El presidente de Bolivia, Luis Arce, anunció que durante este mes comenzará en Tarija la construcción de una planta de extracción de aceite de jatropha y macororó, que será utilizado como fuente de materia prima para la elaboración de biodiesel.
El gobierno de Bolivia está llevando a cabo una política de sustitución de importaciones de combustibles fósiles con producción local de biocombustibles, para lo cual está invirtiendo unos U$S 387 millones a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Para este año se espera que comience a funcionar la primera planta de biodiesel en el departamento de Santa Cruz y para finales de 2024 una segunda unidad junto a la refinería Héroes de Senkata, en El Alto, cuya piedra fundamental fue instalada por el presidente Arce hace poco más de un mes.
Ambas unidades tendrán una capacidad de 70.000 toneladas anuales de biocombustible cada una. Una tercera planta, en este caso de HVO, está programada también comenzar a a operar en 2024 con una capacidad de 560.000 toneladas al año.
Por si sola, la unidad de Santa Cruz requerirá al menos 70.000 toneladas de aceite vegetal, que se obtendrán entre otras fuentes de jatropha y moroco.
Arce dijo que esta nueva planta industrial de extracción de aceite tendrá una capacidad para procesar 200 toneladas por día de macororó, de las cuales se espera obtener una producción de 84 toneladas de aceite crudo para abastecer la instalación de biocombustibles.
El presidente dijo que la nueva factoría demanda una inversión de B$ 82 millones (U$S 12 MM) y beneficiará a más de 1.100 productores agrícolas, generando miles de empleos directos e indirectos tanto en la etapa de construcción como en la de operación.
A la fecha, el Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem) y la Industria Boliviana de Aceites Ecológicos (IBAE) “están contratando empresas que se harán cargo de la construcción de la planta e iniciarán obras en este mes”.


