hidroximetilfurfural, conocido como 5-HMF. Se obtiene a partir de la deshidratación de azúcares vegetales —principalmente fructosa— y funciona como molécula plataforma: a partir de ella se pueden sintetizar familias enteras de productos químicos, desde resinas y adhesivos hasta polímeros avanzados y solventes especializados. Biobasada, no tóxica y compatible con procesos industriales existentes, el 5-HMF reúne las condiciones técnicas que la industria necesita para empezar a sustituir compuestos fósiles sin rediseñar sus líneas de producción.

Llevarla del laboratorio a la escala industrial es, precisamente, lo que buscan ahora Michelin y Axens, dos actores de peso de la industria francesa que acaban de iniciar negociaciones exclusivas para conformar una alianza estratégica en torno a esta molécula.

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Michelin ResiCare y Axens: una alianza para industrializar la química verde

Michelin ResiCare —la marca del Grupo Michelin dedicada al desarrollo de soluciones adhesivas sostenibles— y Axens —empresa del grupo IFP especializada en ingeniería de procesos, licenciamiento de tecnologías y despliegue industrial a gran escala— confirmaron el inicio de negociaciones exclusivas para producir y comercializar 5-HMF de manera conjunta.

La tecnología que sustenta la alianza fue desarrollada en un programa conjunto de I+D entre Michelin ResiCare y el Institut Français du Pétrole Énergies Nouvelles (IFPEN), con financiamiento de ADEME —la agencia francesa de transición ecológica— y de la Circular Bio-based Europe Joint Undertaking (CBE JU), el organismo europeo que impulsa la producción industrial a partir de recursos biológicos renovables.

El primer hito concreto ya está en marcha: una planta de producción de 5-HMF en Péage-de-Roussillon, en el sudeste de Francia, con una capacidad de aproximadamente 3.000 toneladas anuales y una inversión estimada en 60 millones de euros. La unidad será operada por Michelin ResiCare y su puesta en marcha está prevista para principios de 2027.

Molécula por molécula

De la fructosa a la resina: cómo funciona el 5-HMF

El proceso parte de la fructosa, un azúcar presente en frutas y obtenible también a partir del almidón de maíz o de la sacarosa de caña y remolacha. Mediante una reacción controlada de deshidratación —en la que la molécula pierde tres moléculas de agua—, la fructosa se transforma en 5-HMF, un compuesto orgánico de la familia de los furanos.

Su valor reside en la versatilidad. A partir del 5-HMF se pueden producir resinas y adhesivos para la industria de la madera, los abrasivos y los materiales compuestos, reemplazando al formaldehído y al resorcinol con alternativas renovables. También permite sintetizar polímeros biobasados como el polietileno furanoato (PEF), considerado una de las alternativas más creíbles al PET —el plástico dominante en envases de alimentos y bebidas—. Y se extiende a solventes e intermediarios para la química fina y de especialidades.

Un aspecto clave es que el 5-HMF puede integrarse en líneas de producción ya establecidas sin requerir una reconversión tecnológica profunda. Esa compatibilidad, conocida en la industria como drop-in, reduce las barreras de adopción y facilita la transición desde compuestos fósiles sin frenar la operación.

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El camino de Michelin: casi dos décadas de búsqueda

Michelin comenzó a explorar alternativas al formaldehído y al resorcinol en sus formulaciones de resinas adhesivas ya en 2008. En 2016, incorporó el 5-HMF en formulaciones de ResiCare para aplicaciones fuera del neumático —inicialmente en la fabricación de madera contrachapada (plywood)—, aunque entonces dependía de una fuente de suministro limitada y de alto costo.

El salto cualitativo llegó en 2021, con el inicio de la colaboración con IFPEN para desarrollar un proceso de producción robusto y competitivo basado en fructosa. Esa etapa incluyó pruebas a distintas escalas y estudios de ingeniería que se completaron a finales de 2023. Hoy, el 5-HMF forma parte de todas las nuevas formulaciones de Michelin ResiCare: compuestos, madera contrachapada, abrasivos y materiales moldeados.

PEF: el polímero de base vegetal que desafía al PET

Una de las derivaciones con mayor proyección industrial del 5-HMF es el ácido 2,5-furandicarboxílico (FDCA), precursor esencial del polietileno furanoato (PEF), un polímero 100 % de origen vegetal y reciclable.

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El PEF viene captando la atención de la industria global del packaging por motivos concretos: ofrece una barrera al oxígeno 10 veces superior y una barrera al CO₂ 15 veces mejor que el PET convencional. En la práctica, eso permite fabricar envases con paredes más delgadas, prolongar la vida útil de bebidas carbonatadas y alimentos perecederos, y trabajar con un material compatible con los circuitos de reciclaje existentes.

La holandesa Avantium lidera esa carrera. Su planta insignia en Delfzijl, Países Bajos —la primera del mundo dedicada a producir FDCA a escala comercial— tiene una capacidad de 5.000 toneladas anuales y prevé iniciar ventas comerciales en el segundo semestre de 2026, tras resolver problemas de soldaduras de titanio que retrasaron la puesta en marcha.

“Este proyecto refleja plenamente la ambición de Axens de convertir innovaciones de vanguardia en soluciones industriales concretas a escala global”, señaló Jacinthe Frécon, vicepresidenta de Innovación en Procesos y Equipamiento de la compañía. “Al combinar una tecnología nacida de colaboraciones de investigación de primer nivel con IFPEN y nuestra experiencia en licenciamiento e ingeniería, tenemos la oportunidad de acelerar el despliegue de soluciones biobasadas clave para una química más sostenible.”

“Estamos convencidos de que el 5-HMF está destinado a convertirse en una molécula plataforma de referencia para la química sostenible”, afirmó Laurent Lemonnier, CEO de Michelin ResiCare. “Nuestra alianza con Axens es una palanca decisiva para acelerar su despliegue global y responder a la demanda creciente de soluciones biobasadas de alto rendimiento.”

 
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