En un movimiento que marca un antes y un después en la transición energética del sector alimentario, Mahou San Miguel, la cervecera líder de España, ha iniciado un ambicioso proyecto para eliminar casi por completo el uso de gas natural en su planta de Alovera, Guadalajara. La clave de este giro: la biomasa, una fuente de energía renovable que permitirá a la empresa reducir en un 95% sus emisiones directas de CO₂ en esa instalación.
Este salto tecnológico se concreta a través de una alianza estratégica con Magnon, la filial de energía del Grupo Ence, especializada en generación renovable a partir de biomasa. Ambas compañías están construyendo dos calderas de 10 MWt cada una que estarán operativas en la primera mitad de 2026.
¿Quiénes están detrás del proyecto?
Mahou San Miguel es una empresa familiar, 100% española e independiente, que lidera el mercado cervecero del país. Su portafolio abarca más de 50 marcas —incluyendo acuerdos con gigantes como AB InBev y Warsteiner— y cuenta con diez centros de producción (ocho en España y dos en Estados Unidos), además de manantiales de agua y plantas de envasado. La planta de Alovera, donde se instalará la infraestructura, es considerada la más grande de España y una de las más avanzadas de Europa en términos de tecnología y eficiencia energética.
Por su parte, Magnon es una de las compañías referentes en energía térmica renovable en España. Forma parte del Grupo Ence, conocido por su apuesta en bioeconomía y economía circular. Magnon no solo suministrará la tecnología y la biomasa, sino que también se encargará de la operación completa del sistema energético.
El uso de biomasa en la industria cervecera: un cambio de paradigma
La inversión total del proyecto asciende a 16 millones de euros, incluyendo una subvención de 4 millones proveniente del PERTE de descarbonización industrial. La instalación permitirá generar 85 GWht anuales de energía térmica renovable, suficiente para cubrir prácticamente toda la demanda térmica de la planta.
El gas natural quedará relegado a un papel de respaldo, usándose solo en casos excepcionales, lo que convierte a esta transformación en un verdadero cambio de paradigma energético para el sector cervecero.
Biomasa: el motor silencioso de la descarbonización
Aunque poco mediática, la biomasa es la fuente renovable más utilizada en España para la generación de energía térmica. Representa cerca del 95% del consumo de biomasa en el país, especialmente en calefacción y procesos industriales.
El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) prevé duplicar la capacidad de generación eléctrica con biomasa para 2030, alcanzando los 1.408 MW. Este crecimiento se alinea con iniciativas como la de Mahou San Miguel, que demuestran que la biomasa no solo es viable, sino estratégica para descarbonizar industrias intensivas.
Hacia una cervecera carbono neutral
El compromiso de Mahou San Miguel va más allá de este proyecto. La empresa ha trazado una hoja de ruta clara: reducir a la mitad sus emisiones en toda su cadena de valor para 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono en 2050. Esta transición incluye desde la fabricación y envasado de cerveza y agua hasta la logística de distribución.
En paralelo, Magnon continúa ampliando su presencia en el sector industrial. Ya suma contratos con grandes referentes agroalimentarios y tiene otros tres proyectos de bioenergía en fase avanzada, además de negociaciones con una decena de empresas industriales en todo el país.
Una señal para toda la industria
El caso de Mahou San Miguel es más que una decisión empresarial: es una declaración de intenciones. En un contexto global donde la presión por descarbonizar es creciente, el uso de biomasa se presenta como una solución madura, escalable y alineada con el desarrollo rural y la economía circular.
Y aunque la cerveza se sirva fría, el futuro energético de Mahou San Miguel se calienta con biomasa.


