El avance hacia una agricultura más sostenible está siendo impulsado por la adopción creciente de bioinsumos, una categoría de productos que juega un rol central en la transición hacia una bioeconomía que prioriza la eficiencia, la reducción del impacto ambiental y la preservación de los recursos naturales. Desde fertilizantes biológicos hasta inoculantes microbianos, los bioinsumos se han convertido en una herramienta clave para potenciar la productividad agrícola de manera responsable, evitando la sobreexplotación de los suelos y la contaminación de los ecosistemas.
En un contexto global donde la demanda por alimentos sigue en aumento, la capacidad de producir más sin comprometer la salud del planeta es una prioridad. Aquí es donde los bioinsumos, como el novedoso fertilizante biológico BlueN de Stoller, demuestran su potencial para transformar la producción agrícola, ayudando a los cultivos a optimizar la absorción de nutrientes esenciales, como el nitrógeno, de forma más eficiente y respetuosa con el medio ambiente.
BlueN de Stoller: una tecnología innovadora en fertilización nitrogenada
En una jornada que reunió a más de 300 agricultores en la ciudad de Río Cuarto, Provincia de Córdoba, Stoller Argentina presentó su más reciente innovación en el campo de la fertilización biológica: BlueN. Este novedoso fertilizante biológico tiene el potencial de transformar la forma en que los cultivos acceden al nitrógeno, una de las necesidades más críticas en la producción agrícola. Con la capacidad de suministrar un promedio de 30 kilos adicionales de nitrógeno por hectárea a lo largo del ciclo productivo, BlueN se posiciona como una herramienta clave para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad en la agricultura.
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BlueN es una bacteria fijadora de nitrógeno que se aplica de manera foliar y está recomendada para su uso en estadios tempranos de desarrollo del cultivo. A diferencia de los fertilizantes convencionales, que suelen aplicarse en uno o dos momentos fijos durante el ciclo del cultivo, BlueN ofrece un suministro continuo de nitrógeno de acuerdo con la demanda del cultivo, lo que maximiza la eficiencia del uso de nutrientes. ‘BlueN es el fertilizante biológico que más expectativas despierta en el sector debido a su enorme poder para colonizar la planta y fijar el nitrógeno atmosférico, generando eficiencia en los costos de fertilización’, señaló el Ingeniero Agrónomo Rafael Olivella, Product Manager de Stoller Argentina.
La presentación de este fertilizante biológico tuvo lugar en una jornada técnica en Río Cuarto, donde los asistentes pudieron conocer de primera mano los beneficios de esta tecnología que promete revolucionar la fertilización nitrogenada. Además de su aporte directo al rendimiento de los cultivos, BlueN se destaca por su contribución a la sostenibilidad, al reducir la necesidad de fertilizantes nitrogenados sintéticos, que son una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero en la agricultura.
La palabra clave: rentabilidad
En un contexto de creciente incertidumbre climática, marcado por fenómenos como ‘La Niña’, los productores agrícolas enfrentan el desafío de maximizar la rentabilidad a través de la eficiencia agronómica. La próxima campaña de soja y maní dependerá en gran medida de un manejo tecnológico preciso y de la adopción de soluciones innovadoras como BlueN. En el cultivo de maíz, la aparición de plagas como la ‘chicharrita’ ha generado preocupación entre los productores, lo que refuerza la importancia de un manejo integral que combine genética, sanidad y nutrición eficiente.
‘La campaña comienza a enfocarse en la rentabilidad mediante la eficiencia agronómica, maximizando el uso de tecnologías como el programa Soja Fuerte de Stoller y productos sustentables para maíz y maní, que permiten lograr altos rendimientos de manera amigable con el medio ambiente’, destacó Olivella durante la presentación.
Mejorar el uso de tecnologías
La rentabilidad en la agricultura moderna está estrechamente ligada al uso eficiente de las tecnologías disponibles. En este sentido, la fertilización variable, el manejo por ambientes y el conocimiento detallado de la calidad del suelo son aspectos clave para lograr el éxito productivo. “Debemos enfocarnos en utilizar cultivos de servicio, trabajar con buena genética y, por supuesto, asegurar una buena sanidad en la campaña que se aproxima”, mencionó Olivella, subrayando la importancia de un manejo integral del sistema productivo.
Dentro de este enfoque, BlueN se presenta como una solución que no solo optimiza el uso del nitrógeno, sino que también contribuye a una mayor sostenibilidad en los sistemas agrícolas. Al complementar la fertilización de base con un aporte de nitrógeno que se sincroniza con las necesidades del cultivo, esta tecnología permite reducir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia en el uso de los recursos.
El programa Soja Fuerte: paso a paso hacia la rentabilidad
El programa Soja Fuerte de Stoller es un claro ejemplo de cómo las tecnologías innovadoras pueden integrarse para maximizar el rendimiento de los cultivos. Este programa se basa en la aplicación de tres productos clave en diferentes etapas del ciclo del cultivo: Stimulate, que se aplica en el tratamiento de semillas al inicio de la campaña; BioForge Advance, que se utiliza en la etapa V2-V6 para manejar el estrés abiótico durante el ciclo del cultivo; y Sett, un fijador de flores y vainas que se aplica en las etapas finales.
BlueN se integra perfectamente en este programa, ofreciendo una opción adicional para potenciar los resultados en la soja. Aplicado entre las etapas V4-V6 y R2-R3, BlueN captura y fija el nitrógeno atmosférico, estimulando la fotosíntesis y mejorando la eficiencia en el uso de nutrientes. De esta manera, Stoller ofrece a los productores una solución integral que combina rendimiento, sostenibilidad y rentabilidad.
Un mensaje claro para los productores
Olivella dejó un mensaje claro para los productores durante la presentación de BlueN: ‘Es indispensable pensar en estas innovadoras tecnologías porque nos permite ser más eficientes en el uso de los recursos, y eso incrementa la rentabilidad final en cada campo’. En un contexto de desafíos climáticos y económicos, el uso de tecnologías como BlueN se presenta como una solución clave para enfrentar el futuro de manera más eficiente y sostenible.


