El movimiento de camiones cargados de rollizos en los caminos de Corrientes podría empezar a cambiar de destino. Parte de esa madera que hoy sale como materia prima comenzará a procesarse dentro de la provincia, en un esquema que suma industria y generación de energía a partir de residuos forestales.
Ese cambio empieza a tomar forma con la inversión que el gobierno provincial terminó de confirmar tras su gira en Estados Unidos. Según publicó Radio Dos, el gobernador Juan Pablo Valdés anunció que la empresa Central Puerto proyecta invertir 40 millones de dólares en la construcción de un aserradero de gran escala en el Parque Industrial de Santa Rosa, con inicio de obra previsto para este año.
Un proyecto que integra madera y energía
El plan de Central Puerto se apoya en una base productiva ya consolidada. La compañía controla más de 160.000 hectáreas forestadas en la región, incorporadas tras la compra de activos de Masisa y EVASA, lo que le asegura abastecimiento continuo de materia prima.
Sobre esa escala se monta el nuevo aserradero, orientado a la producción de madera sólida para exportación. Pero el diseño industrial incluye un componente decisivo: el aprovechamiento energético de los subproductos del proceso. Residuos como chips, corteza o aserrín serán utilizados para generar electricidad, reduciendo desperdicios y mejorando la eficiencia general del sistema.
Este tipo de integración no es nueva en Corrientes, donde ya hay cerca de 100 MW instalados a partir de biomasa. Sin embargo, la incorporación de plantas vinculadas directamente a la transformación de la madera profundiza un esquema donde la energía surge como resultado del propio proceso industrial.
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Un marco que reduce incertidumbre
El proyecto se desarrollará bajo la ley provincial 5470, que otorga beneficios fiscales y estabilidad por 15 años.
Durante la gira en Estados Unidos, el gobernador aprovechó los encuentros con el equipo económico para llevar un planteo concreto al ministro Luis Caputo: revisar el piso de 200 millones de dólares que exige el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El esquema ofrece estabilidad fiscal y aduanera por 30 años, pero ese umbral deja afuera inversiones como la prevista en Santa Rosa, más habituales en economías regionales.
En este tipo de proyectos —con fuerte peso del capital inicial y recuperación en plazos largos— la previsibilidad no es un complemento, sino una condición que incide directamente en la decisión de avanzar.
Al mismo tiempo, la provincia viene consolidando una red de 18 parques industriales que concentran infraestructura y servicios para la instalación de nuevas plantas.
La escala industrial y el entramado local
El arribo de un proyecto de esta magnitud abre una segunda discusión: cómo se integra con la estructura productiva existente. Desde la Asociación Forestal Argentina (AFOA) vienen señalando que el principal desafío es avanzar en la industrialización local de la madera, un paso necesario para capturar mayor valor dentro de la provincia.
En Santa Rosa, ese proceso ya empezó a tomar forma. Juan Ramón Sotelo, presidente del consorcio del parque industrial, confirmó que directivos y equipos técnicos de Central Puerto recorrieron las instalaciones y mantuvieron reuniones con empresas radicadas, evaluando condiciones operativas y logísticas.
En paralelo, actores locales impulsan la creación de un “Punto Verde” dentro del parque para canalizar exportaciones sin pasar por Buenos Aires. La iniciativa apunta a reducir costos logísticos y tiempos administrativos, un factor clave para mejorar la competitividad de la producción.
Próximos pasos y condiciones para escalar
Según confirmó el propio Valdés, la expectativa es que las obras del aserradero comiencen este año. Si ese cronograma se concreta, Corrientes sumará una nueva capacidad industrial sobre una base forestal ya consolidada, con un esquema que combina procesamiento local, exportación y uso energético de la biomasa.
El resultado concreto, más allá del volumen de inversión, será cuánto de esa madera que hoy sale sin transformar logra procesarse en origen y cuánto de ese proceso se traduce en energía, empleo y nuevas actividades asociadas dentro del propio territorio.


