En un contundente reconocimiento de la urgencia de intensificar los esfuerzos para descarbonizar el sector del transporte, ministros de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, Estados Unidos y la Comisión Europea han admitido el fracaso de los actuales intentos por reducir las emisiones de CO2 en este ámbito y han destacado la importancia clave de los biocombustibles para lograr los objetivos climáticos.
En un encuentro de alto nivel, los secretarios de energía y medio ambiente de las siete democracias más ricas del mundo se han reunido en Turín, Italia, han suscrito un Compromiso Conjunto sobre Biocombustibles Sostenibles. Este pronunciamiento, presentado el martes 28 de abril, resalta que a pesar de los esfuerzos por diversificar las fuentes de energía, los combustibles fósiles aún satisfacen el 95% de las necesidades energéticas del sector del transporte a nivel global. Este sector, que representa el 26% del consumo final de energía a nivel mundial, es responsable del 21% de las emisiones de CO2, siendo el transporte por carretera responsable de más del 75% de estas emisiones.
Ante este panorama preocupante, los ministros del G7 han expresado su pleno apoyo a políticas climáticas y energéticas ambiciosas, reconociendo la necesidad de descarbonizar todos los modos de transporte como parte integral de estas iniciativas. En este contexto, los biocombustibles sostenibles y sus cadenas de valor emergen como pilares fundamentales de la descarbonización del transporte, junto con la electrificación y la eficiencia energética.


