En un esfuerzo pionero hacia la sostenibilidad en el transporte marítimo, la ruta de ferry entre Estocolmo (Suecia) y Turku (Finlandia) en el Mar Báltico se ha convertido en el primer corredor verde, donde las emisiones se reducirán en un 90% durante una semana completa. Desde el 29 de agosto y hasta el 4 de septiembre, Viking Line, en colaboración con los Puertos de Estocolmo y el Puerto de Turku, está operando sus ferries Viking Glory y Viking Grace utilizando exclusivamente biocombustibles. Esta iniciativa no solo marca un hito en la historia del transporte marítimo, sino que también subraya el compromiso de la región con la neutralidad de carbono.
El corredor verde: un avance hacia la neutralidad de carbono
El establecimiento de un «corredor verde» entre Estocolmo y Turku forma parte de un esfuerzo conjunto de Viking Line y los principales puertos de la región para alcanzar la neutralidad de carbono en el transporte de pasajeros y carga para el año 2035. Esta meta está alineada con los objetivos del programa Fit for 55 de la Unión Europea, el sistema de comercio de emisiones y la estrategia de la Organización Marítima Internacional para la reducción de gases de efecto invernadero.
Para inaugurar este corredor, Viking Line ha decidido operar sus buques utilizando únicamente biogás licuado (LBG), una alternativa más limpia al gas natural licuado (LNG). Esta decisión es un paso significativo, considerando las limitaciones actuales en la disponibilidad y el costo de los combustibles renovables.
¿Por qué el gobierno de Finlandia está apostando muy fuerte por este biocombustible?
Una semana pionera en la historia marítima
Durante la semana en que Viking Glory y Viking Grace operen exclusivamente con LBG, se evitará la emisión de aproximadamente 2.600 toneladas de gases de efecto invernadero, lo que equivale a la huella de carbono anual de 270 finlandeses. Este logro es posible gracias a la inversión de 450 millones de euros en estos buques climáticamente inteligentes, los cuales están diseñados para funcionar con una variedad de combustibles, incluidos LNG, otros biocombustibles líquidos y futuros combustibles sintéticos producidos a partir de energía renovable.
Dani Lindberg, Gerente de Sostenibilidad de Viking Line, destacó la importancia de esta iniciativa: «Este es un momento histórico para nosotros, el Mar Báltico y el transporte marítimo. Nunca antes un servicio programado ha sido impulsado únicamente por biocombustible. Este tipo de medidas medioambientales significativas son el resultado de nuestro trabajo a largo plazo.»
La demanda de biocombustibles y la participación de los consumidores
En el último año, Viking Line ha permitido que sus pasajeros y clientes de carga compren biocombustible para compensar el combustible utilizado en sus viajes, reduciendo las emisiones en un 90% por pasajero o unidad de carga. Desde que esta opción fue resaltada en el sistema de reservas, los viajes utilizando biocombustible han aumentado un 500%.
Esta transición hacia combustibles más limpios no solo responde a una demanda creciente por parte de los consumidores y empresas que buscan comportamientos responsables, sino que también subraya la necesidad de crear demanda para que la oferta de combustibles renovables aumente y su precio disminuya.
El papel de los puertos y la sostenibilidad
Los Puertos de Estocolmo están liderando el camino en sostenibilidad al construir una de las primeras conexiones eléctricas en tierra para cruceros en Europa. Esta tecnología permitirá que los barcos apaguen sus motores auxiliares mientras están atracados, reduciendo el impacto ambiental al disminuir las emisiones de ruido y aire.
Anualmente, alrededor de 8 millones de viajeros pasan por los puertos de Estocolmo, siendo la mayoría de ellos usuarios de los servicios de ferry entre Suecia y Finlandia. Además de ser un centro clave para los ferries, Suecia se destaca como un destino internacional de cruceros, con Estocolmo a la vanguardia como un puerto de escala sostenible.
El futuro del transporte marítimo en el Mar Báltico
El uso de biogás licuado no solo es un avance hacia la reducción de las emisiones de carbono, sino que también representa un ejemplo de cómo las tecnologías y prácticas sostenibles pueden integrarse en la industria del transporte marítimo. Con iniciativas como esta, el Mar Báltico está posicionándose como un líder en la transición hacia un transporte marítimo más limpio y sostenible.
La sostenibilidad despega en el aeropuerto JFK de la ciudad de New York
El biogás utilizado por Viking Line es suministrado por Gasum, una empresa estatal que produce el combustible a partir de residuos alimentarios y agrícolas en Europa. La claridad en el origen de cada envío de gas es un testimonio del compromiso de Viking Line con la transparencia y la sostenibilidad.
El establecimiento del primer corredor verde en el Mar Báltico, impulsado exclusivamente por biogás licuado, no solo reduce drásticamente las emisiones de carbono, sino que también establece un precedente para futuras iniciativas de sostenibilidad en el transporte marítimo. Este esfuerzo pionero es un paso crucial hacia la neutralidad de carbono en la región y un ejemplo a seguir para otras rutas marítimas en todo el mundo.


