En la región pampeana, el trigo se ha consolidado como el cultivo de invierno más importante. Para obtener altos rendimientos, un manejo nutricional adecuado resulta fundamental, y en este contexto, el nitrógeno (N) se presenta como el nutriente más crucial para el desarrollo saludable del cultivo. Sin embargo, este año 2024 trae consigo una serie de desafíos que requieren nuevas estrategias de fertilización para mantener la eficiencia productiva.
Un inicio complicado: déficit hídrico y fertilización limitada
La campaña de trigo y cebada comenzó bajo condiciones adversas. En muchas zonas productivas de Argentina, el déficit hídrico marcó el inicio del ciclo, acompañado por heladas que retrasaron considerablemente el desarrollo de los cultivos. Este escenario, combinado con la incertidumbre climática, llevó a que muchos productores optaran por reducir o retrasar el uso de fertilizantes nitrogenados.
Paula Di Gerónimo, Market Developer Coordinator para la región de Pampa Húmeda y Uruguay en Stoller, explica que este retraso en la fertilización ha provocado que los cultivos enfrenten un notable estrés nutricional. Además, la mineralización del nitrógeno del suelo se vio afectada por las bajas temperaturas y la falta de agua, reduciendo aún más la disponibilidad del nutriente.
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Aunque las lluvias llegaron en las últimas semanas a varias zonas trigueras, otras regiones como el oeste y noroeste de la Región Pampeana, así como el norte y centro de Santa Fe y Córdoba, aún sufren déficits hídricos importantes. Frente a estas condiciones, las proyecciones para la primavera indican temperaturas más elevadas, lo que podría complicar aún más el escenario.
Fertilización tardía: una solución eficiente
Ante este contexto, las aplicaciones tardías de nitrógeno surgen como una alternativa viable para garantizar la disponibilidad del macronutriente en el período crítico de crecimiento del trigo. Según Di Gerónimo, «la mayor demanda de absorción de N del trigo ocurre desde el final de la etapa de macollaje hasta la encañazón». Este es el momento donde se obtiene la mayor eficiencia del uso de nitrógeno.

Stoller propone una estrategia de fertilización foliar con su producto Nitroplus 18, un fertilizante rico en nitrógeno amínico, aplicado específicamente en la hoja bandera, en la fase previa a la floración. Esta etapa es crítica, ya que es cuando el cultivo define su rendimiento potencial. Con Nitroplus 18, la oferta de nitrógeno se sincroniza con la demanda del cultivo, garantizando un uso más eficiente del nutriente.
Di Gerónimo destaca que la aplicación de Nitroplus 18 a razón de 10 litros por hectárea puede combinarse con la entrada al lote para aplicar otros fitosanitarios, como fungicidas. Esto no solo optimiza el tiempo y los costos del productor al reducir la necesidad de una entrada adicional al campo, sino que también asegura que el nitrógeno aplicado sea absorbido en el momento de máxima demanda.
Ventajas de Nitroplus 18: eficiencia en la fertilización foliar
Nitroplus 18 tiene una ventaja clave frente a otras fuentes de nitrógeno: la forma amínica del nutriente es rápidamente disponible para la planta y su absorción es más eficiente que otras fuentes tradicionales, como la urea. Además, su uso reduce la acumulación de nitratos en las hojas, lo que disminuye la producción de etileno, una hormona vegetal que favorece el crecimiento excesivo del follaje a expensas de un desarrollo radicular óptimo. Un sistema radicular poco desarrollado reduce la capacidad de la planta para enfrentar condiciones de estrés, como la falta de agua.
En palabras de Di Gerónimo, «al planificar la fertilización nitrogenada, atribuimos eficiencias del 40 al 65% a las fuentes tradicionales como la urea o el UAN. En contraste, la fertilización foliar permite un aporte cercano al 100% de eficiencia, complementando las aplicaciones de base al suelo y contribuyendo directamente al rendimiento del cultivo».
Una herramienta clave para el éxito en 2024
Frente a las condiciones climáticas inciertas y las limitaciones impuestas por el déficit hídrico, la fertilización foliar con Nitroplus 18 en hoja bandera se presenta como una herramienta eficiente para maximizar el rendimiento del trigo en 2024. Al optimizar la absorción de nitrógeno en el momento de mayor demanda del cultivo, los productores pueden asegurarse de que sus plantas reciban los nutrientes necesarios para enfrentar los desafíos climáticos y alcanzar un rendimiento óptimo.


