Abrís la hornalla, encendés la calefacción, calentás el agua. Todo funciona igual que siempre. Pero ahora, en España, lo que fluye por los caños puede tener un origen completamente distinto: no viene del subsuelo, sino de residuos del campo, del tambo o de la industria alimentaria.
Se llama biometano, y aunque ya había comenzado a circular en la red española en volúmenes limitados, ahora podrá escalar como nunca antes. La empresa CycleØ fue autorizada para producir, inyectar, transportar y vender gas renovable en el mercado mayorista. Por primera vez, un solo actor integra toda la cadena y allana el camino para que esta energía limpia pueda llegar, indirectamente, a muchos más hogares.
¿Cómo funciona el mercado del gas en España?
El sistema gasista español está estructurado en tres niveles. Por un lado están los productores, que generan gas natural (fósil o renovable). Luego, las empresas transportistas y distribuidoras, que operan la red por donde circula el gas entre los productores que lo inyectan y los consumidores finales. Finalmente, las comercializadoras, que compran el gas en el mercado mayorista y le ofrecen contratos a los usuarios finales: hogares, empresas o industrias.
📌 Aclaración para lectores fuera de España:
En España, los usuarios no están atados a una sola empresa de gas como ocurre en muchos países latinoamericanos. Las redes de distribución no se pueden elegir, pero sí se puede contratar libremente a distintas comercializadoras, como se hace con el servicio de telefonía o internet. Esto permite comparar tarifas y elegir opciones más sostenibles, como aquellas que ofrecen gas renovable con certificación de origen.
Hasta ahora, el biometano tenía una presencia muy limitada en ese mercado. Podía producirse, pero su inyección a la red y su comercialización masiva eran complejas. Algunas empresas como Axpo o Cepsa habían comenzado a operar con volúmenes reducidos, pero la estructura del sistema aún no estaba desarrollada a escala.
Con la nueva licencia, CycleØ puede operar en todas las etapas: produce el gas, lo inyecta en la red nacional y lo vende en el mercado mayorista, donde puede ser adquirido por comercializadoras que lo ofrecerán al usuario final.
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¿Qué es el biometano?
El biometano es gas metano obtenido a partir de residuos orgánicos. Se genera mediante digestión anaeróbica —un proceso natural sin oxígeno— y luego se purifica hasta alcanzar una calidad idéntica al gas natural. La gran diferencia es su origen renovable.
No depende de yacimientos fósiles ni de importaciones. Se produce localmente, a partir de residuos agropecuarios, lodos, desechos industriales o urbanos. Por eso, el biometano es una herramienta clave para descarbonizar sectores que dependen del gas, como la calefacción domiciliaria o la industria.
¿Qué hizo CycleØ y por qué es importante?
CycleØ ya operaba tres plantas de biometano en España —en Lleida y Vilanant— y contaba con el primer punto privado de inyección a red del país. Pero el 27 de mayo obtuvo una licencia como transportista y comercializador mayorista de gas, lo que le permite vender su producción dentro del mercado nacional, con las mismas condiciones que cualquier proveedor de gas convencional.
La empresa planea expandirse con fuerza: proyecta construir un total de 30 plantas, con una inversión estimada de 200 millones de euros y una producción anual de 800 GWh, suficiente para abastecer a más de 120.000 hogares.
Con esta habilitación, su biometano podrá ser adquirido por comercializadoras y, de ese modo, llegar indirectamente a los hogares que contraten tarifas con certificación de origen renovable.
¿Qué significa esto para un hogar?
Para el usuario final, el cambio no es físico: no hace falta cambiar la cocina ni la caldera. Lo que cambia es el origen del gas que está pagando.
A través del sistema de Garantías de Origen (GdO), las comercializadoras pueden certificar que parte del gas que venden proviene de fuentes renovables. Así, una familia puede contratar una tarifa “verde”, sabiendo que su consumo está respaldando una producción limpia, aunque el gas que reciba esté físicamente mezclado en la red.
Este modelo, que ya se usa en la electricidad, permite a los consumidores participar activamente en la transición energética sin modificar su infraestructura.
Un paso silencioso, pero poderoso
“El objetivo de esta licencia es consolidar nuestra posición como líderes del gas renovable en Europa”, dijo Jordi Berengué, director de operaciones de CycleØ. Pero más allá de la estrategia empresarial, lo que se habilita es una transformación de fondo: que el biometano deje de ser un producto marginal y empiece a formar parte real del mix energético.
Hoy, en España, las familias pueden elegir un gas distinto, más limpio, que proviene de una fuente renovable. Y ese cambio, aunque no se vea en la llama de la hornalla, ya empezó a circular por los caños.


