La CAE (Comisión de Asuntos Económicos) del Senado aprobó el pasado martes 16 de octubre un proyecto que reduce gradualmente la venta de vehículos impulsados a combustibles fósiles, como gasolina y diesel. El texto establece la prohibición total a partir de 2060, informó el portal especializado en temas sucroalcoholeros Nova Cana.
De acuerdo al artículo, la propuesta será enviada a la Comisión de Medio Ambiente para su análisis. En caso de se aprobada irá directo a la Cámara. El proyecto sólo tendrá que pasar por el plenario del Senado si hay una presentación de recurso por parte de los senadores.
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Por el proyecto contempla que la participación de las ventas de vehículos nuevos a combustión en el país no podrá sobrepasar el 90% en 2030, el 70% en 2040 y el 10% en 2050. A partir de 2060, estarán prohibidas.
Estarán exceptuados de esta regla los vehículos impulsados a biocombustibles, como etanol y el biodiesel. Estos modelos pueden seguir siendo vendidos, siempre que funcionen exclusivamente con estos combustibles.
La alternativa al modelo de combustión es el motor eléctrico, que aún tiene pequeña participación en el mercado brasileño.
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El autor del proyecto, Telmário Mota (PTB-RR), argumenta que otros países ya establecieron fechas para prohibir vehículos movidos a combustibles fósiles. Para él, la medida genera reducción de la contaminación, lo que trae un impacto positivo en la salud de las personas.
«Debemos recordar que Brasil posee una producción de electricidad relativamente limpia. El cambio de los vehículos movidos a combustibles fósiles por vehículos eléctricos, en ese contexto, será ambientalmente ventajoso«, dijo.


