El gigante petroquímico LyondellBasell Industries anunció que a partir de octubre abandonará definitivamente la producción de etanol sintético en la última planta que quedaba elaborando el químico en EEUU a partir de recursos fósiles.
La compañía dijo que el cierre de la planta de etanol en Tuscola, Illinois, donde produce el alcohol para aplicaciones industriales a través de la hidratación del etileno, ya no puede competir con la producción de etanol biológico basado en la fermentación de maíz.
Etanol sintético
La ruta para elaborar etanol sintético utiliza el proceso de hidrólisis del etileno, un compuesto obtenido de la producción de naftas. La hidrólisis del etileno puede realizarse por vías indirectas y directas. El primero es el más eficiente, pero requiere de grandes cantidades de ácido sulfúrico que se convierten en dióxido de azufre. Por ser muy contaminante, este proceso se abandonó durante la década del 1970. En la vía directa, la conversión del etileno sólo es de 5%, lo que vuelve el proceso antieconómico frente a la posibilidad de poder producirlo a partir de la fermentación de materiales azucarados.
La última planta de etanol sintético que operaba en EEUU
Tuscola es la última planta de etanol sintético que queda en operación en Estados Unidos. La firma dijo que también estará cerrando una planta en Newark, Nueva Jersey, donde produce etanol desnaturalizado. “La rentabilidad a largo plazo se ve afectada debido a un exceso de oferta de etanol de grado combustible y la caída de las primas de precios”, dijo un portavoz de LyondellBasell.
Según el Departamento de Medio Ambiente y Energía de Nebraska, el precio del etanol de grado combustible promedió U$S 0,62 por litro en 2014 y había caído a U$S 0,23 por litro en 2020, en parte por el exceso de oferta debido a la caída de consumo de combustible provocado por las restricciones a la circulación en medio de la pandemia.
Scott H. Irwin, profesor de economía agrícola y del consumidor en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, dice que varios factores están detrás del declive. “Un excedente de maíz en todo el mundo hizo bajar los precios del maíz, lo que hizo bajar los precios del etanol”, dijo Irwin. La industria también agregó capacidad desde 2014 hasta 2018. Finalmente, los bloqueos pandémicos en 2020 deprimieron los precios del etanol y otros combustibles, aunque ese efecto está disminuyendo, agregó el profesor.
Irwin agrega que otro factor que puede haber afectado el negocio de LyondellBasell es que los destiladores de etanol, al ver una caída en la demanda de combustible, han estado buscando clientes en los mercados industriales. Un destilador, Grain Processing, completó las obras de expansión en la producción de etanol de grado industrial con una inversión de U$S 48 millones en su destilería en Muscatine, Iowa. Su nueva destilería está orientada a desinfectantes, medicinas y limpiadores.
La producción de etanol sintético es una de sus operaciones más antiguas de LyondellBasell y el cierre cesanteará a aproximadamente 100 empleados en Tuscola y otros 5 en Newark.
La retirada del mercado de etanol sintético de LyondellBasell llega a menos de 4 meses de que Mitsubishi Chemical Corporation (MCC), la mayor empresa química de Japón y una de las principales compañías del holding Mitsubishi dueña den marcas como Verbatim, anunciara que también abandonará de forma definitiva la producción y comercialización de etanol sintético.
MCC dijo que se enfocarán en la producción de etanol biológico que está atravesando una fuerte demanda traccionado por el mercado de desinfectantes que se utilizan como medida para detener la propagación de infecciones y otros fines, que demandan etanol fermentado.
En la década de 1950, cuando el antepasado de LyondellBasell, National Distillers, construyó las plantas de Tuscola y Newark, la situación era la contraria. Los destiladores tuvieron que lidiar con precios volátiles de la melaza cubana, su materia prima más importante, según un artículo de C&EN de aquel momento.
Empresas como Standard Oil y Texas Eastman construyeron plantas de etanol sintético, mientras que los productores de fermentación como DuPont inactivaron las suyas. En 1952, el etanol sintético constituía el 57% del mercado de etanol industrial.


