La campaña sucroalcoholera 2026 comenzó con los cañaverales más cargados de los últimos años. Las lluvias del verano habían dejado volúmenes de biomasa superiores a los de la temporada anterior, y tanto funcionarios como industriales anticipaban cifras prometedoras. El gobernador Osvaldo Jaldo inauguró la zafra en mayo con un mensaje orientado a cumplir los cupos de exportación y de bioetanol para evitar que la sobreoferta de azúcar deprimiera los precios en el mercado interno.
Cinco meses después de aquel inicio, la campaña muestra avances significativos pero mantiene incertidumbre sobre el resultado final. En este escenario, el pasado jueves 8 de octubre, directivos del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT) se reunieron con el Comité Regional de Productores Cañeros, un espacio que agrupa a las principales entidades de representación del sector, en una de las reuniones periódicas que ambas partes sostienen durante la zafra para analizar el contexto de la campaña. Participaron por el Instituto el vicepresidente, Ricardo Véliz; el director Bernabé Alzabé; el gerente, Jorge Etchandy; el jefe del Área Técnica y Operativa, Jorge Soria; y la jefa de Informática y Comunicación, Claudia Valoy.
El eje del encuentro fue la situación que atraviesan los productores como consecuencia de las condiciones climáticas. Las abundantes precipitaciones de los últimos meses continúan dificultando el ingreso de maquinaria a los campos y complican las tareas de cosecha, generando incertidumbre sobre la cantidad de caña que podría quedar sin levantar al cierre de la campaña. Ese riesgo no es menor para una provincia donde la zafra se extiende habitualmente hasta fines de octubre, y donde las lluvias estivales marcan un límite natural para las operaciones.
Los representantes cañeros solicitaron que se evalúe la implementación de medidas de contención y asistencia para los productores afectados, con el objetivo de mitigar el impacto económico y productivo. Durante la reunión también se analizó el comportamiento de las exportaciones del sector y su peso en el contexto general de la actividad.
La reunión también sirvió para informar a los productores sobre los avances en la modernización del Registro Cañero, el padrón provincial que identifica y habilita a quienes producen caña de azúcar en Tucumán. El IPAAT tuvo a su cargo el desarrollo del nuevo sistema digital y será responsable de brindar el soporte técnico necesario para su funcionamiento, mientras que la Dirección de Agricultura —dependiente de la Secretaría de Estado de Producción— continuará como autoridad de aplicación, manteniendo la administración del registro y la responsabilidad sobre la carga y actualización de la información.
Las fechas y modalidades de implementación para las inscripciones durante la campaña 2027 aún no fueron definidas. En ese marco, se destacó la importancia de que las entidades del sector participen activamente en la difusión entre los productores una vez que se establezcan los plazos.
El cierre de la campaña dependerá, como en cada temporada, de lo que ocurra con el clima en las próximas semanas. Si las precipitaciones ceden y permiten un ritmo sostenido de molienda hasta fin de mes, parte del atraso acumulado podría recuperarse. Si se mantienen, la posibilidad de que quede caña en pie sin cosechar dejará de ser hipotética.
Por el Comité Regional de Productores Cañeros participaron de la reunión Máximo Bulacio, del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (CACTU); Ramón González, Alejandro Dávalos y Mónica Dávalos, de Cañeros Unidos del Este (CUE); y Mario Tizeira, de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT).
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