Las biorrefinerías, pilares de la bioeconomía moderna, representan instalaciones que transforman biomasa en una variedad de productos valiosos, desde biocombustibles hasta productos químicos sostenibles. Eni, una compañía energética controlada por el estado italiano junto a su subsidiaria Saipen, se han unido para abanderar la innovación en este campo.
Giuseppe Ricci, director de Operaciones de Evolución Energética de Eni, y Alessandro Puliti, director ejecutivo de Saipem, firmaron un acuerdo de colaboración para apoyar el camino de transformación de las refinerías tradicionales y el desarrollo de nuevas biorrefinerías de Eni, basadas en su tecnología Ecofining.
La tecnología Ecofining de Eni permite convertir aceites vegetales en biocombustibles de alta calidad, siendo una solución fundamental para la producción de biojet o combustible de aviación sostenible (SAF por sus siglas en inglés) y HVO, un biocombustible para motores diésel elaborado a partir de aceites vegetales y grasas animales. Eni ya comercializa este biocombustibles a través de las estaciones de servicio de Enilive con el nombre de HVOlution y puede utilizarse en el transporte por carretera, naval y ferroviario.
El acuerdo de colaboración está en línea con los objetivos de descarbonización de Eni y Saipem e implica la aplicación de la tecnología Ecofining™ patentada por Eni tanto para el desarrollo de nuevas biorrefinerías como para la conversión de refinerías tradicionales, combinando la amplia experiencia tecnológica y operativa de Eni con la experiencia distintiva de Saipem en el diseño y construcción de este tipo de plantas.
Eni fue la primera empresa del mundo en convertir dos refinerías tradicionales en biorrefinerías, en Venecia, Porto Marghera y Gela, Sicilia, para el procesamiento de materias primas residuales, como aceite de cocina usado, grasas animales, residuos de la industria agroalimentaria y aceites vegetales utilizando la tecnología Ecofining™. Saipem brindó apoyo en ambos proyectos.
Eni planea ampliar su capacidad de biorrefinación de los actuales 1,65 millones de toneladas/año a más de 5 millones de toneladas/año para 2030.


