miércoles, febrero 28, 2024
 

Reino Unido: científicos abordan los desafíos de convertir la paja de arroz en la energía del futuro

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La cosecha de arroz deja una gran cantidad de residuos, conocidos como rastrojos, que en muchos países suelen ser eliminados mediante la quema controlada, generando problemas ambientales. En respuesta a esta situación, científicos de la Universidad Aston, galardonada en 2020 como la Universidad del año por The Guardian, se han embarcado en un proyecto para convertir estos residuos en la próxima generación de biocombustibles.

En la última década, la mezcla de biocombustibles y productos químicos biobasados con gasolina ha emergido como una alternativa más sostenible. Los investigadores de la Universidad Aston están abordando los desafíos actuales en la conversión de la paja de arroz en un combustible alternativo.

El Dr. Alfred Fernandez-Castane, profesor sénior en ingeniería bioquímica e investigador principal en el Instituto de Investigación en Energía y Bioproductos (EBRI) de la Universidad Aston, lidera este proyecto innovador.

El proyecto, con una duración estimada de dos años, lleva el título «Un enfoque integrado para la producción de etanol a partir de paja de arroz mediante pretratamiento con solventes eutécticos profundos asistido por microondas y cultivo secuencial utilizando Candida tropicalis y Saccharomyces cerevisiae». Explorará métodos limpios y rentables para extraer las moléculas energéticas de la paja de arroz.

Fernandez-Castane explicó: «Los desafíos en la conversión de la paja de arroz a etanol se dividen en cuatro categorías, y cada avance en estos desafíos será un paso significativo en el estado actual del arte.»

«El primero implica desarrollar condiciones de pretratamiento para descomponer polímeros complejos y permitir la eliminación de la lignina.»

«El siguiente es explorar tecnologías innovadoras de pretratamiento de biomasa que combinen solventes verdes y microondas, evaluando su impacto en la morfología, estructura y cristalinidad de la biomasa.»

«Posteriormente, se busca desarrollar biotransformaciones innovadoras utilizando las levaduras Candida tropicalis y Saccharomyces cerevisiae para convertir eficientemente los azúcares en etanol.»

«Estos tres desafíos conducirán al cuarto, que implica hacer que el proceso sea sostenible y escalable, incluyendo la posibilidad de reciclar el agua residual y utilizar el subproducto de levadura para alimentos para animales.»

Se espera que esta investigación, que concluirá en noviembre de 2025, contribuya a impulsar biocombustibles sostenibles, reduciendo la huella ambiental y promoviendo la seguridad alimentaria a nivel mundial.

 
 
 

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