lunes, abril 22, 2024
 

Brasil busca profundizar el uso de biocombustibles con la introducción de la Ley ‘Combustible del Futuro’

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El panorama energético en Brasil está a punto de experimentar un salto verde con la introducción del Proyecto de Ley del Combustible del Futuro. Liderado por el diputado federal Arnaldo Jardim, este proyecto, conocido oficialmente como PL 4.516/2023, presenta una serie de medidas innovadoras destinadas a promover la sostenibilidad y reducir las emisiones de carbono en el país.

En 2018, se introdujo en el país el programa RenovaBio, una política pública creada para reconocer la capacidad de descarbonización de los biocombustibles y fomentar la eficiencia energético-ambiental de las unidades de producción a través de créditos de descarbonización llamados CBIOS. Desde su creación se han emitido casi 100 millones de CBIOS, lo que equivale a 100 millones de toneladas de carbono por el mayor uso de biodiesel y etanol en sustitución de sus equivalentes fósiles.

Ahora el gobierno busca dar un nuevo salto con la introducción de Ley Combustible del Futuro. El dictamen fue presentado el pasado lunes 26 por el diputado federal Arnaldo Jardim (Cidadania-SP), luego de negociaciones con el gobierno, congresistas y sectores involucrados y la expectativa es que sea votado esta semana.

Combustible del Futuro fue presentado por el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, en la COP28 en Dubai. Allí, el funcionario dijo que con esta iniciativa esperan atraer inversiones por más de 200.000 millones de reales (alrededor de 40.740 millones de dólares) hasta el año 2037.

Una de las principales disposiciones de este proyecto de ley es la ampliación del uso de bioetanol anidro en la gasolina. Actualmente, la mezcla estándar es del 27,5%, pero el nuevo proyecto propone aumentar esta proporción hasta un máximo de 35%, siempre y cuando se demuestre su viabilidad técnica. Este aumento no solo fomentará la producción y el consumo de biocombustibles, sino que también contribuirá a reducir la dependencia del país de los combustibles fósiles y las emisiones asociadas.

En el caso del biodiesel, Combustible del Futuro implementará el régimen B20, es decir, el 20% de la mezcla de biocombustible en el diésel. Este contenido debería alcanzarse en 2030 y deja margen para un aumento de hasta el 25% después de 2030.

Además de promover el uso de etanol, el proyecto de ley también contempla la inclusión de biometano en el gas natural. El biometano, obtenido a partir de la purificación del biogás generado por la descomposición de materia orgánica, presenta una composición similar al gas natural convencional. Esta medida no solo diversificará la matriz energética brasileña, sino que también incentivará la producción y el uso de fuentes de energía renovable.

El proyecto de ley también establece el Programa Nacional de Biometano, que promoverá el uso de este combustible sostenible en el mercado nacional. Se espera que el mandato de biometano en el gas natural aumente gradualmente, comenzando en un 1% en 2026 y alcanzando un 10% en 2030. Estas medidas no solo reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también fomentarán la innovación y el desarrollo tecnológico en el sector de biocombustibles.

Además de las disposiciones relacionadas con el etanol, el biodiesel y el biometano, el Proyecto de Ley del Combustible del Futuro también aborda otros aspectos clave de la sostenibilidad energética.

Diesel Verde: Este programa incentivará la producción de diesel verde, producido completamente a partir de materias primas renovables. Se establecerá una meta gradual de inclusión de diesel verde en el diesel convencional, comenzando en un 1% en 2027 y aumentando hasta un 3% hasta el año 2037.

Combustibles Sintéticos: El proyecto regula el uso de combustibles sintéticos, también conocidos como e-Fuel, producidos a partir de la reacción entre hidrógeno y dióxido de carbono. Esta medida fomentará la producción nacional de combustibles sostenibles, lo que ayudará a reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Análisis de Emisiones de CO2: Se implementará la metodología «pozo a la rueda» para analizar las emisiones vehiculares, teniendo en cuenta todo el ciclo de vida del combustible desde su extracción hasta su consumo en los motores. Posteriormente, se adoptará la metodología «cuna a la tumba», que considera el ciclo de vida completo de un combustible.

Captura y Almacenamiento de Carbono: El proyecto regula esta actividad, permitiendo la autorización de la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) para la captura y almacenamiento de carbono, contribuyendo así a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Combustible del Futuro representa un paso significativo hacia la transformación del sector energético brasileño. Al promover el uso de biocombustibles y fomentar la adopción de prácticas más sostenibles, este proyecto no solo beneficiará al medio ambiente, sino que también sentará las bases para un futuro energético más limpio y resiliente. Con su implementación, Brasil está en camino de convertirse en un líder mundial en la transición hacia una economía baja en carbono y más sostenible para las generaciones venideras.

 
 
 

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