El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, aseguró que su país está a las puertas de una verdadera revolución energética. Durante la sanción de la Ley del Combustible del Futuro, el 8 de octubre, en la Base Aérea de Brasilia, Lula fue categórico: «Brasil es el país que va a hacer la mayor revolución energética del planeta».
El mandatario destacó las ventajas estratégicas del país en energías renovables, como la eólica, solar, y la capacidad de liderar la producción de hidrógeno verde. “Solo nos falta la voluntad de ser grandes”, afirmó Lula, dejando en claro la ambición del país de consolidarse como una potencia global en la transición energética.
Programas para el desarrollo del combustible del futuro
La sanción de la Ley del Combustible del Futuro marca un paso decisivo en la política energética de Brasil, ya que introduce tres programas clave:
- Programa Nacional de Combustible Sustentable de Aviación (ProBioQAV): A partir de 2027, las aerolíneas deberán reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en vuelos domésticos mediante el uso de combustible de aviación sostenible (SAF), comenzando con una meta de reducción del 1% y alcanzando un 10% en 2037.
- Programa Nacional de Diesel Verde (PNDV): Establece la incorporación anual de una cantidad mínima de diesel verde (HVO) en la mezcla con diesel fósil, fijada por el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE).
- Programa de Descarbonización del Gas Natural e Incentivo al Biometano: Promueve la investigación, producción, y uso de biometano y biogás en la matriz energética del país.
Más biocombustibles en el trasporte por carretera
La ley también introduce modificaciones clave en la mezcla de biocombustibles en el país. En el caso del etanol, la mezcla mínima con la gasolina pasará de un rango de 18% a 27% a un rango entre 22% y 27%, pudiendo llegar al 35%. Asimismo, la mezcla de biodiesel con diesel fósil, actualmente en el 14%, aumentará en un punto porcentual anual hasta alcanzar el 20% en 2030.
La sanción de esta ley consolida la posición de Brasil como referente global en la transición energética y refuerza su compromiso con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. El país espera evitar la emisión de 705 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) hasta 2037, contribuyendo significativamente a la lucha mundial contra el cambio climático.
Un impulso a la inversión en biocombustibles
En el evento, el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, subrayó el impacto de esta ley, anticipando más de R$ 260.000 millones (U$S 46.500 millones) en inversiones dentro del agro y la cadena de biocombustibles. «Estamos plantando la semilla del combustible del futuro, que pondrá a Brasil a la vanguardia de la nueva economía verde», afirmó Silveira, quien destacó el papel del país en la lucha contra el cambio climático.
Un ejemplo concreto de estos compromisos es el anuncio del Grupo Potencial, que invertirá R$ 3.000 millones (U$S 536 millones) en proyectos de biocombustibles, reforzando su apuesta por la innovación y sostenibilidad en el sector energético. Este anuncio formó parte de los múltiples acuerdos firmados durante la sanción de la ley, los cuales superaron los R$ 20.000 millones (3.575 millones) en inversiones comprometidas.
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Compromiso del sector privado y proyección internacional
El evento contó con la presencia de líderes del sector energético, agroindustrial y de la aviación, junto a altos funcionarios del gobierno, como el vicepresidente Geraldo Alckmin y el presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira. Lira calificó la ley como un marco clave para el futuro energético de Brasil, destacando que será uno de los mayores activos del país en el desarrollo de una economía verde.
Entre los asistentes también se destacó Elbia Gannoum, presidenta de la Asociación Brasileña de Energía Eólica, quien resaltó la capacidad de Brasil para liderar la producción de combustibles sostenibles, gracias a sus abundantes recursos renovables. “No hay solución para el clima sin considerar a Brasil”, afirmó Gannoum, señalando el papel crucial del país en la lucha global contra el cambio climático.
Una oportunidad global para Brasil
El presidente de la Unión Nacional del Etanol de Maíz (UNEM), Guilherme Nolasco, destacó la señal que esta legislación envía al mundo, posicionando a los biocombustibles como una estrategia fundamental para la movilidad y la aviación en Brasil. Nolasco considera que la norma atraerá la atención de inversores globales hacia el país, dada su capacidad para generar empleos y riqueza en el proceso de transición energética.
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Brasil, con esta nueva ley, refuerza su liderazgo no solo en biocombustibles, sino también en energías renovables como la solar y eólica, y en tecnologías emergentes como el hidrógeno verde. Este enfoque coloca al país en una posición clave dentro de la economía de bajo carbono, un papel que podría transformar su matriz energética y contribuir decisivamente a la lucha contra el calentamiento global.
La Feria Lideranza Verde Brasil Expo, donde se realizó la sanción, reunió a las principales empresas del sector energético, biocombustibles y gas, en una muestra de vehículos y equipos que reflejan el liderazgo brasileño en tecnologías sostenibles de transporte. Las aeronaves y vehículos exhibidos, de compañías como Azul, Latam, Gol, Mercedes, Toyota, Volvo, Renault y Volkswagen, simbolizan el futuro de la movilidad sostenible que Brasil busca liderar.






