El proyecto que establece un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles alcanzó dictamen en el Senado. Las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda se reunieron en el Salón Illia para continuar el análisis de las iniciativas del sector, y tras el plenario el despacho quedó a la firma. El texto todavía deberá tratarse en el recinto.
La propuesta recoge las iniciativas presentadas por Beatriz Ávila (Independencia); José María Carambia y Natalia Gadano (Movere Santa Cruz); Alejandra Vigo y Carlos Espínola (Provincias Unidas); Patricia Bullrich (La Libertad Avanza); Flavia Royón (Primero los Salteños); Carlos Arce y Sonia Rojas Decut (Movimiento por Misiones), y Jorge Capitanich (Justicialista). Flavia Royón, presidenta de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, explicó que el dictamen incorpora nuevos aportes y modificaciones consensuadas durante el tratamiento.
Bioetanol: un corte del 15% repartido por origen
El bioetanol se mezcla con las naftas y en Argentina lo producen dos cadenas de origen distinto: la caña de azúcar, en el norte, y el maíz, en el centro del país. El dictamen establece un corte total del 15%, compuesto por un 6% de bioetanol de caña de azúcar, un 6% de bioetanol de maíz y un 3% destinado a la competencia. Para evitar la concentración del mercado, se incorporó un límite por el cual ninguna empresa podrá quedarse con más del 20% del volumen correspondiente.
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Biodiésel: dos segmentos y coprocesamiento en las refinerías
El biodiésel se mezcla con el gasoil. El corte pasará del 7,5% vigente al 10% en el término de un año desde aprobada la ley, y ninguna empresa podrá tener más del 10% de ese mercado. Hasta 2030, el texto contempla dos segmentos —empresas integradas y no integradas— y establece mecanismos para evitar la concentración; luego, hasta 2036, reserva un cupo del 3% para las no integradas. El senador Pablo Cervi (La Libertad Avanza) destacó que las modificaciones buscan preservar la participación de los actuales oferentes, en especial de las empresas que enfrentan mayores dificultades competitivas por su ubicación geográfica o por la distancia a los puertos.
A su vez, las refinerías de petróleo podrán incorporar hasta un 5% de aceite vegetal en coprocesamiento, con los mismos beneficios fiscales que tiene el biodiésel. Con ese agregado, el diésel podría llegar a contener hasta un 15% de contenido biológico.
Un mercado electrónico en lugar de precios administrados
El proyecto reemplaza el sistema actual, en el que la autoridad de aplicación determina tanto los cupos como los precios. Para el cumplimiento mensual de la mezcla obligatoria se instrumentará un sistema de subastas en un mercado electrónico que concentre la comercialización de manera única, transparente y de acceso público, operado por un organismo independiente con experiencia comprobada en la negociación de productos energéticos, agropecuarios, financieros u otros, y bajo estándares internacionales de comercio. Cervi remarcó que el nuevo esquema procura avanzar hacia un mercado con mayor competencia.
Por su parte, la senadora Patricia Bullrich consideró que la iniciativa «está muy modificada respecto a lo que era la ley original» y destacó que se trata de «un avance muy importante para que las no integradas sientan que han sido tenidas en cuenta y consideradas».
Provincias e importación
El dictamen faculta a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires a establecer regímenes de fomento propios, habilitando nuevas bocas de expendio que favorezcan la comercialización, de manera opcional e incremental, de cortes superiores a los mínimos obligatorios. De ese modo, cada provincia podrá ampliar los cortes dentro de su territorio.
En materia de comercio exterior, el texto permite la libre importación de biocombustibles para su uso en mezclas superiores al corte obligatorio y en los casos en que hubiese faltante de oferta para satisfacer la demanda del corte. Aclara, no obstante, que los biocombustibles destinados al cumplimiento del porcentaje de mezcla obligatoria deberán haber sido elaborados en plantas habilitadas instaladas en Argentina y a partir de materias primas de origen nacional.


