jueves, abril 30, 2026
 

Del desagüe de Oslo al fondo del Mar del Norte: el primer CO2 biogénico enterrado para siempre bajo el lecho marino

Una planta de tratamiento de aguas residuales que procesa los desechos de 800.000 personas en Noruega se convirtió en el origen del primer proyecto operativo y verificado de remoción permanente de carbono biogénico del mundo.

Compartir

 
 

Cada vez que alguien en Oslo tira de la cadena, algo sucede mucho más abajo de lo que cualquiera imagina. Los residuos de más de 800.000 personas en el área metropolitana de la capital noruega confluyen en la planta de tratamiento de aguas residuales de Veas, ubicada en Slemmestad, sobre el fiordo de Oslo. Allí, la materia orgánica es procesada y convertida en biogás mediante digestión anaeróbica, un proceso biológico que descompone los residuos en ausencia de oxígeno. Como en todo proceso de este tipo, la descomposición de la materia orgánica libera dióxido de carbono. Y ese CO2, hasta hace muy poco, simplemente se escapaba a la atmósfera.

Ya no. Ese mismo gas acaba de iniciar un viaje hacia el interior de la tierra que no tiene vuelta atrás.

En las últimas semanas, los primeros camiones cisterna cargados con CO2 biogénico licuado partieron desde Slemmestad hacia la terminal de recepción de Northern Lights, ubicada en Øygarden, al oeste de Bergen. Desde allí, el gas viajó por gasoducto hasta alcanzar su destino final: una formación geológica porosa a 2.600 metros bajo el lecho del Mar del Norte, donde quedará confinado de manera permanente. Es la primera vez en la historia que CO2 biogénico capturado en una planta de producción de biogás es almacenado geológicamente de forma permanente en cualquier lugar del mundo.

Lollapalooza 2025: el primer streaming carbono neutral de la Argentina

Qué significa que el CO2 sea «biogénico» y por qué importa

Para entender por qué esto es relevante, es necesario detenerse en una distinción que puede parecer técnica pero que tiene consecuencias profundas sobre la forma en que se contabiliza el carbono en la atmósfera.

El CO2 biogénico es aquel que proviene de la descomposición de materia orgánica reciente: residuos agrícolas, efluentes, restos de alimentos, plantas de tratamiento de aguas servidas. A diferencia del CO2 fósil —carbono almacenado desde hace millones de años bajo el subsuelo y liberado por la quema de carbón, petróleo o gas natural—, el CO2 biogénico es parte del ciclo natural del carbono. Las plantas lo absorbieron de la atmósfera, los organismos lo incorporaron, y al descomponerse, vuelve al punto de partida. En términos climáticos, este ciclo es neutro: lo que sale es lo que antes entró.

Pero si ese CO2 biogénico, en lugar de volver a la atmósfera, se captura y se entierra de forma permanente en formaciones geológicas profundas, el resultado es una extracción neta de carbono del ciclo activo. No una compensación, no una reducción de emisiones: una remoción real. El carbono que las plantas absorbieron del aire nunca regresa. El balance atmosférico mejora de manera efectiva y medible.

Europa frente a su bomba climática enterrada: las emisiones de metano de vertederos desafían los objetivos ambientales

Tres empresas, una cadena de valor que antes no existía

El proyecto que acaba de entrar en operación es el resultado de la articulación entre tres organizaciones con roles específicos y complementarios dentro de una cadena que, hasta ahora, no existía como tal en ningún lugar del mundo para este tipo de fuente de carbono.

HoopCO2 es una filial de Veas, la empresa intermunicipal de gestión de aguas residuales que opera la planta de Slemmestad. HoopCO2 desarrolló y opera la instalación de captura y licuefacción del CO2 en el sitio de la planta de biogás, el primer eslabón de la cadena. Capturar CO2 en una planta de tratamiento de residuos no es trivial: el gas está mezclado con otros componentes del biogás —principalmente metano—, y separarlo, purificarlo y convertirlo en un fluido transportable requiere infraestructura específica y procesos de ingeniería precisos.

El carbono no se improvisa

Inherit Carbon Solutions es una empresa noruega de remoción de carbono fundada en 2021 y con sede en Oslo. Su función en este proyecto es la de desarrollador e integrador de la cadena completa: contrata cada etapa del proceso, desde la captura hasta el almacenamiento, y es responsable de verificar y certificar las remociones de carbono resultantes. Los créditos que emite Inherit están registrados en Puro.earth, uno de los registros de referencia para créditos de remoción de carbono permanente, y han sido adquiridos por empresas como Microsoft, DNV y Nordea, entre otras. Kaja Voss, directora ejecutiva de Inherit, describió la puesta en marcha como la prueba de que «toda la cadena de valor funciona, desde la captura en una planta de biogás hasta el almacenamiento permanente bajo el lecho marino».

Northern Lights JV es el tercer actor y el que aporta la infraestructura de almacenamiento. Se trata de una empresa conjunta formada por Equinor, Shell y TotalEnergies —tres de las principales compañías energéticas del mundo— y es, desde agosto de 2025, la primera organización en ofrecer transporte y almacenamiento de CO2 como servicio comercial a terceros con carácter transfronterizo. Su terminal en Øygarden recibe el CO2 de distintas fuentes industriales, lo inyecta al gasoducto submarino y lo deposita en la formación geológica de almacenamiento bajo el Mar del Norte. La infraestructura ya había comenzado a operar con CO2 de origen industrial; este proyecto representa la primera vez que recibe CO2 de origen biogénico.

De la cocina al campo: la iniciativa de Barcelona para devolver al suelo los nutrientes que los alimentos se llevan

Por qué el almacenamiento es permanente

Las formaciones utilizadas por Northern Lights en el Mar del Norte son estructuras geológicas que han retenido fluidos durante millones de años. El CO2 inyectado queda atrapado por la combinación de presión, temperatura y la impermeabilidad de las rocas que sellan la formación. Con el tiempo, se disuelve en el agua salina de la formación y eventualmente se mineraliza, integrándose a la roca de manera irreversible.

La escala actual es modesta: los primeros camiones cisterna transportaron volúmenes que permiten validar la operación de la cadena más que impactar en las estadísticas globales. Pero la infraestructura de Northern Lights está diseñada para escalar, y el modelo de Inherit está pensado para replicarse en otros sitios con fuentes de CO2 biogénico disponibles.

 
BioEconomía.info
BioEconomía.infohttps://www.bioeconomia.info
El portal líder en noticias de bioeconomía en español.
 
 

Lo último

 

Imperdible

Más noticias

BioEconomia.info_logo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes revisar nuestra política de privacidad en la página 'Política de Privacidad'.