viernes, abril 10, 2026
 

Ingeniería climática en boxes: Mercedes-AMG Petronas F1 acelera la remoción de carbono

El equipo amplía su estrategia climática con nuevas tecnologías y proyectos distribuidos en regiones clave del calendario de la Fórmula 1.

Compartir

 
 

En la Fórmula 1, cada milisegundo cuenta. Sin embargo, lejos del ruido de los motores,  está tomando una nueva carrera, que no corre contra el cronómetro sino contra el carbono: toneladas que no deben llegar a la atmósfera y tecnologías que todavía están en fase de despliegue. En ese terreno, Mercedes-AMG PETRONAS decidió acelerar con una escala poco habitual dentro del deporte.

La escudería anunció la ampliación de su portafolio global de remoción de carbono, una estrategia que combina distintos tipos de soluciones y territorios. El objetivo es avanzar sobre una parte específica del problema: las emisiones residuales que no pueden eliminarse solo con mejoras de eficiencia o cambios operativos.

Un portafolio que cruza ciencia, territorio y competencia

El esquema incorpora siete proyectos en países donde la Fórmula 1 tiene presencia directa, como Brasil, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Dinamarca e India. La decisión busca algo más que compensar emisiones: vincula la actividad del equipo con los entornos donde compite, tanto en términos ambientales como productivos.

En ese entramado aparecen procesos bien distintos entre sí. Por un lado, desarrollos industriales que capturan carbono en condiciones controladas. Por otro, soluciones basadas en biomasa y ciclos biológicos, donde el carbono se fija en suelos o materiales estables. En conjunto, la inversión apunta a remover unas 18.900 toneladas de CO2 equivalente, en línea con la meta de “Race Team Control Net Zero” para 2030.

El criterio que ordena la selección de proyectos responde a los principios de Oxford, que priorizan la permanencia del carbono fuera de la atmósfera y la trazabilidad de cada tonelada removida. En la práctica, implica elegir tecnologías que no solo capturen CO2, sino que puedan almacenarlo de manera verificable en el tiempo.

Qué es el almacenamiento directo de biomasa, la tecnología que busca consolidarse como nueva vía de captura de carbono

De la biomasa al océano: cómo operan las tecnologías

La cartera incorpora seis líneas tecnológicas que muestran el estado actual del campo de remoción de carbono.

La captura directa de aire (DAC) utiliza equipos que filtran CO2 del ambiente y lo inyectan en formaciones geológicas profundas. Es una solución aún costosa, pero clave para remover carbono ya disperso en la atmósfera.

En paralelo, las alternativas basadas en biomasa conectan con procesos productivos más conocidos. El biochar, por ejemplo, convierte residuos orgánicos en un carbón estable mediante pirólisis. Ese material se incorpora al suelo, donde retiene carbono durante largos períodos y, al mismo tiempo, mejora sus propiedades agronómicas.

La bioenergía con captura y almacenamiento (BioCCS) suma otra capa: captura CO2 en plantas que procesan biomasa —como instalaciones de biogás— y lo almacena de forma permanente, generando emisiones negativas.

El portafolio también incluye tecnologías en desarrollo más reciente. La alcalinización oceánica busca aumentar la capacidad del agua de mar para absorber CO2 en forma de bicarbonato estable. La meteorización acelerada de rocas, en tanto, reproduce un proceso natural: minerales que reaccionan con el CO2 y lo transforman en compuestos estables, pero en tiempos mucho más cortos.

Carbono cero a 320 km/h: NASCAR pisa el acelerador verde

Un mercado en construcción

La implementación del portafolio está a cargo de CUR8, una plataforma que selecciona y verifica proyectos bajo criterios técnicos. Su rol es asegurar que las remociones comprometidas se concreten y que cada tecnología cumpla con estándares de durabilidad y medición.

El trasfondo es la formación de un mercado que todavía está en etapa inicial. La demanda de remociones de alta calidad crece —impulsada por empresas tecnológicas y financieras— pero la oferta sigue siendo limitada y heterogénea. En ese contexto, inversiones tempranas como esta funcionan como señal de precio y como financiamiento para proyectos que necesitan escalar.

Para un equipo de Fórmula 1, la decisión también tiene implicancias operativas. Las emisiones no se concentran en un único punto, sino que están distribuidas entre logística global, energía y proveedores. Las remociones aparecen así como complemento de las reducciones, no como reemplazo.

Subaru acelera con etanol: el motor boxer que busca potencia y menor huella en las pistas

Ingeniería dentro y fuera de la pista

Desde el equipo remarcan que la prioridad sigue siendo reducir emisiones en origen. Las remociones entran en juego cuando ese margen se agota. Por eso, la estrategia combina mejoras operativas con inversiones en tecnologías que todavía están en fase de crecimiento.

El portafolio ya está definido en términos de volumen y diversidad tecnológica, y su implementación depende ahora de la ejecución efectiva de cada proyecto. En paralelo, el seguimiento de resultados —cuánto carbono se captura, cómo se almacena y durante cuánto tiempo— será el indicador que determine el impacto real de la iniciativa.

En esa lógica, el paso siguiente no es ampliar el compromiso sino validar en campo lo que estas tecnologías pueden entregar a escala.

 
BioEconomía.info
BioEconomía.infohttps://www.bioeconomia.info
El portal líder en noticias de bioeconomía en español.
 
 

Lo último

 

Imperdible

Más noticias

BioEconomia.info_logo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes revisar nuestra política de privacidad en la página 'Política de Privacidad'.