sábado, mayo 30, 2026
 

Otra refinería que renace convertida a bio: Eni redobla su apuesta por los biocombustibles

La energética italiana, con fuerte participación estatal, reconviertirá su complejo de Sannazzaro para producir combustibles sostenibles y abastecer aeropuertos del norte de Italia

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La refinería de Sannazzaro de’ Burgondi, enclavada en el corazón industrial de la región de Pavía, fue durante décadas uno de los íconos del modelo energético fósil italiano. Pero ahora, ese mismo complejo será escenario de una transformación estratégica: Eni ha anunciado el inicio del proceso para reconvertir parte de sus instalaciones en una biorefinería que producirá combustibles renovables de última generación.

La iniciativa fue habilitada por el Ministerio de Medio Ambiente y Seguridad Energética de Italia, que aprobó formalmente la conversión de unidades seleccionadas. A partir de esa luz verde, Eni presentó la solicitud de Evaluación de Impacto Ambiental (VIA) y dio inicio al procedimiento formal para materializar el proyecto, que se desarrollará a través de su filial de movilidad sostenible, Enilive, especializada en biocombustibles.

Eni, el Estado y la bioeconomía industrial

El dato no es menor: Eni no es una empresa más en el ecosistema energético global. Se trata del grupo energético más relevante de Italia, con una participación estatal significativa que lo convierte en una herramienta estratégica del gobierno italiano para direccionar la transición energética del país. Esta condición le otorga una doble responsabilidad: responder a los desafíos del mercado, pero también cumplir con los objetivos climáticos y de política pública.

Desde hace varios años, Eni viene rediseñando su mapa de activos para adaptarse al nuevo paradigma energético. A través de Enilive, está reconvirtiendo sus refinerías progresivamente en biorefinerías. Así ocurrió en Porto Marghera (Venecia) y en Gela, en Sicilia, dos experiencias que posicionaron al grupo como el segundo mayor productor europeo de HVO (aceite vegetal hidrotratado) y de SAF (combustible sostenible para aviación). El caso de Sannazzaro se inscribe en esta misma estrategia de reaprovechamiento de infraestructura, ahora aplicada a uno de sus polos industriales más importantes.

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La tecnología que transforma residuos en energía

El núcleo técnico del proyecto se basa en la reconversión de la unidad Hydrocracker HDC2 mediante tecnología Ecofining™, desarrollada específicamente para transformar aceites vegetales en combustibles líquidos avanzados. Esta tecnología, ya utilizada por Eni en las otras plantas, permite procesar una amplia gama de materias primas —como aceites vírgenes, usados, grasas animales y residuos agroindustriales— para obtener HVO y SAF con propiedades equivalentes o superiores a sus versiones fósiles.

Además, se construirá una unidad de pretratamiento para los residuos, optimizando la eficiencia del proceso y ampliando el abanico de materias primas posibles. La planta utilizará hidrógeno proveniente de instalaciones existentes, lo que simplifica la integración con el sistema actual y minimiza la necesidad de infraestructura adicional. La producción de combustible tradicional continuará junto con la nueva producción de diésel HVO y biojet SAF para aviación, cuyo inicio está previsto para 2028.

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550.000 toneladas anuales de materia prima residual

Una vez en funcionamiento, la nueva biorefinería tendrá una capacidad de procesamiento de 550.000 toneladas al año de materias primas residuales, con flexibilidad para ajustar la producción entre HVO y SAF según la demanda. Este volumen no es marginal: representa un incremento significativo en la capacidad nacional de biocombustibles, en línea con los objetivos climáticos europeos y con la creciente presión regulatoria sobre el transporte terrestre y aéreo.

El destino logístico de estos productos también está cuidadosamente planificado. Sannazzaro se conectará con los principales aeropuertos del norte italiano, como Milán Malpensa, mediante un sistema de oleoductos y depósitos ya integrados al complejo, asegurando un suministro eficiente de SAF a las aerolíneas y reduciendo la huella de carbono del transporte de combustibles.

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Un mapa industrial de reconversiones y nuevas biorrefinerías

El caso de Sannazzaro no es aislado. Forma parte de una estrategia mucho más amplia desplegada por Enilive que combina la reconversión de antiguas refinerías con la construcción de nuevas plantas especializadas. Este enfoque dual permite acelerar la transición energética, aprovechando la infraestructura ya existente allí donde es viable, y desarrollando nuevos polos donde se requiere tecnología de punta desde cero.

Actualmente, Eni produce biocombustibles en tres instalaciones estratégicas. En Italia, operan las biorrefinerías de Venecia y Gela, ambas resultado de un proceso de reconversión completa de antiguas plantas fósiles. Fuera del país, destaca la planta St. Bernard Renewables LLC, en el estado de Louisiana, Estados Unidos, que funciona bajo un esquema de joint venture en partes iguales. A este mapa industrial se sumará, a partir de 2026, la planta de Livorno, cuya transformación ya está en marcha: dejará de recibir crudo y cesará sus actividades de destilación para dar lugar a una nueva biorefinería basada en tecnologías de pretratamiento y Ecofining™. También se ha anunciado la reconversión futura del complejo de Priolo, en Sicilia, actualmente en etapa de planificación y análisis técnico.

A escala global, Eni ya construye desde cero dos nuevas biorrefinerías, una en Malasia y otra en Corea del Sur. Estos desarrollos permitirán expandir su capacidad productiva hacia Asia y fortalecer su liderazgo internacional en biocombustibles avanzados, diversificando geografías y asegurando un abastecimiento competitivo en mercados clave.

El objetivo general es duplicar la capacidad actual de biorefino —hoy de 1,65 millones de toneladas anuales— para superar los 3 millones en 2028, y alcanzar más de 5 millones en 2030. Dentro de esa proyección, la producción de SAF podría escalar hasta 2 millones de toneladas por año, consolidando a Eni como uno de los principales actores globales en la transición energética basada en residuos.

 
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