India carga con uno de los índices de contaminación urbana más altos del planeta. Una porción decisiva de ese problema se explica por su descomunal parque de vehículos de combustión. En un país que suma cientos de millones de motocicletas —el medio de transporte más popular y accesible—, el desafío adquiere otra dimensión: cualquier cambio en cómo se mueven esas máquinas repercute de inmediato sobre la salud pública y sobre las emisiones nacionales. De ahí que, desde hace años, el gobierno del gigante asiático venga empujando con determinación hacia combustibles alternativos a la gasolina, tanto en autos como en dos ruedas. Y en ese tablero, el bioetanol se convirtió en la pieza central.
Es precisamente en ese escenario donde Yamaha, el fabricante japonés de motocicletas, acaba de dar un paso que parecía impensado hace apenas unos años: lanzó al mercado indio la FZ Blue Flex, su primera moto capaz de funcionar con hasta un 85% de etanol en el tanque.
Una FZ conocida, con un corazón distinto
La FZ Blue Flex parte de una base familiar: la popular FZ, una moto sencilla y confiable, equipada con un motor monocilíndrico de 149 centímetros cúbicos, refrigerado por aire, inyección electrónica y caja de cinco velocidades. Sobre esa plataforma probada, Yamaha introdujo las modificaciones necesarias para que el motor tolere mezclas mucho más exigentes.
Si las versiones estándar de la FZ admiten nafta con hasta 20% de etanol (E20), la nueva Blue Flex está preparada para operar con cualquier proporción dentro de un rango que va del E20 al E85 —es decir, hasta un 85% de bioetanol—. Para lograrlo, la compañía rediseñó las líneas de combustible, adaptó los asientos de válvulas de modo que resistan la mayor corrosividad del alcohol y reprogramó la unidad de control electrónico (ECU), que detecta el porcentaje de etanol cargado y ajusta automáticamente los parámetros del motor sin que el conductor deba intervenir.
La moto se ofrece en un único color negro metalizado, incorpora iluminación full LED como equipamiento destacado y frenos de disco en ambas ruedas con ABS. Su precio de lanzamiento es de 1.244.240 rupias (ex-showroom, Delhi), unos 1.295 dólares estadounidenses al tipo de cambio actual. La cifra la ubica apenas por encima de la FZ a nafta equivalente, que ronda los 1.195 dólares, y en la franja media de la amplia gama FZ. En una primera etapa se comercializará a través de concesionarios seleccionados en los estados de Delhi, Uttar Pradesh, Maharashtra, Karnataka, Telangana y Tamil Nadu.
Con este lanzamiento, Yamaha se suma a un grupo todavía reducido de fabricantes que ofrecen dos ruedas compatibles con E85 en India, donde también compiten propuestas de Suzuki —con su Gixxer flex fuel— y de Hero MotoCorp, que adaptó modelos masivos como la Splendor y la HF Deluxe.
El plan que puso a India a la vanguardia del etanol
La FZ Blue Flex es el resultado directo de una política de Estado que en pocos años transformó a India en un caso de estudio mundial sobre adopción de biocombustibles.
El recorrido comenzó a acelerarse en 2018, cuando la Política Nacional de Biocombustibles fijó un objetivo concreto: alcanzar una mezcla del 20% de etanol en la nafta —el llamado E20— para 2030. La señal era clara, pero el ritmo de ejecución terminó desbordando cualquier previsión. En 2022 el gobierno adelantó esa meta a 2025 y, para sostenerla, amplió las materias primas habilitadas —incorporando arroz y maíz junto a la tradicional melaza de caña—, abrió líneas de financiamiento para nuevas destilerías y consolidó a las petroleras estatales como compradoras obligadas del biocombustible.
La progresión quedó escrita en los números. El promedio nacional de mezcla, que en 2022 llegaba al 12,06%, saltó al 14,60% en 2023 y al 17,98% en 2024. En agosto de 2025, el gobierno declaró alcanzado el E20 dentro del año en curso: la meta prevista para el final de la década se había cumplido un lustro antes.
Lejos de frenar con el objetivo cumplido, en abril de 2025 el gobierno fijó una nueva meta: llegar al E30 —30% de etanol en la nafta— para 2030. Y, en paralelo, decidió impulsar la tecnología flex fuel, que permite a un mismo motor funcionar con cualquier proporción de etanol sin requerir adaptaciones por parte del conductor. La FZ Blue Flex es, en el segmento de las motos, una de las primeras piezas concretas de esa estrategia, que ya había tenido su debut en autos de pasajeros presentados en Nueva Delhi.


: llegar al E30 —30% de etanol en la nafta— para 2030. Y, en paralelo, decidió impulsar la tecnología flex fuel, que permite a un mismo motor funcionar con cualquier proporción de etanol sin requerir adaptaciones del conductor. El auto presentado en Nueva Delhi es la primera pieza de pasajeros de esa estrategia.](https://www.bioeconomia.info/wp-content/uploads/2026/07/yamaha-fz-flex-fuel-696x418.jpg)