sábado, abril 11, 2026
 

Europa prueba su primera microred para centros de datos y suma al biometano a la ecuación energética

En Dublín, la generación en sitio aparece como respuesta al límite eléctrico que enfrenta la expansión digital

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Durante la madrugada, cuando el tráfico baja y las ciudades parecen apagarse, los centros de datos siguen trabajando sin pausa. No hay horarios valle: millones de consultas, procesos automáticos, transacciones y sistemas corren en segundo plano, sosteniendo desde servicios cotidianos hasta modelos de inteligencia artificial que no dejan de aprender. Esa actividad invisible tiene un ritmo propio, constante, que no se detiene ni se desacelera.

Para sostenerlo, esos edificios consumen energía de manera continua, como pequeñas ciudades industriales dedicadas a procesar información. Y en lugares como Dublín, donde esa infraestructura se multiplicó en pocos años, ese pulso comenzó a sentirse en la red eléctrica.

En ese contexto, Pure Data Centres Group —desarrollador y operador de centros de datos para grandes plataformas digitales— junto a AVK, proveedor europeo de soluciones energéticas, avanzaron en una intervención directa sobre ese límite: generar energía de forma autónoma dentro del propio sitio. Así surge el desarrollo de la primera microred de gran escala de Europa para centros de datos, un sistema diseñado para sostener la operación sin depender completamente de la red.

El proyecto prevé una capacidad total de 110 MW e incorpora desde su diseño el uso de biometano certificado, integrando la necesidad de disponibilidad energética con la reducción del impacto de esa generación.

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La energía como límite concreto del crecimiento

La expansión de la inteligencia artificial y los servicios en la nube está elevando la demanda eléctrica de los centros de datos a niveles que las redes no siempre pueden acompañar. En la práctica, esto se traduce en proyectos demorados o directamente detenidos por falta de capacidad disponible.

La microred busca resolver ese punto. En lugar de esperar la ampliación de la red, el campus incorpora generación propia para avanzar por etapas. El sistema estará compuesto por tres centros energéticos interconectados, cada uno con capacidad de hasta 30 MW. Los dos primeros deberían entrar en operación hacia fines de 2026, mientras que el tercero se sumará más adelante.

Cómo se organiza la generación dentro del campus

La microred combina generación despachable con almacenamiento en baterías, lo que permite ajustar la oferta de energía a la demanda en tiempo real y sostener estabilidad operativa. Este punto es crítico en centros de datos, donde incluso interrupciones breves tienen impacto inmediato.

El sistema incorpora además cogeneración, lo que permite recuperar parte del calor generado durante la producción eléctrica. Ese calor podría utilizarse internamente o, en el futuro, integrarse a redes de calefacción urbana si existieran condiciones para hacerlo.

El diseño incluye también soluciones de gestión de agua, como captación de lluvia y tratamiento en sitio para procesos asociados a los motores. En conjunto, la infraestructura apunta a operar con mayor control sobre recursos clave dentro del propio predio.

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El biometano dentro de la misma lógica operativa

El uso de gas para asegurar potencia firme plantea el problema de las emisiones. En este proyecto, esa cuestión se aborda mediante la incorporación de biometano con certificación de origen.

Durante 2025, Pure Data Centres compensó el total de su consumo de gas natural mediante garantías de origen de biometano, tanto irlandesas como europeas. Esto implica que, por cada unidad de gas consumida, se reconoce una cantidad equivalente de gas renovable inyectado en la red bajo estándares de trazabilidad verificados.

De este modo, la microred puede sostener la confiabilidad que requiere la operación de los centros de datos con una menor carga de carbono asociada al combustible utilizado. El biometano no modifica el funcionamiento técnico del sistema, pero sí el perfil ambiental de la energía generada.

Una señal para el desarrollo del gas renovable

El uso de biometano en este tipo de infraestructura introduce además una dimensión productiva. Al demandar gas renovable certificado, el proyecto contribuye a consolidar un mercado basado en la valorización de residuos orgánicos, corrientes agroindustriales y fracciones biodegradables urbanas.

En Irlanda, esto se alinea con la estrategia nacional para expandir la producción de biometano y reducir emisiones en sectores donde la electrificación completa todavía presenta limitaciones.

 
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