¿Puede el gas surgir de los residuos? ¿Y alimentar ciudades enteras sin quemar combustibles fósiles? Mientras el mundo busca soluciones para un modelo energético más sostenible, el biometano emerge como un actor clave en esta transición. Naturgy, multinacional energética con presencia en más de 20 países, e ID Energy Group, desarrollador líder en infraestructuras de biometano, acaban de dar un paso gigantesco en esa dirección desde España.
Naturgy: una apuesta fuerte por el biometano en España
En una apuesta sin precedentes, Naturgy firmó una alianza estratégica con ID Energy para construir 20 nuevas plantas de producción de biometano. El acuerdo contempla una inversión de más de 500 millones de euros y una capacidad de generación de 1.600 GWh anuales, suficiente para abastecer a 320.000 hogares con energía limpia y circular. Las plantas estarán operativas entre 2026 y 2028 y estarán distribuidas por distintas regiones del país.
“Compartimos la visión end-to-end de ID Energy, que nos permite acelerar el desarrollo del biometano en España”, explicó José Luis Gil, director general de Gases Renovables de Naturgy.
Con “visión end-to-end” se refieren a un enfoque integral que abarca todas las etapas del proyecto, desde la identificación del sitio y el desarrollo de ingeniería hasta la construcción, operación y mantenimiento de las plantas.
El gas verde que surge del residuo
El biometano se produce a partir de residuos orgánicos como estiércol, restos agrícolas o lodos de depuradora. Una vez purificado, adquiere propiedades equivalentes al gas natural, pero con una huella de carbono muy baja —e incluso negativa— si se consideran los gases de efecto invernadero que evita liberar a la atmósfera. Puede inyectarse directamente en redes existentes, lo que lo convierte en una alternativa estratégica de descarbonización rápida y eficiente.
Además de energía, estas plantas generarán biofertilizantes, reducirán emisiones de metano y mejorarán la gestión de residuos en zonas rurales e industriales. Todo esto bajo el paraguas de una economía más circular, descentralizada y resiliente.
YPF inyectará en la red de gas natural biometano producido con los efluentes de un frigorífico
Un socio industrial de peso
ID Energy Group se ha consolidado como uno de los actores clave en el desarrollo de biometano en Europa, con más de 100 proyectos activos. Su modelo de desarrollo integral le permite ofrecer soluciones rápidas y adaptadas a cada territorio, optimizando tanto el rendimiento como la vida útil de las instalaciones.
“Contar con Naturgy como socio nos permite escalar esta tecnología en un momento clave para la transición energética”, afirmó Julio Espadas, managing director de ID Energy.
Naturgy y la visión estratégica de los gases renovables
Este nuevo acuerdo se suma a una estrategia más amplia de Naturgy, que ya opera tres plantas de biometano en España y tiene otras dos en construcción en Utiel (Valencia) y Utrera (Sevilla). Además, ha cerrado alianzas con Hispania Silva y Bioeco Energías para el desarrollo de hasta 30 plantas más, con una capacidad proyectada de 3 TWh anuales.
La compañía ha puesto en el centro de su Plan Estratégico 2025-2027 una inversión superior a los 1.000 millones de euros en biometano. También avanza en el desarrollo del hidrógeno verde, reafirmando su apuesta por una matriz energética descarbonizada.
Un modelo que inspira
España está demostrando que los gases renovables pueden ser una herramienta poderosa para la transición energética. En lugar de importar gas, produce uno propio a partir de residuos locales. En lugar de desechar recursos, los revaloriza. Y en vez de retrasar el cambio, lo lidera.
Naturgy, que también opera en países como Argentina, Brasil, Chile y varios de Centroamérica, está demostrando en España cómo escalar una solución energética limpia y local a partir de residuos. Un modelo que, con las condiciones adecuadas, bien podría inspirar desarrollos similares en otros contextos donde la biomasa abunda y la necesidad de alternativas sostenibles es urgente.
Además de reducir emisiones, este tipo de iniciativas generan empleo local, revalorizan residuos agroindustriales y movilizan inversiones significativas. Que empresas del calibre de Naturgy impulsen estos desarrollos en Europa abre la puerta a imaginar lo que podría lograrse en regiones como América Latina, donde el potencial abunda pero el acceso al financiamiento sigue siendo un desafío. Crear las condiciones adecuadas podría ser el primer paso para que modelos como este empiecen a florecer también aquí.


