La bioeconomía circular se está consolidando como una de las estrategias más efectivas para descarbonizar el planeta mientras impulsa el desarrollo económico. Ahora, en la pequeña localidad de Glovelier, Suiza, un innovador proyecto transformará residuos de la forestoindustria local en energía limpia y productos de alto valor agregado mediante un avanzado proceso de termólisis y gasificación de biomasa.
Con una inversión que podría alcanzar los 8,3 millones de euros, la nueva planta no solo producirá hidrógeno renovable, sino que también generará electricidad verde y biochar, un insumo clave para la mejora de los suelos agrícolas. Su impacto será doble: descarbonizar la industria y la movilidad regional y capturar carbono a través del biochar, que será utilizado para enriquecer los suelos.
Los protagonistas del proyecto
La iniciativa es impulsada por H2 bois SA, una empresa suiza creada específicamente para desarrollar proyectos de hidrógeno renovable, y Haffner Energy, una compañía francesa con más de 30 años de experiencia en la transformación de biomasa en combustibles limpios.
- H2 bois SA nació en 2021 como una alianza entre Corbat Group, empresa suiza líder en el aprovechamiento sostenible de la madera, y Planair, una firma de ingeniería experta en transición energética. Recientemente, se sumó a la sociedad Romande Energie, una de las principales compañías eléctricas de Suiza.
- Haffner Energy es una empresa francesa especializada en tecnologías de termólisis y gasificación de biomasa. Su innovador proceso Hynoca® permite producir hidrógeno renovable y otros biocombustibles con una huella de carbono negativa.
Cómo funciona la tecnología detrás del biohidrógeno
La planta de H2 bois SA utilizará la termólisis de biomasa, una tecnología avanzada desarrollada por Haffner Energy, que permite descomponer la madera en sus elementos esenciales: hidrógeno y carbono.
¿Y si la solución al almacenamiento de hidrógeno está en la bioeconomía?
El proceso paso a paso:
- Alimentación de biomasa: Se emplearán residuos de la industria forestal local, asegurando un abastecimiento sostenible.
- Termólisis: Mediante calor en ausencia de oxígeno, la biomasa se descompone en gases y carbón sólido.
- Gasificación: Los gases generados se procesan para extraer hidrógeno puro.
- Producción de energía: Parte del gas se utilizará para generar electricidad, que será inyectada a la red.
- Generación de biochar: Un subproducto sólido rico en carbono que se utilizará para mejorar suelos agrícolas y capturar CO₂.
Este enfoque logra una producción de hidrógeno con balance de carbono negativo, ya que el biochar retiene carbono que, de otro modo, se liberaría a la atmósfera.
¿Qué es el biochar y cómo puede revolucionar la agricultura?
El biochar es un tipo de carbón vegetal producido a partir de biomasa en un ambiente de baja oxigenación. Su estructura porosa le otorga propiedades únicas para la retención de agua y nutrientes, lo que lo convierte en un insumo valioso para la agricultura.
Beneficios del biochar en los suelos agrícolas:
✅ Mejora la fertilidad del suelo: Actúa como una esponja que retiene nutrientes esenciales, reduciendo la necesidad de fertilizantes sintéticos.
✅ Aumenta la capacidad de retención de agua: Especialmente útil en regiones con estrés hídrico, ya que ayuda a mantener la humedad del suelo.
✅ Fomenta la actividad microbiana: Su estructura porosa proporciona un hábitat ideal para microorganismos beneficiosos, que mejoran la salud del suelo.
✅ Captura carbono a largo plazo: Es una de las formas más eficaces de secuestrar CO₂ de la atmósfera, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.
Gracias a estas propiedades, el biochar se perfila como una solución clave para mejorar la sostenibilidad de la agricultura y potenciar la productividad de los suelos sin impactar negativamente en el ambiente.
Biohidrógeno para la industria y la movilidad
Con una capacidad de 30 kg de hidrógeno por hora, la planta abastecerá tanto a industrias como al sector del transporte. Para ello, se construirá un ducto de 1 km que llevará el hidrógeno a un centro de distribución cercano a la autopista A16, facilitando su uso en vehículos de hidrógeno.
El proyecto es especialmente relevante para las industrias que hoy dependen de hidrógeno fósil, como la química y la metalúrgica. Al ofrecer una alternativa renovable y local, se reducirá la dependencia de combustibles fósiles importados y se impulsará la bioeconomía circular en la región.
Un modelo replicable en la transición energética
El desarrollo de la planta de Glovelier marca un precedente clave para la transición energética en Europa. La tecnología de Haffner Energy ya ha demostrado su eficacia en Marolles (Francia), donde se inauguró una planta similar en 2024. Este éxito ha sido determinante para consolidar la inversión en Suiza.
Según Philippe Haffner, CEO de Haffner Energy: «Estamos convencidos de que el biohidrógeno será un pilar fundamental en el ecosistema energético del futuro. Nuestra tecnología demuestra que es posible producir hidrógeno ultra limpio a partir de biomasa, con un impacto ambiental positivo.»
Con una fecha de inicio prevista para julio de 2026, este proyecto suizo no solo acelerará la adopción del hidrógeno verde, sino que también servirá como modelo para futuras iniciativas en toda Europa.
El futuro de la energía sostenible ya está en marcha en Suiza.


